Chavez en la web

sábado, abril 12, 2014

Conversaciones con un presidente democrático y revolucionario que ayudó a cambiar el mundo

Reseña de Hugo Chávez. Mi primera vida. Conversaciones con Ignacio Ramonet

Salvador López Arnal
El viejo topo

Hugo Chávez. Mi primera vida. Conversaciones con Ignacio Ramonet, Debate, Madrid, 2013, 724 páginas (prólogo del autor).

“Mi primera vida” acompaña al título del libro. Es matiz importante; luego veremos por qué.

Lo explica Hilary Putnam en su Ética sin ontología. Hace casi cincuenta años, recuerda, el famoso filósofo (“mi colega”, escribe Putnam) Willard van Orman Quine escuchó una charla que dio en la Universidad de Harvard otro destacado y conocido filósofo (cuyo nombre no nos facilita). Al autor de Los métodos de la lógica y de Filosofía de la lógica le preguntaron después qué pensaba de la conferencia y, de la manera elegante y civilizada que lo caracterizaba -aunque no siempre-, respondió con delicadeza: “Pinta a grandes pinceladas”. Hizo una pausa y a continuación añadió con algo menos de amabilidad. “¡Y también piensa del mismo modo!”.

No es el caso de este libro de conversaciones. Ni Ignacio Ramonet ni el presidente Chávez pintan ni piensan a grandes pinceladas. En absoluto, todo lo contrario: con detalle, con cuidado, con delicadeza, paso a paso. Esa es su forma de pensar, dialogar y escribir. Y no sólo es eso:

“No soy un mito. Eso quisieran mis adversarios. Soy una realidad. Y una realidad que cada día se concreta más. Por otra parte, le recuerdo que Aristóteles decía: “Los mitos encierran siempre un núcleo de verdad” Cosa que saben muy bien los etnólogos, como lo demostró el gran Claude Lévy-Strauss en sus Tristes tópicos o el brasileño Darcy Ribeiro –asesor de Velasco Alvarado en Perú y de Salvador Allende en Chile y que también vivió un tiempo en Venezuela- en su libro El proceso civilizatorio. Ese “núcleo de verdad” en la mentalidad colectiva de la sociedad venezolana de los años 1992 a 1998, radicaba en el renacimiento de la esperanza. El pueblo volvía a reclamar su derecho a soñar y, más aún, su obligación de luchar por su sueño. De esa manera, en aquel momento, regresaba a la mente nacional la idea de la utopía política. O sea: comenzó a existir en la imaginación colectiva el deseo de un nuevo país con más justicia, más igualdad y menos corrupción. Y ahí precisamente es cuando la utopía se confunde con el mito. Pero un mito que no pede tener personificación concreta. Un mito que es expresión de una esperanza colectiva.” (pp. 624-625).

¿Conocen a algún estadista europeo o de la OCDE, a algún primer ministro, algún presidente republicano, algún jefe de Estado, borbónico o no, algún presidente de algún poderoso banco central, que se exprese en estos términos, que reflexione de este modo? ¿Cuál? No hay apenas listado.

La historia del libro es explicada por Ramonet -que había conocido a Chávez, un excelente y ávido lector que a pesar de su pobreza de niño no tuvo una infancia desdichada (“No es lo mismo la pobreza que la miseria”), en 1999, poco después de su llegada a la presidencia- en la interesante a introducción –“Cien horas con Chávez”- del ensayo (pp. 13-60).

Iniciado en Barinas el 15 de abril de 2008, en el corazón de Los Llanos, en “aquel pequeño hato que le servía a veces de refugio”, fue desarrollado a lo largo de tres años de trabajo en diversos lugares de Venezuela (”Y en particular en sus modestos apartamentos privados del Palacio de Miraflores en Caracas”) y finalizado en marzo de 2013, unos tres meses después del fallecimiento del revolucionario venezolano. No hace falta estar de acuerdo con el gran periodista galo-hispánico en todos sus compases (“Segunda cualidad. Su carácter competidor. Era un ganador nato”; “sexto: su habilidad a ser subestimado. Sin cesar, sus adversarios –e incluso varios de sus amigos- tuvieron tendencia a infravalorarlo”), para recomendar su atenta lectura. Acierta Ramonet cuando destaca la afición lúdica del ex presidente venezolano por la cultura del pueblo, su singular religiosidad popular o su sentida y no aparente solidaridad con los pobres (Chávez: “Tengo siempre presente una frase de Gramsci: ‘No hay que ir al pueblo, hay que ser el pueblo”).

No es posible dar cuenta en una reseña, de manera justa y ecuánime, del contenido de esta larga conversación. Cabe apuntar nudos destacados:

1. Las oportunas notas del editor son un regalo que debe agradecerse. Necesarias para el lector que no conoce, como es mi caso, la historia y la política de Venezuela, añaden además regalos inesperados. Entre ellos, hermosos cuentos del entrevistado dados en hermosas y largas notas.

2. La veracidad de muchas afirmaciones que pueden parecer, en primera instancia, exageradas o incluso poco ecuánimes. Ésta por ejemplo que, por supuesto, no olvida nombres y figuras de tanta altura poliética y revolucionaria como Salvador Allende o Ernesto Guevara: “Desde Fidel Castro no había surgido en América Latina un líder tan arrollador como Hugo Chávez. En sus 14 años de gobierno, no sólo transformó copernicamente Venezuela sino toda América Latina. Nunca, en sus dos siglos de historia, América Latina conoció un período tan lago de democracia, de justicia social y de desarrollo” (p. 47). “Copernicamente” no es un adverbio improcedente.

3. Ramonet, con toda la sabiduría del mundo, ha construido un libro de aproximación a un personaje poliédrico en el que no ha puesto acento únicamente en los aspectos de mayor probable interés para el lector/a más politizado. Más de la mitad del libro está dedicado a narrar la infancia, la adolescencia y la juventud de Hugo Chávez, la forma en que se forjó este gran revolucionario de los siglos XX y XXI.

4. La sensatez del entrevistado destaca en numerosos pasajes de las conservaciones. Un ejemplo de las páginas 74 y 75. Ramonet le habla de la guerra fría, del maccarthysmo, de la creación de la OTAN, de la dictadura de Pérez Jiménez, de Trujillo, de Somoza,.. Es curioso de notar, señala, que en 1954, el año del nacimiento de Chávez, empieza la guerra de liberación de Argelia. Con todos estos acontecimientos, que yo he resumido, se trata de un momento históricamente muy fuerte, prosigue, “muy denso, en la bisagra de dos épocas, cuando renace, sobre todo en África y Asia, la reivindicación de los pueblos para liberarse de más de un siglo de colonización”. Por eso, insiste, vuelve a preguntarle: “¿cómo interpreta usted esa configuración histórica que preside a su nacimiento? ¿Ve usted en ello un anuncio de su destino político”. La respuesta, la sensatísima respuesta del presidente: No, no, nada de eso. No ve usted, insiste un Ramonet que acaso aparente estar un pelín despistado o necesite expresarse en términos casi heideggerianos, “su llegada al mundo ese año 1954, tan político, tan cargado de historia, como un signo de destino?”. La nueva respuesta del gramsciano revolucionario: No, no, para nada. “Uno es parte de ese río rebelde que es la historia, los acontecimientos humanos. Llega a este mundo sencillamente por azar….Uno de los azares más azarosos, por decirlo así, es el nacimiento de un ser humano. Yo nací por azar. Se unieron el negro Hugo Chávez [afrodescendiente, hijo de una mujer muy indígena, Rosa Inés, la querida abuela de HCHF], de 19 años, que era un muchacho maestro en unos montes, que se la pasaba a caballo o en burro, y la muy jovencita Elena Frías, de 17 años”. Un ser humano, por lo demás, bastante seguro de sí mismo y de su papel efectivo en la Historia: “Analizando todo eso, caigo yo en cuenta de ser preso de la historia. A esas alturas de mi vida, consigo ver que la historia me absorberá, clarito como el día que está saliendo” (p. 97)..

5. Por lo demás, no hay idealización de la ciudadanía popular en alguien tan próximo al pueblo como Chávez. Habla el presidente, en la página 87, de su estancia en la zona de Apure y explica: “Avanzaba la mujer penosamente, nadando, hundiéndose. Yo estaba pensando en cómo sacarla de allí. Y entonces, ¿sabe lo que me dijo el baqueano? “Capitán, ¡dispárele!” Me quedé sorprendido: “¿Cómo?” Volvió a insistir: “¡Dispárele capitán! No son gente, son como animales. ¡Mátelos!”. Se me especula el cuerpo todavía… Y no era mala persona aquel baqueano, no era un monstruo, yo lo conocía bien. Expresaba el sentimiento racista antiindio que allí imperaba”. Sigue habiendo racismo contra los indígenas se le sigue preguntando. No hay ocultación: “Mucho menos, porque lo estamos combatiendo muy duro. Pero aún hay gente, personas humildes, campesinos, pueblo pobre, hasta buenos cristianos que dicen: “Por aquí pasaron diez indios, y andaban con ellos dos racionales”!. ¡Usan esa expresión! ¡Como si los indios no fueran racionales! La exclusión de nuestros hermanos indígenas sigue existiendo en algunas zonas de la sociedad rural venezolana”. Hay que seguir combatiéndola sin tregua concluye Chávez.

