LA VOZ DE SAN JOAQUIN TU VOZ
jueves, febrero 19, 2026
EL FIN DE LA ILUSION DEL MUNDO UNIPOLAR SE CONCRETA EN VENEZUELA.
El reloj de la agresión y el despertar de la conciencia
La táctica del tiempo y el espejismo de la concesión
En el tablero de la geopolítica, el tiempo no es oro; es poder, el espacio vital para la lucha por la victoria o la supervivencia. Las concesiones que hoy se asoman como gestos diplomáticos no son más que un repliegue táctico en la gramática de la supervivencia.
Entendemos que el imperialismo no posee la capacidad de perdonar, pues su naturaleza es la expansión y el castigo al insumiso.
La historia es un eco persistente: la cinética de la guerra —esa danza brutal de fuego y hierro— acecha tras las cortinas de la diplomacia. Si cedemos terreno hoy, es solo para afilar el espíritu y robustecer el músculo. El poder, en su forma más cruda, solo reconoce la simetría de la fuerza: El poder solo reconoce la fuerza. En esta condiciones asimétricas de fuerzas, Guerra Híbrida se impone. En ella, lo invisible, es tan letal como un proyectil.
La Guerra Cognitiva como asedio a la voluntad
La agresión más peligrosa no ocurre en nuestras fronteras, sino en la psique del pueblo. La Guerra Cognitiva ha logrado lo que los bloqueos navales no pudieron: el bloqueo de la voluntad.El regreso al imperio de las necesidades: La gente, asediada por la urgencia de lo cotidiano —el pan, el combustible, el mañana inmediato—, se refugia en lo privado.
La Erosión del Sueño: Sin una utopía clara, el sacrificio se siente como un vacío y no como un peldaño hacia la liberación.
El Secuestro del Logro: El enemigo es hábil; si fallamos, la culpa es nuestra; si triunfamos, el relato imperial dice que es mérito de sus concesiones, al eliminar las «sanciones» o de su supuesta dirección externa. Es un juego de espejos donde el Gobierno Bolivariano corre el riesgo de volverse invisible en sus propias victorias.
El relato del enemigo y la legitimidad en juego
Se ha pretendido entronizar en el imaginario colectivo una mentira perversa: que las riendas de nuestro destino no están en Miraflores, sino en el Norte. Este relato tiene un doble filo venenoso:Expectativas Desmesuradas: Si el levantamiento de sanciones no trae una bonanza instantánea, la frustración se volcará contra el proceso bolivariano.
Invisibilización del Esfuerzo: Si mejoramos la calidad de vida, la maquinaria de propaganda le adjudicará el éxito a la «presión» externa, erosionando la confianza y la legitimidad del proyecto histórico.
La inevitabilidad de la confrontación
Debemos desechar las ilusiones. Las elecciones en Estados Unidos son sólo un cambio de máscara para el mismo rostro imperial. Esperar una guerra civil interna o un colapso milagroso en Washington es apostar la patria al azar. La realidad es una: de mantenerse las condiciones actuales, la confrontación cinética es un horizonte que se acerca.
La paz es un equilibrio de tensiones; la soberanía, una voluntad que no admite pausas.
Hacia una cultura de combate y resistencia activa
Es imperativo, aunque se haga bajo el velo de la prudencia, transitar hacia una economía y cultura de guerra. Esto no significa solo armas; significa:Soberanía tecnológica: Romper las cadenas del software y el hardware ajeno.
Producción nacional: Que en cada surco fértil germine la voluntad de vencer que en cada fábrica, cada centro de trabajo fragua de productividad, para convertidas en Trincheras protejan nuestro logística para el combate.
Organización de la “orgánica para el combate”: Estructurar las comunas y organizaciones naturales de los bloques históricos de masas para que, en el momento del trueno, cada ciudadano sepa que es un soldado de la idea y del acero.
La defensa de este proceso no es un favor que pedimos al mundo, es una tarea que nos pertenece. Hay que prepararse para la lucha, con la mente clara y el corazón blindado contra las ilusiones.
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Ciudad Valencia / Pedro Penso (Notas Escritas al Vuelo)
Equipo de Coordinación de la Red Internacional de Investigación Antifascista.
Anotaciones para el porvenir: Lo real concreto | Elías Jaua Milano
Somos una nación coaccionada por el gobierno de una potencia militar extranjera que no reconoce ningún principio de convivencia pacífica entre las naciones. Esa realidad condiciona el hacer y el actuar del gobierno y de la sociedad en su conjunto, y nadie en Venezuela tiene la correlación de fuerzas para hacer algo distinto. Aun cuando se puedan expresar diferencias con lo que se hace, considero debe hacerse con responsabilidad y sin descalificación.
