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La Revolución Bolivariana se abre paso
No olvidar
Por Elianeth Hernández/ Lewis Pereira
Hoy, cuando se cumplen 37 años del estallido social que conocemos como el Caracazo debemos recordar que fue consecuencia del paquete de medidas económicas implementadas por el Gobierno de Carlos Andrés Pérez y ordenadas por el FMI, apodado popularmente como “el Paquetazo”.
Estas medidas ocasionaron protestas que derivaron en saqueos a comercios y supermercados en Caracas y ciudades del interior del país, lo que produjo una respuesta desproporcionada de las Fuerzas Armadas en ese entonces, con el saldo de víctimas fatales. Según cifras del gobierno de Pérez, se habla de cerca de 300 muertos, pero organizaciones de derechos humanos estiman que las víctimas superaron las 3.000 personas.
El símbolo más macabro de esta represión lo representó La Peste, que fue el nombre con el que se conoció a las fosas comunes descubiertas en el Cementerio General del Sur en Caracas.
Al hablar del Caracazo, no debemos olvidar tampoco que todo ese escenario dantesco tuvo un contexto económico y social. Para el inicio de 1989, Venezuela enfrentaba una situación crítica que venía gestándose desde principios de la década de los 80: una deuda externa masiva que superaba los 32 mil millones de dólares; altos niveles de pobreza de la población; altos índices de inflación, escasez y desabastecimiento. Además de todo esto, el anuncio del “Paquetazo” económico de Carlos Andrés Pérez ocurrió en un contexto donde la población percibía que la crisis no era por falta de recursos, sino por el saqueo del erario público durante décadas.
Diputado Gilberto Jiménez aseguró que las recetas del FMI aumentaron niveles de pobreza.
La Revolución Bolivariana se abre paso
Para abordar y ahondar más en esta materia Últimas Noticias entrevistó a varios diputados de la Asamblea Nacional
La Revolución Bolivariana se abre paso
No olvidar
Por Elianeth Hernández/ Lewis Pereira
Hoy, cuando se cumplen 37 años del estallido social que conocemos como el Caracazo debemos recordar que fue consecuencia del paquete de medidas económicas implementadas por el Gobierno de Carlos Andrés Pérez y ordenadas por el FMI, apodado popularmente como “el Paquetazo”.
Estas medidas ocasionaron protestas que derivaron en saqueos a comercios y supermercados en Caracas y ciudades del interior del país, lo que produjo una respuesta desproporcionada de las Fuerzas Armadas en ese entonces, con el saldo de víctimas fatales. Según cifras del gobierno de Pérez, se habla de cerca de 300 muertos, pero organizaciones de derechos humanos estiman que las víctimas superaron las 3.000 personas.
El símbolo más macabro de esta represión lo representó La Peste, que fue el nombre con el que se conoció a las fosas comunes descubiertas en el Cementerio General del Sur en Caracas.
Diputado Gilberto Jiménez aseguró que las recetas del FMI aumentaron niveles de pobreza.La Revolución Bolivariana se abre paso
Para abordar y ahondar más en esta materia Últimas Noticias entrevistó a varios diputados de la Asamblea Nacional
En este sentido, a juicio del diputado del Psuv, Fernando Soto Rojas, con los acontecimientos de febrero del año de 1989 y 1992, se cerró el largo ciclo del puntofijismo y se abrió paso a la democracia participativa y protagónica. “El régimen que se instaló el 23 de enero de 1958 que duró 40 años; creo que históricamente y políticamente esa coyuntura se cierra y con ella ese sistema”, acotó Soto Rojas.
Señaló que la situación en que se encuentra el país después del tres de enero de este año es contradictoria. “Estamos ahorita en la contradicción principal y fundamental, la contradicción imperio-nación frente al imperialismo yanqui”, aseguró Soto Rojas; no obstante, el diputado mostró su optimismo. “Estamos ahora no exentos de problemas y dificultades. Pero vamos bien en lo fundamental, ¿por qué? Porque tenemos rumbo histórico. El rumbo histórico del Socialismo Bolivariano del siglo XXI, y tenemos una estrategia que es consolidar cómo va a ser el sistema de la República Bolivariana de Venezuela”, comentó.
Añadió que también es necesario consolidar la Revolución Cubana y la Revolución Nicaragüense.
En este mismo punto, el diputado Gilberto Jiménez, integrante del partido Movimiento Electoral del Pueblo, describe el “Caracazo” como la respuesta de un pueblo que “supo decir basta” frente a las recetas del Fondo Monetario Internacional aplicadas por los gobiernos adeco-copeyanos. Aquellas políticas, según el parlamentario, hundieron a los ciudadanos en “niveles de pobreza inimaginable” y forzaron una reacción contra un orden ajeno a los intereses populares.
Explica que el proceso bolivariano actual es la antítesis de aquel pasado excluyente. Destaca que la génesis de esta etapa reside en el dolor de jóvenes militares a quienes el gobierno de Carlos Andrés Pérez obligó a “reprimir al pueblo a sangre y fuego”. Esa experiencia impulsó la creación de un sistema político diseñado para “reivindicar la justicia social”.
Para el parlamentario, la Revolución Bolivariana es la “garantía de que eso no vuelva a suceder”. Subraya que a diferencia de 1989, cuando el motor de las calles fue “el hambre y el rigor de la exclusión social”, hoy existe un horizonte de Patria que prioriza a los adultos mayores, las mujeres, los afrodescendientes y los pueblos originarios.