6. Las conversaciones alumbran aspectos poco conocidos o destacados del presidente venezolano. Por ejemplo, su vertiente de pedagogo, de maestro, de alfabetizador de ciudadanos pobres.

7. No afirmaré que todas las ilustraciones que acompañan al libro son magníficas ni imprescindible pero algunas sí. Sin duda. Observen, por ejemplo, la que aparece en la página siguiente a la 160: la casa de Sabaneta en la que nació y se crió Chávez dibujada por él mismo. Es un hermoso dibujo.

8. La ceguera política, compañera poco aconsejable, se dijera lo que se dijera por los media (El País en lugar destacado), no fue tampoco amiga del presidente bolivariano. Ramonet le recuerda que su imagen estaba muy relacionada con la derecha militar a escala internacional. Bolivarianismo no significaba nada para las gentes de izquierda de muchos otros países, hablando en términos políticos, no se sabía muy bien quién era Chávez. Su respuesta: “Reconozco que había razones para tener dudas de nosotros, y mía en lo personal. Quizá el propio Fidel las tenía… Recuerdo que, desde el primer momento en que nos sentamos a hablar, él me estaba escrutando… Y lo mismo hizo durante las actividades que cumplimos. Por ejemplo, llegó de improviso a la casa “Simón Bolívar” donde di una conferencia. Nadie sabía que él iba a venir, se apareció, se sentó en primera fila a oír mi conferencia. Yo sentía su mirada de águila, la mirada de alguien que examina cada palabra… Lo mismo en la Universidad de La Habana, no me quitó la vista de encima, tomaba notas…Me sentía como quien está siendo examinado, evaluado” (p. 669). No hace falta destacar, por evidente, la admiración del presidente venezolano por el ex presidente cubano.

8. El “pragmatismo” de Chávez no es propiamente un pragmatismo sino una defensa de la filosofía de la praxis, cosa muy distinta, contra el teoricismo paralizador. Un ejemplo. Se le pregunta por su concepción de la revolución. Su respuesta: “Pienso que una revolución debe ser algo muy práctico. Uno de los errores que se cometieron en muchos intentos revolucionarios del pasado es que se quedaron en lo teórico. Le dieron excesiva importancia a la elaboración teórica, y muy poca a la dimensión práctica. Y yo creo que una revolución requiere un gran esfuerzo dialéctico de teoría sin duda, pero también de praxis. Es más, mi convicción es que la praxis, definitivamente, es lo que hace, o no hace, que una revolución lo sea de verdad. Es la “praxis transformadora” la que cambia una realidad. Por lo menos es lo que estamos experimentando aquí, en Venezuela, desde 1999” (p. 587). Francisco Fernández Buey hubiera suscrito esta consideración

Y así mil reflexiones de interés más. No hay que perderse, por ejemplo, lo dicho por Chávez sobre el populismo, sobre Gorbachov, sobre el golpe de agosto 1991 (¡con sorpresa!) o sobre la desaparición de la Unión Soviética.

¿Ninguna pega entonces? ¿Todo perfecto, todo magnífico? Esforzándome señalo dos:

La primera: cuenta Chávez en la página 606 que estando encarcelado tras los sucesos de 1992, un ensayo le acompañó: “¡este libro [lo muestra a Ramonet] Así habló Zaratustra, de Nietzsche. Este ejemplar estuvo en la celda conmigo. Me lo mandó el general Pérez Arcay en septiembre de 1993. Y mire qué frase yo había subrayado: ‘El noble se propone crear cosas nuevas y una virtud nueva. Pero el otro se aferra lo antiguo y pretende perpetuarlo”. Chávez leería generosamente el aforismo nietzscheano, sin duda, en clave no elitista. Nada que decir, pero no es necesario cegarnos sobre otras dimensiones y otras interpretaciones del gran y antisocialista filósofo alemán. Y tampoco es inevitable cultivar su legado fuertemente antidemocrático (Véase el imprescindible Nietzsche contra la democracia de Nicolás González Varela)..

La segunda crítica. Ramonet pregunta por la transición española a un diplomático, acaso “rostro formalista” o un pelín acrítico presidente Chávez, años después del encontronazo, de aquel infame y estúpidamente borbónico “por qué no te callas”. La respuesta: “El papel que jugó, como una especie de cuarto poder, el rey Juan Carlos de Borbón, según la visión de Duverger que yo asumí también porque el planteamiento me pareció lógico. En aquel momento, el rey o era el poder legislativo, ni el ejecutivo porque no era Jefe de Gobierno, ni el poder judicial, luego era como una especie de cuarto poder. El rey jugó un papel importante, incluso se vio cuando el intento de golpe de aquel coronel de la Guardia Civil Tejero…” Años después, prosigue, en una conversación con él en Madrid, “le toqué el tema de aquella transición. Me confesó que, cuando iba a jurar la nueva Constitución democrática de 1978 tuvo una conversación con un amigo jurista, porque tenía una duda. El pensaba: “Yo juré la Constitución de Franco y ahora voy a jurar esta otra. ¿Será legítimo?”. Pero el asesor le explicó: “Es absolutamente legítimo en el marco precisamente de una transición política que supone un cambio constitucional y un cambio político”. Me hizo este comentario”. ¡La bondad y generosidad política del presidente fallecido no tiene parangón!

Tras una minuciosa descripción de los años anteriores al primer triunfo democrático-electoral de la revolución bolivariana, el libro se cierra con estas palabras. Habla Ramonet: “Una última palabra para decirle que espero que esto sólo sea el comienzo. En una próxima etapa, tendremos que completar el recorrido de su otra media vida”. El presidente responde: “Por ahora, démonos un respiro. Si la ocasión se presenta, si usted mantiene su interés, si mis actividades lo permiten, y si Dios me da la vida, le prometo que conversaremos de nuevo sobre todas estas cuestiones que tanto nos interesan”.

No ha sido posible. Los dioses de la injusticia se han apoderado del cuerpo del gran revolucionario bolivariano. Unas palabras de Jorge Riechmann (El siglo de la gran prueba, p. 14) pueden cerrar esta aproximación: “No sabemos si habrá socialismo del siglo XXI, ése que invocan en “Nuestramérica” los compañeros y compañeras que, en difíciles condiciones y enfrentados a múltiples contradicciones, hacen frente al neoliberalismo desde Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros lugares. No lo sabemos, porque la disyuntiva “socialismo o barbarie” se ha entenebrecido aún mucho más desde que fue formulada, hace más de un siglo. Pero si la humanidad supera el tiempo terrible que tenemos por delante, la Gran Prueba en la que ya estamos, podemos estar razonablemente seguros de que habrá alguna clase de socialismo en el siglo XXI”.

El revolucionario bolivariano, una de las grandes figuras de la tradición democrática socialista de todos los tiempos, su dimensión política crecerá y crecerá con el transcurso de los años, sin atisbo para ninguna duda, ha abonado como pocos nuestra esperanza emancipatoria en este siglo, en el siglo de la gran prueba.

Abril victorioso




Hernán Mena Cifuentes
AVN

La Revolución Bolivariana de la mano del pueblo celebrarán este domingo 13 de abril, el 12º aniversario del triunfo sobre el golpe de Estado del 11-A, derrotado a menos de 48 horas de haber sido asestado, hecho único en la historia del mundo, otro evento más de los que han hecho de Abril un mes de históricas victorias para los procesos revolucionarios en la Patria de Bolívar y de Chávez.

Y es que en Abril se abrieron los caminos hacia el rescate de la dignidad y soberanía del pueblo venezolano, secuestrado con otros pueblos hermanos, por 2 imperios y las oligarquías criollas que a lo largo de 5 siglos lo subyugaron y saquearon sus recursos arrojándolo a abismos de hambre, miseria, enfermedad e ignorancia mientras ellos bogaban en la opulencia y el lujo y se desarrollaban con el botín robado.

De allí el valor histórico y festivo del mes para sus hijos, en el cual se dio la insurrección política del 19 de abril de 1810, punto de partida hacia el 5 de julio de 1811 con la declaración de la primera independencia, seguida de una épica lucha de 13 años, liderada por Bolívar.