Quienes dirigen deben reconocer que la lucha extrema de los últimos años, que ha dejado muertos y heridos, también ha dejado dolores políticos, morales, psicológicos, incluso dentro del propio chavismo. Convocar a la unidad nacional pasa por comprender, no descalificar, esos dolores, y rectificar donde se tenga que rectificar para recomponer relaciones y alianzas y poder avanzar, en medio de la diversidad de posiciones y cuestionamientos, hacia el fin superior de preservar la República.
Desde la izquierda tenemos que identificar el hastío que tiene la mayoría de la población con el conflicto. La sociedad reclama un respiro, necesita con urgencia recuperar la capacidad de gestión de su vida económica y social. Debemos cuidarnos de ver una realidad invertida. Necesitamos aprehender el sentir de la mayoría nacional y orientar cómo se puede lograr satisfacer la aspiración de vivir bien, sin renunciar a la dignidad nacional.
El sector político hoy liderizado por la señora Machado, que desde el año 2002 promovió, convocó y hoy celebra la intervención militar extranjera, sigue siendo la principal amenaza que hoy tiene la independencia y la paz de Venezuela. Conformar un gran frente nacional, plural, democrático, popular, para contenerlos, política y electoralmente, es la gran tarea de los que amamos profundamente a nuestra Patria.
Desde la izquierda debemos desechar ilusiones, superar dolores y prejuicios, y hacernos de las herramientas teóricas y metodológicas que deberían sustentar nuestro accionar político. Dialéctica de la realidad, determinaciones históricas, ser social y conciencia social, condiciones objetivas y subjetivas, hegemonía democrática y correlación de fuerzas, entre otras, son hoy categorías válidas para aprehender la realidad concreta y avanzar en la construcción de una nueva mayoría patriótica, democrática y popular que ponga freno a la pretensión colonial y le restituya al pueblo de Venezuela su derecho a vivir bien, en paz y con dignidad. ¡Venezuela está primero!
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41 años de la siembra del Padre Cantor Ali Primera
Las comunidades y los movimientos sociales de nuestra América conmemoran este 16 de febrero la siembra del Padre Cantor Ali Primera. La música de Ali cayó en tierra fértil y se convirtió en la conciencia del pueblo que lucha, su canto revolucionario sigue siendo una guía para fortalecer la construcción de la Patria Grande.
Ali no solo cantaba, sino que movía el espíritu rebelde y antiimperialista del pueblo. Hacen falta muchas cosas decía Ali cuando invitaba a complementar la oración con el esfuerzo por la construcción de la paz.
El día de su siembra no significó el apagón de su mensaje vital, todo lo contrario. Tal como él lo comenta en una de sus canciones: los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos. Desde entonces, esa semilla continúa dando frutos y su presencia se hace sentir por muchas partes cuando se alza la voz por los pueblos oprimidos del mundo.
Las canciones de Alí Primera basadas en la protesta y el canto revolucionario se multiplicaron en Latinoamérica. Su canto se hizo eco en la conciencia de hombres y mujeres que luchan por hacer más humana a la humanidad. Hoy esas mismas letras siguen siendo un faro y un legado para nuestra inagotable lucha por una Venezuela próspera, libre y soberana.
Dejó un legado de lucha social y conciencia política a través de sus canciones y reflexiones. Su compromiso con la unidad popular y la justicia, la defensa del amor, la esperanza y la denuncia contra la opresión, se convirtieron en lemas de resistencia. Nos enseñó que la marcha es lenta, pero sigue siendo marcha, que hay que empujar el sol para que se acerque la madrugada y que si la lucha se dispersa no habrá victoria popular. En el combate nos pidió con su canto, que hay que armarse con la luz para vencer la oscurana que así lo enseñó Jesús nuestro primer camarada.
El canto de Ali sigue animando a las comunidades populares en su esfuerzo continuo por la transformación social. Pidamos al Dios de la vida que podamos vencer el anti-reino y caminemos hacia una sociedad del cuidado, de la gentileza y de la alegría de vivir con la certeza con que lo asumió. Cada vez que triunfa la vida pierde espacio la amargura.
Que su siembra sea luz que siga iluminando nuestro sendero y que su legado sea el motor que nos anime y nos impulse a trabajar por lograr un mundo más solidario e inquebrantable en los valores profundos de amar, cuidar y proteger a nuestra Patria. A los 41 años de la pascua de nuestro Ali que siempre resuene en nuestra conciencia y en nuestro caminar su voz que aún sigue viva diciéndonos que no mueran la esperanza, el combate ni el amor.