Asimismo, el diputado Alí Alejandro Primera destacó que aquella explosión social no fue un evento aislado, sino el resultado inevitable de una gobernanza que dio la espalda a las mayorías para favorecer a las élites económicas y mediáticas.
El legislador sostiene que el pueblo no se sentía identificado con la democracia representativa de aquel entonces, pues los líderes “gobernaban para los grupos de élite” y los grandes apellidos, a quienes calificó, en sintonía con el presidente Nicolás Maduro, como los “pelucones”.
Para Primera, quien vivió estos acontecimientos en su juventud, las estadísticas y los libros no mienten sobre la masacre que ocurrió bajo el amparo de la suspensión de garantías. Aquel escenario, que según sus palabras “parió el 4 de febrero”, se caracterizó por una “violación sistémica de los derechos humanos” donde no se respetaron convenios internacionales. También recalca que la magnitud de la tragedia es incalculable, porque en esa época el Estado invisibilizaba a los sectores vulnerables al punto de que “el pueblo ni cédula tenía”.
Como artista y político, Ali Alejandro Primera sostiene que la mejor “oración política” es el encuentro fructífero entre todos los venezolanos, incluso con aquellos que piensan distinto.
No olvidar
Durante el programa Con El Mazo Dando N° 562, el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, transmitió un video testimonial de este hecho histórico y aseguró que el saldo de víctimas superó los 3.600 fallecidos.
“Tenían una cartelera y cuando llegaron a tres mil 600 muertos registrados no siguieron anotando, entonces llamaron al pueblo de una vez como saqueadores; fue el término que le pusieron al pueblo, es por eso la importancia de que los jóvenes conozcan la historia, para que eso no se repita más nunca”, manifestó.
Recordó que a raíz de esa masacre, tres años después, el 4 de febrero de 1992, el comandante Hugo Chávez protagonizó la rebelión del “Por Ahora”. Asimismo, invitó a marchar este viernes 27 de febrero para conmemorar los 37 años del Caracazo desde el Gran Muro de Petare hasta las escalinatas de Mesuca.
Añadió que también es necesario consolidar la Revolución Cubana y la Revolución Nicaragüense.
En este mismo punto, el diputado Gilberto Jiménez, integrante del partido Movimiento Electoral del Pueblo, describe el “Caracazo” como la respuesta de un pueblo que “supo decir basta” frente a las recetas del Fondo Monetario Internacional aplicadas por los gobiernos adeco-copeyanos. Aquellas políticas, según el parlamentario, hundieron a los ciudadanos en “niveles de pobreza inimaginable” y forzaron una reacción contra un orden ajeno a los intereses populares.
Explica que el proceso bolivariano actual es la antítesis de aquel pasado excluyente. Destaca que la génesis de esta etapa reside en el dolor de jóvenes militares a quienes el gobierno de Carlos Andrés Pérez obligó a “reprimir al pueblo a sangre y fuego”. Esa experiencia impulsó la creación de un sistema político diseñado para “reivindicar la justicia social”.
Para el parlamentario, la Revolución Bolivariana es la “garantía de que eso no vuelva a suceder”. Subraya que a diferencia de 1989, cuando el motor de las calles fue “el hambre y el rigor de la exclusión social”, hoy existe un horizonte de Patria que prioriza a los adultos mayores, las mujeres, los afrodescendientes y los pueblos originarios.
Asimismo, el diputado Alí Alejandro Primera destacó que aquella explosión social no fue un evento aislado, sino el resultado inevitable de una gobernanza que dio la espalda a las mayorías para favorecer a las élites económicas y mediáticas.
El legislador sostiene que el pueblo no se sentía identificado con la democracia representativa de aquel entonces, pues los líderes “gobernaban para los grupos de élite” y los grandes apellidos, a quienes calificó, en sintonía con el presidente Nicolás Maduro, como los “pelucones”.
Para Primera, quien vivió estos acontecimientos en su juventud, las estadísticas y los libros no mienten sobre la masacre que ocurrió bajo el amparo de la suspensión de garantías. Aquel escenario, que según sus palabras “parió el 4 de febrero”, se caracterizó por una “violación sistémica de los derechos humanos” donde no se respetaron convenios internacionales. También recalca que la magnitud de la tragedia es incalculable, porque en esa época el Estado invisibilizaba a los sectores vulnerables al punto de que “el pueblo ni cédula tenía”.
Como artista y político, Ali Alejandro Primera sostiene que la mejor “oración política” es el encuentro fructífero entre todos los venezolanos, incluso con aquellos que piensan distinto.
No olvidar
Durante el programa Con El Mazo Dando N° 562, el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, transmitió un video testimonial de este hecho histórico y aseguró que el saldo de víctimas superó los 3.600 fallecidos.
“Tenían una cartelera y cuando llegaron a tres mil 600 muertos registrados no siguieron anotando, entonces llamaron al pueblo de una vez como saqueadores; fue el término que le pusieron al pueblo, es por eso la importancia de que los jóvenes conozcan la historia, para que eso no se repita más nunca”, manifestó.
Recordó que a raíz de esa masacre, tres años después, el 4 de febrero de 1992, el comandante Hugo Chávez protagonizó la rebelión del “Por Ahora”. Asimismo, invitó a marchar este viernes 27 de febrero para conmemorar los 37 años del Caracazo desde el Gran Muro de Petare hasta las escalinatas de Mesuca.