La heroica gesta culminó el 9 de diciembre de 1824 con la Batalla de Ayacucho, librada el “Ejército venezolano, libertador de Pueblos”, al mando de Sucre, cuya histórica victoria ocultó para siempre el sol del Imperio español en América.

Y cuando todo hacía pensar que la Patria Grande se encaminaba hacia la unidad soñada por Bolívar, surgieron los demonios de la oligarquía con sus intrigas separatistas que llevaron al Libertador a la tumba junto con el ideal integracionista que soñó para esos pueblos, que vivieron 2 siglos separados y aislados como islas, hasta que Chávez lo resucitó y tendió puentes de integración entre ellos.

Para alcanzarla, el Comandante debió librar duras batallas contra el Imperio y sus vasallos, y cual profeta solitario que pregona en el desierto, lo hizo de Cumbre en Cumbre, divulgando con perseverancia su mensaje integrador en un desierto de indiferencia, hasta que, al fin fue escuchado gracias a la perseverancia, que aprendió de Bolívar, quien dijo que “Dios concede la victoria a la Constancia.”

Lo que siguió fue una avalancha progresista y revolucionaria que cambió para siempre el mapa político, económico y social de América Latina y el Caribe, cuando un grupo de lideres progresistas y revolucionarios, se sumaron al Alba, primer mecanismo de integración regional creación de Chávez y Fidel, pionero de ese impulso integrador que llevaría a la creación de Mercosur, Unasur, Petrocaribe y la Celac.

Hoy, Venezuela y el resto de los pueblos hermanos de la Patria Grande ya no están solos y aislados como antes, pues forman parte de un monolítico bloque de naciones que salen en su defensa cada vez que EEUU, junto con sus cómplices de las oligarquías criollas, pretenden destruir sus democracias, como ya ocurrió una vez en Bolivia y Ecuador y en Venezuela en los últimos 15 años.

Empezó el 11-A de 2002, cuando, a solo 3 años de que Chávez asumiera el poder, la oligarquía apátrida, siguiendo las órdenes de su amo, asestó un zarpazo traicionero contra su obra magistral, el inédito y pacífico proceso económico, político y social que es la Revolución Bolivariana, pensando que Venezuela esta vez caería para siempre en manos de su amo.

Se equivocaron, porque 2 días después, el 13-A, se dio un evento único en la historia y el que con mayor amor y celo guarda la memoria colectiva del pueblo venezolano, suceso que por la inmediatez de su respuesta sorprendió al mundo que aún no sale de su asombro, ya que, a menos de 48 horas de producirse el cobarde golpe de Estado, el pueblo y la fuerza armada, restituyeron en el poder a Chávez.

Hazaña inolvidable la protagonizada ese día por el pueblo, que sin más armas que su lealtad y amor por Chávez, hizo huir en desbandada a las aves carroñeras con figura humana que celebraban en el Palacio de Miraflores su efímera victoria, mientras se disponían a devorar como en festín de buitres, lo que creían era el cadáver de la Revolución Bolivariana.

A partir de ese día, Chávez retomó el mando la Patria, que a los pocos meses y a lo largo de los últimos 12 años, navega por un mar plagado de conjuras que el Imperio y sus lacayos criollos volvieron a desatar en vano intento por destruir la Revolución Bolivariana y el proceso integrador de la Gran Patria que bajo su inspiración y liderazgo hizo realidad el sueño de unidad que Bolívar.

Fue su voluntad y liderazgo a todo prueba, lo que le permitió superar todas y cada una de esas desestabilizadoras tempestades, apoyado como siempre por la lealtad la fuerza armada y del pueblo que con su voto lo llevó a triunfar nuevamente en casi una veintena de procesos comiciales,

El último fue el celebrado el 7 de octubre de 2012, cuando, con admirable estoicismo y valor, soportando el dolor de la penosa enfermedad que lo aquejaba derrotó al golpista y candidato perdedor de siempre, Henrique Capriles Radonski.

Y poco antes de partir hacia la eternidad, desde donde sigue guiando con su ejemplo a quienes hoy esgrimen los estandartes de su legado, supo escoger con sabiduría a quien debía continuar su obra libertaria, y en diciembre de ese mismo año, se despidió de su pueblo diciéndole:

“Si se presentar alguna circunstancia sobrevenida que a mí me inhabilite para continuar al frente de la Presidencia de la República, bien sea por terminar los últimos días que quedan (un mes) y sobre todo, para asumir el nuevo período para el cual fui electo por la mayoría de ustedes, Nicolás Maduro no solo debe concluir el período, sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta y total es que en ese escenario que obligaría a convocar a elecciones presidenciales como lo manda la Constitución, ustedes elijan a Nicolás Maduro como Presidente de la República, yo se los pido de corazón”, le dijo, mientras apretaba en su manos el Crucifijo que siempre le acompañaba.

Y el pueblo, cumpliendo su mandato, como el más disciplinado y leal de los soldado, eligió el 14 de Abril, otro Victorioso Abril más de la historia patria, a Nicolás Maduro como presidente de los venezolanos, venciendo, tal como el eterno comandante lo había hecho 6 meses antes, a Capriles Radonski, quien frustrado y lleno de odio e ira llamó a sus violentos seguidores a “drenar toda su arrechera, en la calle.”

Lo hicieron asesinando a 11 inocentes, una mujer y dos niños entre ellos; asediando residencias de funcionarios, amenazando a sus esposas e hijos con quemarlos vivos; incendiando varias sedes del PSUV y destruyendo valiosos equipos y sistemas de algunos CDI, donde abnegados médicos cubanos y venezolanos, desde hace 11 años atienden a millones de humildes que no pueden pagar los prohibitivos honorarios que cobran las clínicas privadas.

A la ola de violencia iniciada por Capriles, se sumaron este año otros dos mercenarios del Imperio, Lepoldo López y María “Mentira” Machado, quienes arrebatándole la bandera del golpismo a Capriles, se lanzaron a la más reciente fase del golpe de Estado continuado, esta vez con la misión nefasta e imposible de derrocar a Maduro, el presidente obrero.

Fue una aventura desatada el 12-F, Día de la Juventud cuando Venezuela conmemoraba el 200º aniversario de la Batalla de La Victoria en la que, bajo el mando de Félix Ribas, un grupo de auténticos estudiantes vencieron a las hordas de Boves sin recibir más recompensa que la gloria por sus servicios a la naciente patria.

No como lo hacen hoy algunos jóvenes confundidos y envenenados por el odio que les fue inoculado quienes acompañados de paramilitares y narcotraficantes colombianos agreden al pueblo renunciando a la honrosa tradición de la lucha estudiantil para convertirse en marionetas del Imperio y la oligarquía.

Una estela de Violencia, destrucción y muerte es la que dejaron las hordas de Leopoldo y María “Mentira” en su irracional afán por derrocar al mandatario y a la Revolución Bolivariana, que hoy se yerguen más fuerte que nunca tras haber acorralado a la violencia y obligando a la MUD a someterse al diálogo bajo la mediación de Unasur, constituida una vez más en mensajera de paz y defensora de la Democracia y los DDHH en el subcontinente.

Atrás quedarán como un mal recuerdo, de ser sincero el compromiso asumido por la MUD, las guarimbas incendiarias, las barricadas con sus guayas degolladoras de inocentes, los francotiradores, la quema de árboles y libros, la destrucción de edificios y vehículos oficiales y particulares que provocaron cuantiosas pérdidas materiales estimadas en más de 10.000 millones de dólares.

Otro irracional saldo de violencia, destrucción y muerte, similar al que dejó el golpe de Estado del 11-A en el que se perdieron decenas de vidas inocentes y el sabotaje petrolero 2002 que, además de paralizar virtualmente al país y dejar sin Navidad a millones de niños venezolanos, acarreó la pérdida de 20.000 millones de dólares.

De allí que la primera prioridad que deberá asumir la Justicia venezolana, es desmontar el escenario que exhibe el trágico saldo de 40 muertes que dejaron a su paso cual apocalípticos jinetes Henrique, Leopoldo y María Mentira, que deben ser castigados sin posibilidad alguna de perdón por los crímenes de lesa Humanidad que cometieron.

Solo así podrá acabarse con la secular impunidad, “!Clemencia criminal!” como la llamó Bolívar al denunciarla hace 200 años, y que desde entonces y hasta nuestros días ha sido una constante en el devenir histórico-jurídico de Venezuela, cuyo castigo debe ser punto de honor a defender rodilla en tierra por el gobierno bolivariano, si durante el diálogo, como ya lo ha adelantado la MUD pide perdón para esos asesinos.