Nota: El programa: “LLEGÓ LA HORA” de FUNDALATIN Nº 1251 sábado 14/02/2026 es transmitido por Radio Nacional de Venezuela Canal Informativo. Dial FM 91.1 de 8.00 a 8.55 AM. Registro Productor Nacional Independiente No.11610.
Ciudad Valencia / Maria Eugenia Russian / IN
El desorbitado precio del asedio militar estadounidense en el Caribe
EconomíaImpacto
El despliegue bélico de Estados Unidos en el Caribe, bajo la operación «Lanza del Sur», representa un gasto masivo que impacta directamente en las arcas del Pentágono. Según datos recientes, el costo operativo de mantener esta maquinaria superó los 20 millones de dólares diarios en su punto más crítico. Esta movilización no solo busca proyectar fuerza, sino que sirve de plataforma para promover acciones directas contra la estabilidad de las naciones soberanas de la región.
La fuerza movilizada llegó a concentrar el 20 por ciento de la flota de superficie de la Marina estadounidense, una cifra sin precedentes en la zona. El núcleo de esta agresión es el portaaviones USS Gerald R. Ford, cuya operatividad diaria junto a su grupo de escolta asciende a 11,4 millones de dólares. Este despliegue de destructores y submarinos constituye una de las mayores inversiones destinadas a mantener el control coercitivo sobre el área caribeña.
A estos gastos se suman los grupos anfibios de respuesta, como el USS Iwo Jima, pieza clave en las operaciones de hostilidad contra el Gobierno bolivariano. El mantenimiento de estas unidades y sus contingentes de marines representa un desembolso adicional de 8,59 millones de dólares por cada jornada. Los buques logísticos y de apoyo técnico completan el cuadro, drenando recursos que son desviados de necesidades sociales internas.
Desde agosto de 2025, el costo incrementado de estas operaciones superó los 2.000 millones de dólares en municiones y reposición de armamento. Expertos señalan que los conflictos no planificados suelen elevar los presupuestos hasta en un 10 por ciento, generando deudas que recaen sobre el contribuyente. A pesar de que la Casa Blanca intenta minimizar el impacto financiero, la realidad es que el presupuesto de guerra carece de límites frente a sus ambiciones.
En el Congreso, legisladores han calificado esta estrategia como una «propuesta muy costosa» debido a la inmensidad de fuerzas desplazadas. El uso de fondos públicos para sustentar el asedio militar y el secuestro de líderes legítimos pone en duda las prioridades reales de Washington. Mientras la inversión bélica crece, se profundiza la erosión de la diplomacia y el derecho internacional en el Sur Global.
Finalmente, este despliegue evidencia una política exterior basada en la coacción militar más que en el respeto mutuo entre los pueblos. El mantenimiento de flotas enteras en el Caribe responde a un intento por restaurar una hegemonía cuestionada por la comunidad internacional. El astronómico costo de la guerra refleja la prioridad de un sistema que antepone el control territorial a la cooperación pacífica.
F/Telesur
Venezuela y Qatar consolidan alianzas estratégicas
En un despliegue de diplomacia de alto nivel que reafirma el papel de la República Bolivariana de Venezuela como un actor fundamental en el nuevo orden global, este martes 17 de febrero arribó a suelo venezolano el primer ministro del Estado de Qatar, Mohammed Bin Abdulrahman Al Thani. Se espera que desarrolle una importante agenda de trabajo que incluirá una reunión de Alto nivel con la presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Este encuentro no solo simboliza la cercanía entre Caracas y Doha, sino que establece una hoja de ruta de cooperación bilateral estratégica. Una Agenda de Cooperación Integral Ambas naciones llevan adelante proyectos y acuerdos en diversas áreas como:
Soberanía Energética: Como potencias gasíferas y petroleras, Venezuela y Qatar impulsan estrategias dentro del Foro de Países Exportadores de Gas (GECF) y la OPEP. Trabajando en conjunto para lograr la estabilidad de los mercados globales.

Intercambio Comercial: Ambas naciones trabajan para afinar mecanismos financieros soberanos para facilitar el comercio bilateral, permitiendo que productos venezolanos de alta calidad lleguen a los mercados cataríes, mientras se abren puertas a la inversión catarí en el sector industrial venezolano.
Cultura y Educación: Se evalúan mecanismos para impulsar el intercambio educativo, cultural y el acervo histórica que ambas naciones poseen.
Lazos de hermandad entre los pueblos: Esta visita del primer ministro del Estado de Qatar, Mohammed Bin Abdulrahman Al Thani, pone de relieve la dimensión humana y política de esta relación. Ambas naciones coincidieron en que la verdadera fortaleza de su alianza reside en la identidad compartida de dos pueblos que han decidido sumar esfuerzos para impulsar el desarrollo integral en beneficios de sus pueblos.
Esta sólida relación de hermandad se fundamenta en el reconocimiento de las asimetrías y las fortalezas de cada parte, trabajando sobre la premisa de que el trabajo conjunto es la herramienta más poderosa para el desarrollo de las naciones emergentes.
Hacia un horizonte de prosperidad
Esta visita oficial se suma a los encuentros realizados el pasado mes de abril del año 2025 por una Delegación venezolana que lideró a Doha la actual presidenta (E) de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez. Durante esa ocasión, se abordaron diversos temas de cooperación en áreas como producción, comercio, turismo y tecnología.

Las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Qatar se establecieron en 1973 y cobraron mayor dinamismo desde 1999 con una agenda de trabajo común que abarca agricultura, comercio, energía, ciencia, turismo, cultura, entre otras áreas de interés.
La visita del Primer Ministro catarí ratifica que Venezuela avanza con pasos firmes hacia la recuperación económica integral, y cuenta con aliados estratégicos que comparten la visión de un mundo más justo, equilibrado, en Paz, que garantice el bienestar de sus pueblos.
F/Prensa Presidencial
Presidenta (E) Delcy Rodríguez recibe en el Palacio de Miraflores al Primer Ministro de Qatar
18 de febrero de 2026
DestacadaImpactoPolítica
La presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibe este miércoles, en el Palacio de Miraflores, al primer ministro de Qatar, Mohammed Bin Abdulrahman Al Thani, con el objetivo de consolidar alianzas estratégicas en diversas áreas de desarrollo compartido.
Luego del recibimiento, la Mandataria Encargada sostendrá una reunión con el Primer Ministro, para revisar la agenda de trabajo común y fortalecer las nuevas alianzas en áreas claves como la energía, turismo, pesca, agricultura, cultura y educación.
En este sentido, es de interés resaltar que Venezuela y Qatar han sostenido lazos de hermandad y cooperación por más de 52 años, vínculos formales (establecidos el 24 de mayo de 1973); y que han trascendido de las alianzas energéticas a una cooperación integral en diversas áreas.
Actualmente, las partes mantienen vínculos estrechos de cooperación en áreas fundamentales que van desde la agricultura, turismo, comercio y energía.
Vale destacar que, que este 17 de marzo, el Primer Ministro de Qatar arribó a suelo venezolano, donde fue recibido por el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Yván Gil, a fin de estrechar y dinamizar la agenda de cooperación bilateral.
Por tanto, esta Visita Oficial no solo reconfirma la alianza estratégica y la histórica relación diplomática entre Caracas y Doha, sino que honra las sólidas raíces de cooperación y solidaridad.
F/Prensa Presidencial
Presidenta (E) Delcy Rodríguez recibe en el Palacio de Miraflores al Primer Ministro de Qatar
La presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibe este miércoles, en el Palacio de Miraflores, al primer ministro de Qatar, Mohammed Bin Abdulrahman Al Thani, con el objetivo de consolidar alianzas estratégicas en diversas áreas de desarrollo compartido.
Luego del recibimiento, la Mandataria Encargada sostendrá una reunión con el Primer Ministro, para revisar la agenda de trabajo común y fortalecer las nuevas alianzas en áreas claves como la energía, turismo, pesca, agricultura, cultura y educación.
En este sentido, es de interés resaltar que Venezuela y Qatar han sostenido lazos de hermandad y cooperación por más de 52 años, vínculos formales (establecidos el 24 de mayo de 1973); y que han trascendido de las alianzas energéticas a una cooperación integral en diversas áreas.
Actualmente, las partes mantienen vínculos estrechos de cooperación en áreas fundamentales que van desde la agricultura, turismo, comercio y energía.
Vale destacar que, que este 17 de marzo, el Primer Ministro de Qatar arribó a suelo venezolano, donde fue recibido por el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Yván Gil, a fin de estrechar y dinamizar la agenda de cooperación bilateral.
Por tanto, esta Visita Oficial no solo reconfirma la alianza estratégica y la histórica relación diplomática entre Caracas y Doha, sino que honra las sólidas raíces de cooperación y solidaridad.