Es el clamor del pueblo venezolano, víctima del genocida accionar de los violentos de Henrique, Leopoldo y María “Mentira”, que este Abril Victorioso que comenzó el 19-A de 1810, que se repitió el 13-A de 2002 con el rescate de Chávez y el 14-A de 2013 con el triunfo electoral de Maduro, exige como desagravio a El Libertador, severa condena para esos apátridas que por un puñado de dólares se vendieron al Imperio.

Diálogo y conciliación


Nicmer N. Evans
Aporrea

El inicio de un proceso de diálogo entre una parte de la oposición venezolana y el gobierno del Presidente Nicolás Maduro, ha generado un importante debate público nacional e internacional sobre su viabilidad, conveniencia y pertinencia. El diálogo como práctica política no es sólo una alternativa, sino el instrumento fundamental de su práctica en una sociedad global donde la democracia se ha asumido como el sistema universal que rige las relaciones humanas.

En Venezuela, el diálogo entre sectores fuertemente polarizados en principio por concepciones ideológicas, pero hoy más que nunca, por intereses de poder, se plantea como "una necesidad", posterior a dos meses de violencia urbana convocada y activada por un sector de la oposición conducida por Leopoldo López, Antonio Ledezma y María Corina Machado. Sin embargo esta aparente "necesidad" responde entre otras cosas a una condición de debilidad del gobierno de Nicolás Maduro al no poder seguir desarrollando un proyecto hegemónico tal como lo venía construyendo el Presidente Chávez en su última etapa de gobierno, basado en una mayoría electoral indudable e incuestionable que permita evadir cualquier negociación para la subsistencia del proceso revolucionario.

La convocatoria y aceptación del diálogo por parte del gobierno es visto por algunos sectores radicales del proceso revolucionario como un síntoma de debilidad y como el adelanto de un "pacto" de gobernabilidad y alterabilidad del poder con el sector más moderado, menos radical y anti extremista de la oposición.

De igual manera, dentro de la oposición, la aceptación al diálogo sólo es reconocida por aquel sector que aunque no ha cuestionado las acciones violentas en las calles de diversas ciudades del país, no han convocado a las mismas, mientras que el sector más extremista rechaza el diálogo, asumiendo que quienes asisten sin haberse cumplido una serie de condicionamientos previos para tal fin son unos "entreguistas" que "se han doblegado al régimen Castro Comunista".

Esto plantea una realidad sociológica muy particular en Venezuela. En otras sociedades la posibilidad de desarrollar un gobierno de conciliación donde un proceso de diálogo termine en una negociación de interés y un reparto de cargos con el fin de dar paso a un gobierno de "unidad nacional" podría ser el detonante, muy a pesar de la postura del expresidente de Brasil Lula Da Silva, de un verdadero estallido de violencia, ya que a la situación actual podría sumarse el sector extremista del chavismo que al sentirse traicionado saldría a la calle a defender lo que considera sus conquistas.

El proceso de diálogo, debe ser manejado con la prudencia necesaria y con el discurso más favorable para generar la inclusión, no sólo de los moderados sino de los radicales, excluyendo a los extremistas violentos, para obligarlos a ceder. Pero una exclusión de los radicales de parte y parte podría ser una torpeza del proceso de diálogo que obstaculizaría el fin último del mismo, que termina siendo el restablecimiento de las condiciones mínimas de gobernabilidad en el marco del respeto a la Constitución y las leyes.

Cualquier asomo de un gobierno de conciliación activaría al sector extremista del chavismo, colocando a Venezuela en un abismo que generaría satisfacción sólo a aquellos sectores que responden a intereses trasnacionales. Pero, aún sin un gobierno de conciliación, la pérdida de las conquistas sociales logradas en el gobierno de Chávez, basadas en una más justa distribución de la renta petrolera, sería otro detonante pero ahora de un conflicto social. Por ello, lo mejor que puede pasar es que el proceso de diálogo sea además de participativo y protagónico, también transparente y confiable, para así lograr La Paz tan anhelada que sirva de soporte para afrontar la verdadera crisis que existe en nuestro país: la crisis del rentismo petrolero y la dependencia
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"La estructura capitalista es tan poderosa que el Estado no puede desligarse de ella por ahora"

Entrevista con Steve Ellner, profesor Jubilado de la Universidad de Oriente
A la derecha Steve Ellner y a la izquierda Evaristo Marcano
Steve Ellner es un destacado investigador venezolano, Profesor Jubilado de la Universidad de Oriente (UDO), tiene varios libros publicados y una gran cantidad de artículos escritos en revistas venezolanas (CENDES) y de otros países. Recientemente regresó de Australia, donde desarrolló un seminario sobre el acontecer político de América Latina.

1. E.M. - ¿Cómo ve el papel del Estado en el proceso de cambio durante los 15 años en Venezuela? ¿Muchas personas dicen que el Estado tiene que ser transformado para lograr el socialismo, pero que significa eso en la práctica? ¿Son igualmente aplicables los conceptos del Estado en el caso de un gobierno pro-capitalista, tal como los EE.UU., como en el caso de un gobierno comprometido con el socialismo como el venezolano?

S.E. Son preguntas complejas. Afortunadamente hay mucho escrito por teóricos marxistas en los últimos cincuenta años que nos ayudan entender el papel del Estado en un país capitalista bajo circunstancias normales. Esos mismos trabajos teóricos sirven como punto de partida para analizar la estrategia de transformación socialista por medios pacíficos en un país como Venezuela.

E.M.- ¿Cuales han sido las contribuciones de esos teóricos?

S.E. - El viejo concepto dogmático vio el Estado en los países capitalistas como nada menos que un instrumento de la burguesía para promover sus intereses, aunque Marx y Engels no se adhirieron a esa visión simplista. El problema con ese enfoque fue que subestimó la capacidad del Estado capitalista para superar las crisis a través de las reformas. En 1917-1918 con la revolución soviética y el desastre de la Primera Guerra Mundial, Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo y una gran parte de la izquierda mundial presumieron que los días del capitalismo estaban contados, y lo mismo ocurrió con la crisis económica de los años 30. La llamada escuela de marxismo estructural que surgió en los 60 con los escritos de Louis Althusser (del Partido Comunista de Francia) y el comunista griego Nicos Poulantzas trataba de explicar la elasticidad del Estado para adaptarse a esos desafíos con el argumento que el Estado en el capitalismo goza de una autonomía relativa, sobre todo en decisiones económicas.

E.M. Es decir, el Estado no está siempre al lado de los capitalistas, por lo menos cuando se trata de reformas económicas.

S.E. - Así es. El Estado capitalista se encarga de garantizar la supervivencia del capitalismo y mantener la estabilidad y para lograr eso tiene que apaciguar a los trabajadores; con ese fin hace concesiones a ellos contrarias a las demandas y los intereses a corto plazo de los grandes grupos económicos. El Estado no puede hacer caso omiso a la lucha de clases y por eso tiende a mediar entre los intereses de los capitalistas y los trabajadores, o las clases populares en general. A veces el Estado en su afán de defender los intereses a largo plazo del sistema capitalista choca con los capitalistas que están más bien absorbidos por sus intereses inmediatos. Además, el Estado tiene que estar por encima de los intereses inmediatos de los capitalistas porque a veces hay choques entre fracciones de la clase capitalista. Por eso no existe una atadura simple entre el Estado y la burguesía. Pero ese mismo Estado defiende a toda costa la vigencia y el dominio del sistema capitalista tanto en el país como fuera. Y además el Estado no puede alejarse mucho de los capitalistas porque, según Poulantzas, el Estado tiene que responder a la lógica del sistema capitalista que se basa en la acumulación de capital. En breve, la mejor forma para el Estado de defender el sistema capitalista y mantener la estabilidad es estar un poco removido de la clase capitalista como tal, al mismo tiempo que los intereses básicos de ambos siempre convergen.

E.M. - Dame un ejemplo de cómo funciona ese concepto en la práctica.