F/Prensa Presidencial
Delcy Rodríguez impulsa desarrollo turístico en Los Roques
18/02/26.- En el marco de las festividades de los Carnavales Turísticos y Culturales 2026, la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, hizo una visita estratégica a la comunidad de Gran Roque, en el Territorio Insular Francisco de Miranda.
Este encuentro, que incluyó una asamblea ciudadana participativa, buscó reforzar el diálogo directo entre el Ejecutivo y la población local, abordando temas clave para el desarrollo de la región.
Acompañada por el jefe de Gobierno del Territorio Insular, Aníbal Coronado Millán, y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la mandataria destacó la importancia de las consultas populares como herramienta esencial para garantizar el bienestar del pueblo organizado.
“El archipiélago de Los Roques es un orgullo nacional. No hay playas como estas en el mundo, y debemos asegurarnos de que cada visitante, tanto nacional como extranjero, viva una experiencia única mientras fortalecemos el desarrollo sostenible de la región”, afirmó Rodríguez.
Compromiso con los servicios públicos y turismo sostenible
Durante su intervención, la presidenta encargada subrayó los principales objetivos del Gobierno en la zona:Mejorar los servicios públicos esenciales, como agua, electricidad y saneamiento.
Impulsar nuevas obras de infraestructura que beneficien a los habitantes y visitantes.
Apoyar a los pescadores locales, garantizando su bienestar y promoviendo su papel clave en la economía de la región.
Fomentar el turismo sostenible, protegiendo el ecosistema del archipiélago mientras se dinamiza la economía local.
“Queremos que Los Roques sean un ejemplo de desarrollo integral, donde la comunidad, los servicios y el turismo convivan en equilibrio con el medioambiente”, añadió Rodríguez.
Un futuro prometedor para el archipiélago
El encuentro también sirvió para reafirmar el compromiso del Ejecutivo con el crecimiento integral del Territorio Insular Francisco de Miranda. La mandataria aseguró que esta región será protagonista en los planes de desarrollo nacional, al ser una de las joyas naturales más importantes de Venezuela.
Por su parte, los habitantes de Gran Roque expresaron su agradecimiento por la cercanía del Gobierno, resaltando la importancia de estos espacios de participación para resolver problemas y construir un futuro próspero.
Con estas iniciativas, Los Roques se perfila no solo como un destino turístico de renombre internacional, sino también como un modelo de desarrollo sostenible que prioriza el bienestar de sus comunidades y la conservación ambiental.
ISAÍAS OVALLES / CIUDAD CCS
Promueven cultura y ciudadanía con campaña nacional de lectura
El Ministerio Público, en alianza con el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y el Centro Nacional del Libro (CENAL), anunció el lanzamiento de la campaña nacional El Ministerio Público Lee Contigo.
Se trata de una iniciativa que busca promover el hábito de la lectura en niños y jóvenes como herramienta para el desarrollo del pensamiento crítico, la formación en valores éticos y el conocimiento de sus derechos y deberes.
La campaña tiene como misión consolidar una generación de ciudadanos libres que utilicen la palabra y la cultura como escudo frente a la violencia y el delito, ratificando la lectura como un instrumento transformador de la sociedad.
Entre sus estrategias fundamentales, destacan: vencer el odio y consolidar espacios para el reencuentro con el saber; fomentar herramientas para la vida a través de la lectura y la cultura; crear clubes de lectura en los núcleos bibliotecarios del ministerio público; organizar talleres de escritura creativa, dramatizaciones teatrales y visitas guiadas; distribuir libros, folletos y material informativo en escuelas y liceos; e impulsar intercambios literarios y actividades en fundaciones y centros de educación especial.
En ese sentido, el fiscal general de la República, Tarek William Saab, informó que la coordinación de la Biblioteca Central “Víctor Valera Mora” y sus 15 núcleos bibliotecarios a escala nacional serán el eje de esta campaña, garantizando su alcance en todo el territorio venezolano.
Asimismo, destacó que esta iniciativa se enmarca en los programas de extensión cultural del Ministerio Público, “queremos contribuir a que los estudiantes de educación básica y media general reciban herramientas para interpretar, recrear y evaluar la realidad”.
También, mencionó que “este programa tendrá un impacto muy grande, no solo en Caracas, sino en todo el país, y será un referente positivo incluso fuera de nuestras fronteras”.
Saab subrayó además que el plan se inspira en lineamientos de organismos internacionales como la ONU y la UNESCO, y que busca fomentar una cultura vinculada a valores morales, éticos, espirituales y de justicia.
Finalmente, recordó que desde hace años se impulsa el Concurso de Poesía Infantil y el Concurso Infantil de Cuentos, que en 2026 celebran su sexta y quinta edición respectivamente, con gran éxito y participación a nivel nacional.
Por su parte, el viceministro de Fomento de Economía Cultural y presidente del CENAL, Raúl Cazal, celebró la unión inédita entre el Ministerio Público y el Ministerio de Cultura, resaltando que este programa “nos permitirá desarrollar innovadoras formas de leer, multiplicar espacios colectivos de lectura y sembrar en los niños y jóvenes la semilla de la imaginación y la creación. La donación de libros es esencial, porque un libro debe ser tocado, leído y sentido para despertar la inspiración”.
Con el lanzamiento de esta campaña, el Ministerio Público ratifica su posición con la educación, la cultura y la formación ciudadana, situando la lectura como eje central de la transformación social.
NAILET ROJAS / FOTOGRAFÍA: JESÚS CASTILLO / CIUDAD CCS
Caracas cerró los carnavales en paz y con alegría
La Alcaldía de Caracas preparó una celebración llena de sorpresas para los ciudadanos."Maravillosos han sido los Carnavales 2026 en Caracas, y en el parque Hugo Chávez realizamos el cierre de estas fiestas que se realizaron en todas las comunidades de la ciudad capital. Ha sido un carnaval comunitario en paz, como lo orientó nuestra presidenta encargada Delcy Rodríguez".
De esta forma la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, realizó el cierre de los Carnavales 2026 en la ciudad capital esta tarde en el parque Hugo Chávez, quien destacó la participación de "nuestros 7.200 funcionarios de los diferentes organismos de seguridad ciudadana” en la seguridad y tranquilidad vivida en la capital en estos dias festivos.
La autoridad capitalina destacó la masiva participación del Poder Popular y el éxito de las actividades comunitarias en las 22 parroquias. “Agradecemos al Poder Popular organizado por ese trabajo en cada una de las comunas”, expresó Meléndez.
A través de su cuenta en Instagram, la burgomaestre precisó la importancia de estas actividades para el buen vivir de los ciudadanos.
"Atracciones para todos y todas, celebrando estas fiestas que nos unen. ¡Qué experiencia tan increíble fue participar en los Carnavales por la Paz 2026 en el Parque Hugo Chávez!", indicó.
Asimismo, refirió que estas jornadas fueron efectuadas gracias a las políticas inclusivas del Gobierno Bolivariano.
Por su parte, el jefe de Gobierno de Distrito Capital (GDC), Nahum Fernández, precisó que las actividades se realizaron en paz y seguridad, gracias a la organización del Gobierno nacional
"Un agradecimiento especial a la alcaldesa Carmen Meléndez y a todos los organismos de Seguridad Ciudadana que hicieron posible este evento, asegurando que cada persona pudiera disfrutar en un ambiente seguro", dijo.
Acotó que el Poder Popular demostró una vez más su fuerza organizativa al ofrecer actividades culturales y recreativas en nuestras 299 comunas, mostrando la riqueza de nuestra diversidad.
"Caracas se llena de vida y esperanza, y estos carnavales son un reflejo de la unidad y el amor que nos caracteriza. ¡Sigamos construyendo un futuro brillante juntos!", apuntó.
Finalmente, adelantó los planes de la Alcaldía de Caracas para la Semana Santa. “Nos preparamos para Semana Santa, para activarnos con la recreación, con la cultura, con el deporte, con la diversión”, expresó subrayando la continuidad de la agenda recreativa y cultural en las comunidades caraqueñas.
LADY GÓMEZ / FOTOGRAFÍA: BERNARDO SUÁREZ / CIUDAD CCS
miércoles, febrero 18, 2026
Cómo leer a Trump y no dejarse provocar (+Guía política)
Contenido
El estilo kitsch de Trump y la sobresaturación informativa
El arquitecto del control territorial
El mecanismo de deshumanización
La táctica de la «Pinza» Diplomática
Validando la rabia legítima sin caer en la trampa
La trampa política detrás de la retórica
Otros ejemplos de esta estrategia
La estrategia del ruido total
La trampa de la respuesta en sus términos
El poder de la unidad estratégica
Validar la rabia, rechazar la trampa
El pasado Día de San Valentín nos sorprendió una serie de memes —simulando tarjetas del “Día de los Enamorados”— publicados en la cuenta de la Casa Blanca @WhiteHouse en la red social X. Entre la serie de cuatro imágenes que a la fecha tiene más de 7 millones de vistas, está una con la foto que se divulgó el 3 de enero pasado del presidente Nicolás Maduro esposado y vendado luego de la acción militar de EEUU cuyo objetivo fue su secuestro. La foto, sobre fondo rojo, contenía el siguiente mensaje: You captured my heart (Capturaste mi corazón) y luego los consabidos espacios “To:” (De:) y “From:” (Para:).