S.E. Le doy dos. Barack Obama a veces apoya políticas económicas y sociales relativamente beneficiosas para las clases populares norteamericanas, y en el proceso recibe críticas agudas de la derecha financiada por grupos económicos poderosos. Pero al mismo tiempo el presidente promueve una política exterior casi igualmente bélica y agresiva a la de los Republicanos. El Partido Demócrata puede enmascararse como gran defensor de la clase obrera algo parecido a Acción Democrática aquí que se llamaba el partido del pueblo pero cuando se trata de defender el sistema imperialista, los Demócratas y Republicanos andan juntos, con diferencias mínimas. La guerra en Vietnam, por ejemplo fue en gran parte obra del Presidente Johnson (un Demócrata) y fue continuada por Nixon (Republicano), y pasó algo similar con las guerras del Medio Oriente con George W. Bush y luego Obama. Otro ejemplo es la política norteamericana hacia Cuba. En su defensa de imperialismo, el gobierno ha mantenido un embargo a Cuba durante medio siglo. Durante mucho tiempo, uno de los lobyists a favor del levantamiento del embargo contra Cuba ha sido nada menos que el empresario David Rockefeller, cuyos ojos están puestos a la posibilidad de hacer negocios allá. A veces el Estado defiende los intereses del capitalismo con más ahínco que los capitalistas

E.M. Según lo que está diciendo, el Estado es impenetrable aún cuando sus políticas económicas a veces favorecen a los no privilegiados. Así que la vía electoral al poder puede ser un engaño. La implicación es que la única estrategia viable para la izquierda es cambiar la estructura capitalista y el Estado a la vez. Con una economía capitalista, los gobernantes, independientemente de sus buenas intenciones, no pueden realizar cambios estructurales.

S.E. El estructuralismo de Althusser era rígido en ese sentido. Es precisamente por eso que Poulantzas empezó a modificar su visión del Estado e inclusive criticar al maestro Althusser. En los últimos años de su vida antes de su muerte prematura en 1979, Poulantzas agregó otro elemento a su análisis sobre el Estado. Según él, las instituciones del Estado tienen que reflejar en alguna manera los conflictos sociales. O sea, el comportamiento y la composición del Estado en cada momento toman en cuenta la correlación de fuerzas en la sociedad. Con esa nueva dimensión del pensamiento de Poulantzas, el Estado desde el punto de vista conceptual es más fluido, menos rígido que lo que planteó Althusser.

E.M. ¿Y que importancia tiene ese último planteamiento de Poulantzas en cuanto a la estrategia para la izquierda? Imagino que existe una relación entre las teorías sobre el Estado y la estrategia política. En caso contrario el tema no tiene mucha importancia.

S.E. Es verdad. La tesis de estructuralismo de Althusser por implicación vio el Estado y las fuerzas alrededor del Estado como territorio del enemigo, aún cuando ellos podrían de vez en cuando apoyar reformas populares. Por esa razón los defensores del pensamiento de Althusser descartaban la factibilidad de una alianza estratégica entre la izquierda socialista y los partidos más moderados en la periferia del Estado con el fin de ganar elecciones y promover cambios estructurales. En contraste, Poulantzas pertenecía al movimiento Eurocomunista que en los 70 tenía un gran auge en Europa, específicamente en Italia, España y otros países. Inclusive el Eurocomunismo influyó aquí en Venezuela el MAS durante sus primeros años, cuando era un partido de la izquierda antes de que endorsó las políticas neoliberales de Caldera en los 90. El Eurocomunismo rechazó las posiciones de los Comunistas más dogmáticos (como el Partido Comunista de Francia de Althusser). Lo que Poulantzas planteó se prestó a la estrategia de construir una especie de frente popular posiblemente dirigido por partidos social demócratas para gradualmente ganar control del Estado por vía electoral con una visión de socialismo democrático y pacífico.

E. M. ¿Las mismas teorías de Althusser y Poulantzas son aplicables al proceso de cambio y la vía democrática al socialismo actualmente planteado en Venezuela?

S.E. Los dos modelos del Estado sostienen dos distintas estrategias que han sido sujetos a mucha discusión y debate entre los Chavistas. La tesis de Althusser prevé un Estado estático que a pesar de su autonomía relativa es ligado a la estructura capitalista y por eso no es capaz de evolucionarse. La implicación es que el socialismo se logra por etapas y en este momento la meta principal tiene que ser la consolidación de los logros de los últimos quince años de lucha. Una corriente del Chavismo parte de este concepto estatal y ve la estructura capitalista en Venezuela como tan poderosa que el Estado no puede desligarse de ella por ahora. Independientemente del compromiso revolucionario de los líderes del proceso, el Estado no puede ignorar la lógica del capitalismo en la etapa actual. Ese pensamiento etapista premia la estabilidad política, económica y social al mismo tiempo que resalta la importancia de impulsar la productividad económica, que ha sido una consigna en los últimos años. La meta principal de este corriente en la etapa actual es la consolidación en vez de la continuación del proceso de cambio.

E.M. ¿Y como se manifiesta el pensamiento de Poulantzas en Venezuela?

S.E. El análisis de Poulantzas sobre el Estado es menos determinista, ya que niega que el Estado esté atado en una camisa de fuerza y por eso plantea que puede transformarse de acuerdo con cambios en la correlación de fuerzas. Este concepto abre la posibilidad de la profundización del proceso de cambio, como ha ocurrido en Venezuela durante los últimos quince años. Es algo parecido, pero no exactamente igual, a la revolución permanente de Trotsky. A diferencia de lo que dicen los seguidores de Trotsky, la flexibilidad no significa que el proceso siempre avanza. En momentos determinados puede ser necesario hacer concesiones a las fuerzas que se oponen al socialismo. Pero el proceso debe avanzar en lo posible, en la medida que la izquierda gana apoyo popular.

La otra cara de la moneda, la oposición venezolana bajo la lupa

Aurelio De Gyves Montes
Rebelión



El 12 de febrero de 2014 se conmemoró el Día de la Juventud en Venezuela; como parte del festejo, el gobierno llamó a una movilización en la capital, la cual coincidió con en el día en que estudiantes, junto con algunos sectores de la oposición, –como el partido Voluntad Popular, y su coordinador Leopoldo López- realizaron una manifestación en la capital. Su principal petición fue mayor seguridad, al momento de encontrarse con la manifestación a favor del gobierno, la situación se “calentó” y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se desplegó para contener los ánimos; esto provocó un enfrentamiento entre estudiantes y opositores contra la GNB, dejando un saldo de 3 muertos, 66 heridos y 69 detenidos. Este fue el detonante de un mes de protestas en contra del gobierno de Nicolás Maduro, por ser éste, en palabras de la oposición, una dictadura salvajemente represora.

Ante este panorama, la opinión internacional se ha dividido en dos polos: uno a favor del gobierno chavista –conformado por el grupo de países que mantiene buenas relaciones con Venezuela-; y otro en contra –conformado, principalmente por países cuyas relaciones con Venezuela, en caso de que haya, son más ríspidas-; pero ambos polos, exigiendo el cese de la violencia y el respeto a los derechos humanos. Sin embargo, ¿quién y cómo está generando esta violencia?

Nadie puede negar que haya gente protestando en la calle; pero, de ser cierto que las protestas son el hartazgo de la sociedad venezolana –y sobretodo de los jóvenes- por la crisis económica y la inseguridad, ¿por qué hasta las últimas elecciones del 8 de diciembre del 2013, el chavismo ganó 240 de las 337 alcaldías? Además, de ser cierto que la juventud venezolana está harta del gobierno chavista, éste ya hubiese sido vencido desde hace varios años por la vía electoral o por cualquier otra vía, ya que, según Alejandro Fierro en un artículo publicado por el periódico español Público [1] , 60% de la población en Venezuela tiene menos de 30 años; por lo que, si toda la juventud venezolana apoyara las protestas rápidamente caería el gobierno. Aunado a esto, según el embajador venezolano en República Dominicana en una entrevista con Nuria Piera, Venezuela es el quinto país del mundo con la mayor matrícula estudiantil, de 300, 000 estudiantes pasaron a 2 millones y medio gracias a que le dedican el 9% del PIB a la educación, porcentaje mayor al considerado como “bueno” por la UNESCO (7%) [2] , bajo esta premisa, si realmente el hartazgo juvenil y estudiantil se estuviese manifestando, la GNB no tendría oportunidad contra ese número de personas.

Ahora bien, algo que tampoco se puede negar es la violencia generada por los manifestantes, y en este sentido, las evidencias: fotos y videos, se contraponen a lo declarado por Leopoldo López el 13 de febrero con respecto a la violencia. López declaró para CNN en español: “…la convocatoria fue a la no violencia, nosotros no ganamos nada con la violencia, más bien, el gobierno es quien sale ganando con la agenda de la violencia…” [3] . Las evidencias de la violencia de los manifestantes son ineludibles, fotos de camiones incendiados, almacenes destrozados, la cabina de control del Metrobús en la estación Altamira destrozada, la sede de inspección del trabajo en Táchira incendiada, el incendio de la fachada del Ministerio de Vivienda y Hábitat, el incendio a la fachada del Tribunal Supremo, un incendio provocado al interior de la Universidad de Los Andes en Táchira [4] ; o la violencia perpetrada por grupos opositores en las instalaciones de la Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas (UNEFA), las imágenes de dicho atentado muestran a las aulas del recinto universitario con bancas, mesas y escritorios reducidos a cenizas, vidrios rotos, el cableado eléctrico por fuera y deshecho, paredes y techo ennegrecido por las llamas y el material de cómputo incluido en cada aula, consumido por el fuego [5] ; situación muy similar a la de la Escuela Primaria de la ONU en Beit Lahia, Gaza, Palestina, atacada con bombas de fósforo en abril del 2012 [6] .