Los restantes memes repiten la gráfica y el discurso del destinado al presidente de Venezuela. Uno coloca a Trump con gesto y pose amenazadora, sosteniendo una Orden Ejecutiva que dice: «Eres mi Valentín»; el otro contiene el siguiente mensaje: “Mi amor por ti es tan fuerte como el amor de los demócratas por los inmigrantes ilegales” y luego, “¡Volaría 2460 kilómetros para tomar una copa contigo!” El mensaje acompaña a la foto del senador Chris Van Hollen sentado con el exdetenido de ICE Kilmar Abrego García en El Salvador. La imagen está enmarcada en un corazón.
El último mensaje de San Valentín de la Casa Blanca tiene una foto de Groenlandia en un corazón con la frase «Es hora de definir nuestra situación». Como saben, el presidente Trump ha insistido durante meses en su deseo de apoderarse de Groenlandia.
El estilo kitsch de Trump y la sobresaturación informativa
Desde los inicios de su segundo mandato, Donald Trump comenzó a usar una estrategia comunicativa basada en una estética kitsch para dominar la política estadounidense bajo el principio de que «más es más». En solo una semana, Trump firmó 33 órdenes ejecutivas, produciendo una avalancha de noticias y eventos diseñados milimétricamente para «inundar la zona». Este método, deliberado y calculado, busca saturar el espacio informativo, desorientar a la prensa y sobrecargar las capacidades de reacción tanto de las instituciones de ese país como de la comunidad internacional.
Más allá del volumen, Trump convierte su gobierno en un espectáculo continuo, apoyándose en enunciados performativos que no buscan describir la realidad, sino moldearla. La veracidad se sacrifica en favor del impacto, y lo que importa no es la precisión, sino el efecto que causan sus palabras. Esta táctica no solo desdibuja los canales oficiales de comunicación, sino que proyecta una imagen de espontaneidad irreverente que reta las normas tradicionales de la democracia deliberativa, dejando a los demócratas y a sus críticos en un estado de parálisis ante la multiplicidad de frentes abiertos.
El kitsch político, más que un exceso estético, se convierte en una herramienta de control que limita el debate público a lo que ya es aceptado por la opinión generalizada. Esto genera un círculo vicioso donde la política se convierte en un espectáculo predecible, incapaz de introducir ideas disruptivas o valores renovadores. En última instancia, esta saturación informativa no solo asegura eficacia electoral, sino que erosiona los fundamentos de la democracia, que depende de la deliberación y el tiempo para procesar los conflictos.
El arquitecto del control territorial
Cuando Stephen Miller, subsecretario general de la Casa Blanca, calificó rápidamente a un ciudadano estadounidense como «terrorista interno» antes de que surgiera evidencia, o cuando describió a Venezuela como un «cartel» en lugar de un Estado, no estaba cometiendo errores verbales casuales. Estaba ejecutando una estrategia política perfectamente diseñada: utilizar narrativas incitadoras que, simultáneamente, validan frustraciones reales y crean condiciones para que los venezolanos caigan en trampas que socaven su capacidad de acción y su cohesión social.
Miller se ha posicionado como una de las figuras que le “habla en la pata de la oreja” a Trump, asumiendo un papel determinante en lo que el gobierno gringo denomina la «transición» política de Venezuela. Pero su incidencia no se restringe a la coordinación técnica: Miller funciona, según un análisis de especialistas en relaciones internacionales, como «garante ideológico» de que esa transición responda a los intereses estadounidenses en seguridad, control territorial y acceso a recursos energéticos. Su escalamiento coincide con una estrategia geopolítica que enfatiza «el control estratégico de territorios clave» tanto en el Ártico —con sus declaraciones sobre la anexión de Groenlandia— como en Venezuela, donde los recursos petroleros constituyen un objetivo vital para la subsistencia de un decadente imperio que hoy, solo se sostiene por las armas y la hegemonía del dólar.
Lo fundamental para comprender el fenómeno comunicacional es que tanto Trump como Miller se salen del molde de la comunicación convencional. Actúan discursivamente mediante una retórica concreta que combina tres elementos: la deshumanización del «enemigo», la construcción de amenazas existenciales simplificadas y la generación deliberada de confusión política.