Todo esto, además los destrozos en los barrios y comunidades habitacionales en los que las famosas “guarimbas” permiten que los “guarimberos” roben y cobren peaje a los habitantes de la zona, como lo declaran habitantes de la comunidad de Pie del Tiro [7]. Bajo este panorama de violencia, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro declaró en un reportaje de CNN en español: “Es muy fácil esconderse detrás de un discurso y de un guión: “cese la represión de Maduro”, ah, pero ¿tú quieres, Capriles Radonski o R. Falcón que yo deje que quemen este país? ¿Qué las instituciones del estado no hagamos nada?”. La opinión pública internacional opina que sí, que las manifestaciones en Venezuela –por más violentas que sean- no deben ser contenidas; pero ¿por qué en otros partes del mundo –como en México- las protestas violentas deben ser reprimidas sin importar que los protestantes sean jóvenes estudiantes? Tal es el caso de los disturbios realizados por jóvenes en Londres el 15 de agosto del 2011, jóvenes a los que la BBC denominó como terroristas, vándalos o personas excediendo su derecho a protestar; cabe mencionar que dicho suceso concluyó con la dura represión policiaca.

Si bien es cierto que la Revolución Bolivariana ha tenido muchos errores, las principales razones que enarbola la oposición –y los jóvenes-, tras una mirada con mayor detenimiento, comienzan a perder sustento. Como la denuncia realizada por el periódico venezolano Tal Cual el 19 de marzo de 2014: “La tenacidad de esta protesta, lo hemos dicho, proviene de razones muy válidas […] Tienen que ver con la desaparición de casi la mitad de los productos básicos de los anaqueles comerciales, […] Y con la cuasi paralización del país.” [8]

Ante esto, como se mencionaba anteriormente, en la comunidad de Pie del Tiro, los habitantes de dicha comunidad denuncian a los “guarimberos” por no permitirles salir a trabajar o que sus hijos vayan a estudiar; en este caso ¿quién o quiénes están generando la “cuasi paralización del país”? O en el caso de los alimentos, cómo se explica el hecho de que en Venezuela los productos básicos desaparezcan de los anaqueles pero la cerveza se encuentre hasta en los cerros más altos, tal y como lo denuncian los venezolanos en una entrevista de CNN [9] ; cabe aclarar que la principal empresa distribuidora de alimentos –Empresa Polar- es la misma empresa productora de cerveza en Venezuela. Por último, si no es cierto que exista un boicot por parte de los empresarios en cuanto a los alimentos ¿cómo se explica que en Venezuela no haya la famosísima harina de maíz para las arepas, harina PAN –de la empresa Polar- y que aquí en México sea tan sencillo como ir a Superama y comprar dicha harina?


ENLACES
[1] Alejandro Fierro. ¿Quiénes son los jóvenes venezolanos? Público, 20 de febrero de 2014.http://blogs.publico.es/otrasmiradas/1840/quienes-son-los-jovenes-venezolanos/?src=lmTp&pos=1

[2] https://www.youtube.com/watch?v=8hljD74es4M

[3] Entrevista de CNN en español a Leopoldo López el 13 de febrero de 2014.http://cnnespanol.cnn.com/2014/02/12/tension-en-venezuela-en-medio-de-marcha-nacional-y-ola-de-protestas/

[4] http://www.eldiario.es/zonacritica/Fotos-videos-violencia-Venezuela-comprender_6_238736160.html

[5] http://albaciudad.org/wp/index.php/2014/03/grupos-violentos-incendiaron-nucleo-de-la-unefa-en-los-teques/

[6] http://chiwulltun.blogspot.mx/2012/04/bombardeo-de-escuela-primaria-de-la-onu.html#.UzPi6PmSySo

[7] https://www.youtube.com/watch?v=eqKMLXy7g9I

[8] Fernando Rodríguez. El rayo que no cesa. Periódico Tal Cual 19 de marzo de 2014.

[9] http://www.youtube.com/watch?v=-iT47lj-Bic

jueves, abril 10, 2014

(VIDEO) Walter Martínez: en la guerra existen dos escenarios, el teatro real y el teatro paralelo de los medios de comunicación


Por: Prensa AN / VTV | Jueves, 10/04/2014



WALTER MARTÍNEZ
Credito: Prensa AN

10 de abril de 2014.- Enfatizó el periodista que no se puede ir el esfuerzo por un lado y la opinión pública por otro, es necesario una política comunicación coherente.

Durante el seminario de Guerra de IV Generación, el periodista Walter Martínez, productor y conductor del programa "Dossier" señaló que en una guerra existen dos escenarios: un teatro de operaciones real y el teatro paralelo o alternativo al teatro real, que es lo que se muestra a través de los medios de comunicación y que van directo a nuestras neuronas.

Realizó un resumen histórico del papel de los medios de comunicación, desde William Howard Rusell (1853) que cubrió La Guerra de Crimea pasando por sus despachos telegrafiados. Luego Roger Fenton quien fue enviado a fotografiar a las tropas con daguerrotipos, siendo su expedición financiada por el estado a cambio de que no mostrara los horrores que provocan los conflictos bélicos, así conseguía que los familiares de los soldados y la ciudadanía no se desmoralizaran.

En un contexto más moderno Martínez contó que los corresponsales de guerra no cubren la guerra, "cada bando tiene un vocero, vienen los voceros, los instalan en lujosos hoteles con aire acondicionado y les sugieren entregarlos al día siguiente mediante comunicados las novedades en el frente de guerra, convirtiéndose entonces en los guerreros de hotel ".

"Estamos en un mundo interconectado satelitalmente donde la masificación del mensaje va a crear las reacciones". La información es poder y el tiempo es lo más importante, sentencia Martínez.

En la actualidad estamos en un mundo interconectado vía satélite, satélites geoestacionarios, que determinan la masificación del mensaje y lo local pasa a hacer internacional.

Reiteró la importancia afirmando, "la guerra la están mostrando quienes manejan los medios. Allí se puede mostrar dos cosas, se puede estar ganando y se muestra en pantalla que no y viceversa".

Enfatizó el periodista que no se puede ir el esfuerzo por un lado y la opinión pública por otro, es necesario una política comunicación coherente.

Video: http://youtu.be/ujUvzqL3I34?t=48m47s

Vicerector Académico de la Universidad Militar: método Sharp es aplicado en Venezuela

Por: Prensa AN | Jueves, 10/04/2014


EL G/B. RAFAEL AGUANA NÚÑEZ, VICERRECTOR ACADÉMICO DE LA UNIVERSIDAD MILITAR BOLIVARIANA DE VENEZUELA
Credito: Prensa AN
10-04-2014.- El G/B. Rafael Aguana Núñez, Vicerector Académico de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela disertó sobre la aplicación del método Sharp en Venezuela, durante el 2do. Seminario del Poder Popular y la Guerra de IV Generación realizado en la Asamblea Nacional.

Explicó que este método teórico surge del libro "De la Dictadura a la Democracia" de Gene Sharp, filósofo norteamericano quien ha establecido estrategias de acciones no violentas para "democratizar" del mundo. Esta información para nada está oculta, es del dominio público, de uso masivo y cualquiera puede usarlo.

Además de ello, Sharp mantiene una institución académica que fundó en Boston, la Albert Einstein Institution, sin fines de lucro que surge con la doble misión de financiar sus investigaciones universitarias y de aplicar sus modelos a situaciones concretas. Vale destacar que en este instituto, el entonces dirigente estudiante John Goicochea realizó estudios.

Aguana señala que el modelo ha sido aplicado a países como Afganistán, Ucrania, entre otros, repitiendo los mismos modelos, las mismos protagonistas e imágenes: manitas blancas, estudiantes.

Expuso que la puesta en marcha de estas acciones de oposición "pacífica" o intentos de convencimiento incluyen expresiones verbales, operaciones de no cooperación o intervención que se dirigen al plano psicológico, político, económico y social. Todo esto debilitando progresivamente sus pilares de legitimidad: apoyo popular y apoyo institucional.

"Las estrategias de no cooperación o de una intervención extranjera se expresan principalmente en huelgas, vigilia, cacerolazos, presión a la autoridad, boicot político y electoral".

Explicó el General Aguana que desde que el Comandante Chávez llegó al poder en el año 1999 y dio a conocer sus ideas de Revolución fue satanizado ante el mundo y catalogado como "dictador" y que tras su desaparición física se ha detonado y radicalizado estás estrategias como vía expedita de tomar el poder, tras las innumerables derrotas electorales de la derecha producto de un desarrollo en la conciencia política del país.

Describió lo relativo al plan sicológico, basado en los medios de comunicación y las redes sociales que difunden información tergiversada o desinformaciones, con el objetivo de condicionar en la mente del receptor la percepción de dictadura en el país. Tenemos que destacar el uso de las redes sociales, especialmente los programas "app" como "zello" que es una comunicación en tiempo real.

En lo político el ponente afirmó que se hace evidente la continua campaña de deslegitimación a las instituciones y poderes del Estado a través de ataques, cuestionamientos e insinuaciones de parcialidad expresada a diario por dirigentes de la oposición, sus seguidores y medios de comunicación aliados. Y "se apela al convencimiento social dentro del escenario político por medio de la usurpación de símbolos patrios (tricolor, imagen/ nombre de Bolívar), el sabotaje a los servicios públicos, desmoralización de la FANB ante la audiencia justificada en un falso sentido de patriotismo".

En lo social, el General describe como elemento importante, la participación activa de movimientos estudiantiles y artistas que cumplen la función de "Comunicadores clave" que difunden el mensaje de caos en el país, descontento ciudadano, necesidad de cambio y subversión como una forma de recuperar la libertad, la paz, la democracia.

Y en el terreno económico el blanco es Pdvsa como corazón económico del país, recordemos los antecedentes del año 2002, advirtiendo que el impacto de las transnacionales incluye acciones de producción, acaparamiento, desabastecimiento y contrabando de múltiples productos.

Finalizó el General de Brigada que a partir de este modelo teórico hay que tomar conciencia. "Este trabajo lo estamos haciendo en nuestra universidad militar el cual está abierto para todas ustedes en los días que ustedes lo deseen".

Maduro instó a emular a Simón Rodríguez para lograr máxima calidad educativa



Caracas, 10 Abr. AVN.- El presidente de la República, Nicolás Maduro instó este jueves a la comunidad educativa a emular el ejemplo de Simón Rodríguez en cuanto a formación y pedagogía que permita dar a los todos los niños y adolescentes del país máxima calidad educativa.

"Vamos a buscar en Simón Rodríguez la esencia de cómo se enseña", instó durante un encuentro con directores y representantes de la comunidad educativa de 29.000 instituciones del país, como parte de la Consulta Nacional por la Calidad Educativa, que impulsa el Ejecutivo para optimizar la enseñanza en todos los niveles.

Rodríguez, quien fue uno de los maestros que participó en el proceso de formación del Libertador Simón Bolívar, promovió una educación liberadora e inclusiva, bajo los valores del trabajo dignificante y la participación activa de los estudiantes en los procesos de transformación política.

El jefe de Estado destacó que la consulta tiene por objeto la construcción en colectivo el plan educativo de los próximos 10 años.

"Vamos a trabajar y ponernos de acuerdo para el plan que mejore la calidad de la educación que le damos a nuestros niños y jóvenes de la patria", expresó en transmisión de Venezolana de Televisión.

Al respecto, la directora de la Escuela Bolivariana Manuel Segundo Sánchez, del estado Vargas, Teresa Cartagena, resaltó que todos los docentes y alumnos se encuentran comprometidos con esta misión.

"Con esta consulta cada uno de nosotros está comprometido con nuestros espacios para mejorar la calidad educativa. No vamos a dejar que ningún ser humano se quede sin consultar el plan de estudio", aseguró.

Argumentó que gracias a la visión del líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, los estudiantes cuentan con un plan de estudio que responde a la necesidades de la nación.

Resaltó que gracias al modelo educativo creado por Chávez a través del Sistema Nacional Educativo Bolivariano los estudiantes del país forman parte de una sociedad protagónica y humanista.

"Gracias a las Escuelas Bolivarianas construidas por Chávez, nuestras escuelas garantizan alimentación, contraloría y defensoría, inclusión y el rescate de la identidad nacional y local", destacó.

Impulso a un plan de formación

Durante su alocución, el presidente Maduro, propuso regularizar la titularidad de maestros a través del Plan Nacional de Formación.

"Vamos a regularizar la titularidad de nuestros maestros y maestras. Que todo maestro que entre al sistema, si no llega titulado, sepa en qué momento se va a titular, en cuánto tiempo y cumpliendo cuáles requisitos", expresó.

De igual modo, anunció que el Estado creará una nueva Escuela Nacional de Formación Docente y entregará computadoras Canaima a los maestros del país, así como libros de pedagogía.

"Vamos a establecer ya el sistema nacional de formación, la Escuela Nacional de Formación del Docente en cada municipio, de manera gratuita, y vamos a proceder a entregarle la Canaima a las maestras, maestros, profesores y los libros especiales de pedagogía. Vamos a fundar la escuela nacional del magisterio venezolano", dijo.

También se refirió a la necesidad de implementar un programa educativo en todas las escuelas y liceos del país que permita para combatir la guerra económica y el desabastecimiento inducido.

"Queremos que nuestros espacios educativos se conviertan en territorios de paz", indicó.

Como parte del reconocimiento de la labor de los docentes, Maduro informó que el Ejecutivo activará la Gran Misión Vivienda Venezuela para los maestros y las maestras del país, al tiempo que aseguró la aprobación de recursos para la regularización de las jubilaciones y prestaciones sociales del personal adscrito al despacho de Educación.

"Tenemos que buscarle una solución efectiva, estable y permanente a este problema", dijo.

Apoyo del pueblo para vencer al terrorismo

El presidente de la República resaltó que gracias al amor y la lealtad el pueblo, ha sido posible enfrentar y vencer las acciones terroristas y desestabilizadoras perpetradas por la ultraderecha en contra del Gobierno y el pueblo venezolano.
"Ellos dijeron: partió el comandante, llegó la hora, vamos por ellos, y empezó la guerra económica, la guerra eléctrica, la guerra psicológica", indicó.

Recordó que hace un año ganó las elecciones presidenciales y afrontó el reto de continuar la Revolución. "Hace un año ganamos las elecciones, un año de batalla, de victoria, de trabajo, de gobierno popular" y resaltó que con el respaldo popular "enfrentó mil demonios, siempre con el apoyo y el amor del pueblo (...) muchas gracias al pueblo por tanto amor, por tanta solidaridad, tanta lealtad".

"Si no hubiera sido porque el pueblo me ha apoyado, no hubiese sido imposible enfrentar los mil demonios que se nos han venido, que ha lanzado el imperio contra el pueblo, para tratar de revertir la historia, de arrebatarnos la independencia, para tratar de quitarnos los derechos sociales que nos dio (Hugo) Chávez", refirió el jefe de Estado.

Diálogo basado en el respeto mutuo

Durante la acividad con el sector educativio, el jefe de Estado expresó que en el encuentro que sostendrá la tarde de este jueves con sectores de la oposición, congregados en la autodenominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), propondrá el inicio un proceso de diálogo en términos de respeto y coexistencia entre los modelos, el socialismo bolivariano y el propuesto por la derecha.

"Va a haber el encuentro de dos modelos. Voy a proponer que se inicie un proceso de diálogo en paz, respetuoso, de coexistencia pacífica de los dos modelos que hay en Venezuela: el socialismo bolivariano y humanista y el que representan ellos en la oposición", explicó.

Precisó que tras ocho semanas de llamados reiterados al diálogo por parte del Ejecutivo, se espera que a las 5:00 de la tarde se produzca la llegada de los representantes de la oposición al Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo, en Caracas.

Maduro expresó que este diálogo entre ambas partes debe condenar "muy firmemente la violencia como método político".

"No podemos aceptar la violencia como método político para la toma del poder. Sería regresar 200 años atrás. Aquí, quien quiera tomar el poder político tiene una sola vía: la vía constitucional y electoral. Eso debe quedar claro en estos procesos de paz que he convocado", sentenció.

"Ahí están las consecuencias, pérdidas de 15 mil millones de dólares, compatriotas", señaló, en alusión a las pérdidas materiales ocasionadas por los hechos violentos opositores.

El jefe de Estado refirió que la solicitud de su Gobierno a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de participar en la Conferencia Nacional por la Paz, se dio como una respuesta a la necesidad de congregar a la MUD, que había rechazado y condicionado los diálogos del Ejecutivo, en un mismo espacio para discutir temas de interés nacional.

"Considero que es importante sentar a la oposición y que vuelva al carril democrático y constitucional, como la trajo el comandante Hugo Chávez, (...) La oposición debe venir, sentarse, quedarse, y además, trabajar. Los convoco al trabajo", manifestó el Presidente.

"Ojalá vayan, los espero, vamos a hacer un dialogo respetuoso frente al país. Lo vamos a transmitir en cadena, ojalá no vengan con ninguna trampa para patear la mesa", añadió Maduro.

Hinterlaces: Mayoría respalda modelo de inclusión de Revolución Bolivariana



Caracas, 10 Abr. AVN.- El modelo de inclusión social impulsado por la Revolución Bolivariana cuenta con el respaldo de la mayoría de la población venezolana, que percibe en el chavismo la garantía para la estabilidad social y política del país, así como representa la única opción para las clases populares, manifestó este jueves el director de la encuestadora Hinterlaces, Oscar Schemel.

Al respecto, dijo que el pueblo valora las "buenas intenciones" de los dirigentes gubernamentales socialistas y respalda, en general, la visión de país y de sociedad de la revolución.

Igualmente, Schemel explicó que, de acuerdo con el más reciente análisis del país que ha realizado la encuestadora, en la población persisten niveles de ilusión y esperanza altos y estables, mucho mayores que los niveles de desilusión y frustración.

"No hay pesimismo ni fatalismo. Lo que existe es inconformidad y demandas colectivas de soluciones y renovación. Los venezolanos quieren creer en algo, quieren ver el futuro más claro y confiable", agregó Schemel en rueda de prensa.

Frente al panorama económico del país, indicó que la mayoría de los venezolanos cree en soluciones económicas asociadas a la participación de la empresa privada en una gran alianza con el Gobierno Nacional y a la aplicación estricta de la Ley Orgánica de Precios Justos.

Apoyo a presidente Maduro

Durante la actividad de este jueves, el director de Hinterlaces dijo que la más reciente medición realizada por dicha empresa, entre el 1º y el 7 de abril de este año, revela que 52% de la población venezolana piensa que el presidente de la República, Nicolás Maduro, tiene la capacidad para resolver los problemas del país, como la garantía de seguridad ciudadana y el abastecimiento de productos.

Schemel apuntó también que 46% de los encuestados considera que el Jefe de Estado no tiene la capacidad necesaria.

El sondeo, correspondiente al informe mensual Monitor-País, se realizó a través de 1.200 entrevistas directas en hogares en todo el país.

Por otra parte, indicó que 51% de los entrevistados opina que la gestión de Maduro es positiva, frente a 48% que la considera negativa.

El estudio además revela que 85% de los venezolanos rechaza las guarimbas y acciones violentas, mientras que 87% considera que se debe sancionar a los responsables.

Asimismo, 68% de los venezolanos considera muy necesario y algo necesario una mediación internacional que promueva el diálogo en el país, mientras 31% opina que es poco necesario y nada necesario.

En abril de 2006 se confirmó en Colombia planes de magnicidio contra Chávez

por Ana Navea

Caracas, 10 Abr. AVN.- Los diversos planes de desestabilización en Venezuela, incluyendo el magnicidio, por parte de la ultraderecha venezolana -en distintos momentos- han tenido factores comunes: la participación de paramilitares colombianos y Álvaro Uribe Vélez.

En abril de 2006, el ex jefe de informática del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de Colombia, Rafael García, -preso desde el 2005 en su país por vínculos con el narcotráfico y paramilitarismo- reveló que el ex director del DAS, Jorge Noguera, colocó esta institución del Gobierno colombiano al servicio de la organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y participó en los planes para asesinar al presidente venezolano, Hugo Chávez.

En declaraciones a la prensa, García señaló además los aportes realizados, en 2002, por los paramilitares a la campaña presidencial de Álvaro Uribe, quien sería reelecto en 2006.

En 2012 el ex jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, confirmó los nexos de Uribe con el paramilitarismo.

El ex jefe de informática del DAS mencionó que el empresario cubano-venezolano, Robert Alonso, residenciado en Miami, fue uno de los protagonistas claves del plan de magnicidio contra el presidente Chávez descubierto el 9 de mayo de 2004, cuando en la hacienda Daktari (propiedad de Alonso), ubicada en el estado Miranda, fueron capturados 153 paramilitares colombianos que habían sido contratados y trasladados a territorio nacional para asesinar al mandatario venezolano.

Alonso fue el enlace en Venezuela para que los paramilitares, ligados al Gobierno de Álvaro Uribe, entraran infiltrados al país con el apoyo del entonces director del DAS, Jorge Noguera.

Robert Alonso integró el "Plan Guarimba" y la coalición derechista "Coordinadora Democrática" (principal promotora del golpe de 2002), antecesora de la actual coalición de la oposición llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD).

Actualmente, Alonso se hace llamar "Guarimbero Mayor" y aúpa desde Miami los grupos violentos que llaman al derrocamiento del presidente Nicolás Maduro y ejecutan acciones terroristas.

En 2004, fue asesinado el fiscal Danilo Anderson, quien investigaba el golpe de Estado contra Chávez, perpetrado en abril de 2002. En este hecho estuvo involucrado el exparamilitar Geovanny Vásquez, quien declaró a las autoridades venezolanas que por órdenes del DAS hacía actividades de inteligencia en Venezuela.

"Sí existió un plan de desestabilización contra el gobierno venezolano y hay mucha gente del gobierno colombiano comprometida", reveló el ex jefe de informática del DAS en declaraciones a la Revista Semana de Colombia, en las que expresó también que "el plan contemplaba el asesinato de varios líderes de ese país (Venezuela)".

Un complot que no cesa

Los cuerpos de inteligencia venezolanos, entre ellos el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), anterior Dirección Nacional de los Servicios de inteligencia y Prevención (Disip), han logrado frustrar, desde 2004, varios planes de magnicidio contra el líder de la Revolución, Hugo Chávez, y ahora contra el presidente Nicolás Maduro.

El 15 de agosto de 2013, el Sebin capturó a dos ciudadanos colombianos implicados directamente en el plan de magnicidio contra Maduro, y contra el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello.

Estos dos hombres de nacionalidad colombiana, identificados como Víctor Johan Gueche Mosquera, de 22 años de edad, y Erick Leonardo Huertas Ríos, de 18 años, ingresaron al país el 13 de agosto de 2013 por el pueblo fronterizo de San Antonio del Táchira, y fueron capturados en el hotel Guaracarumbo, ubicado vía hacia Tejerías en el kilómetro 37 de la Carretera Panamericana, en el estado Miranda, entidad gobernada por la derecha venezolana.

El ministro para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, declaró en rueda de prensa que los dos detenidos pertenecían a una organización criminal compuesta por 10 personas que para el momento se encontraban plenamente identificadas por la Dirección de Inteligencia de Colombia.

Durante el operativo donde se detienen a estos dos hombres, el Sebin incautó dos fusiles R15 de fabricación estadounidense, dotados con miras telescópicas de tipo láser, 10 uniformes militares del Ejército venezolano con todas las insignias, así como fotografías de Maduro junto a Cabello.

Rodríguez Torres comentó que los capturados eran dirigidos por Alejandro Caicedo Alfonso desde el municipio Soacha, ubicado en la zona perimetral de Bogotá, capital de Colombia.

El 17 de diciembre de 2013, Caicedo Alfonso fue capturado por la Policía colombiana en el municipio de Bello, departamento de Antioquia.

Dentro de este plan se identificó un tercer implicado, un hombre de nacionalidad venezolana que fue reconocido como Carlos Salcedo, quien sería el responsable de entregar a los mercenarios colombianos los dos bolsos negros en donde los efectivos del Sebin localizaron los fusiles R15.

La información aportada por el ministro Rodríguez Torres indica que este tercer hombre implicado en el plan magnicida, habría trasladado a los otros dos ya capturados, desde San Antonio del Táchira, hasta Valencia, estado Carabobo, para posteriormente movilizarlos hasta la ciudad de Los Teques en Miranda.

Actualmente, Salcedo es buscado por las autoridades de seguridad venezolanas.


Paramilitares en las guarimbas

Ante las recientes acciones violentas de grupos de la ultraderecha venezolana contra el Gobierno del presidente Maduro, que desde febrero han dejado un saldo de 39 personas asesinadas, el ministro Rodríguez Torres denunció que hay grupos entrenados por paramilitares colombianos.

El ahora expresidente Álvaro Uribe manifestó su apoyo público hacia estos grupos de choque y mantiene contacto con voceros de la derecha y ultraderecha venezolana.

Los planes de magnicidio en Venezuela siguen, porque no es contra un Jefe de Estado sino contra un proceso revolucionario, que tiene como bandera el proyecto de la construcción de la patria grande, fuerte e independiente, del Libertador Simón Bolívar, rescatado por Hugo Chávez, continuado por Maduro y el pueblo venezolano.

Ana Navea