El mecanismo de deshumanización
La estrategia de Miller en la red social X evidencia claramente cómo la deshumanización se mezcla con revisión histórica para legitimar intervenciones. El 17 de diciembre de 2025, Miller publicó mensajes diseñados para «preparar el terreno emocional» previo a la Operación Absolute Resolve (agresión militar y secuestro de un jefe de Estado), reelaborando discursivamente la nacionalización petrolera venezolana del año 1976 como «el mayor robo registrado de riqueza y propiedad estadounidense». Esta operación retórica sentó las bases discursivas para el cambio de sentido de una acción militar, lo que finalmente ocurrió, en una supuesta «operación de recuperación de activos».
En sus publicaciones, Miller utiliza expresiones como «sudor e ingenio estadounidense» para sustentar el reclamo a la propiedad de recursos naturales de Venezuela, relacionando al mismo tiempo estos supuestos «bienes saqueados» con el financiamiento del terrorismo y la llegada de «asesinos y mercenarios» (Tren de Aragua) a las calles estadounidenses. La estrategia es una vinculación cognitiva simplista: petróleo venezolano = propiedad estadounidense robada; control por venezolanos = narcoterrorismo. Esta narrativa en X no fue azarosa ni moderada; fue un goteo consistente hacia el sustrato político gringo para construir la legitimidad emocional que justificó la invasión y el secuestro del presidente Maduro y la primera dama Cilia Flores.
Cuando Miller y sus asociados refieren a Venezuela como un «cartel que amenaza directamente la seguridad de Estados Unidos», están utilizando una técnica retórica precisa: la deshumanización mediante criminalización. Miller etiqueta a nuestro país con una categoría que fusiona criminalidad y terrorismo, posicionando la narrativa de una amenaza directa a la seguridad gringa.
Esta estrategia no es casual. Según una investigación académica sobre mecanismos de violencia política, la deshumanización funciona mediante dos rutas principales: la infrahumanización, que niega capacidades humanas y emocionales al adversario, la animalización, que reduce a seres a nivel bestial. Ambas operan permitiendo justificar acciones extraordinarias —militares, coercitivas, ilegales bajo el derecho internacional— porque el «sujeto-nación» ya no es visto como humano, sino como amenaza.
En el caso de Venezuela, etiquetar al país como un «cartel» no es una simple metáfora; es una maniobra estratégica que cumple múltiples propósitos a la vez. Primero, reduce una realidad intrincada a una narrativa binaria centrada en la seguridad, fácil de procesar pero profundamente reductiva. Segundo, habilitó y habilita la justificación de una intervención militar estadounidense bajo el argumento de «defensa propia» frente a una supuesta amenaza criminal. Tercero, desarma cualquier crítica internacional al enmarcar la situación como un problema de narcotráfico, no de política o soberanía. Y finalmente, intensifica la polarización dentro de la sociedad venezolana, presionando a los actores locales a alinearse con uno de dos bandos opuestos: criminales o guardianes del orden.
La táctica de la «Pinza» Diplomática
Uno de los hallazgos más críticos del análisis de discurso es la profunda incoherencia intencional entre diferentes voceros del gobierno estadounidense después de la agresión militar a Venezuela, denominada Operación Absolute Resolve del 3 de enero de 2026. Esta disonancia no es desorganización, sino una táctica deliberada de «pinza diplomática» diseñada para eludir responsabilidad internacional mientras se proyecta poder domésticamente.
La facción «legalista» de la Casa Blanca, personificada por el actual secretario de Estado Marco Rubio y el embajador ante la ONU Mike Waltz, intenta sostener ante la comunidad internacional que «no hay guerra contra Venezuela». Waltz declaró en el Consejo de Seguridad de la ONU que el secuestro del presidente Nicolás Maduro era, ni más ni menos que, una simple «operación de aplicación de la ley» basada en acusaciones de narcotráfico de décadas atrás. Rubio, por su parte, evitó dar una base legal clara sobre por qué Estados Unidos pretende «dirigir» el país, recurriendo a evasivas sobre «órdenes judiciales» internacionales cuando se le presionó sobre la autoridad legal de la ocupación.
Al contrario, el ala «realista» de la administración, encabezada por el presidente Donald Trump y Stephen Miller, deconstruye abiertamente esa fachada legal. Miller, en entrevistas televisadas que han circulado globalmente, respondió con un contundente «Maldita sea, claro que lo hicimos» cuando se le preguntó directamente si habían invadido Venezuela. Más críticamente, Miller desprecia abiertamente el marco legal internacional, calificando los tratados de soberanía como «amabilidades internacionales» (international niceties) para posicionar la idea de que el mundo se rige por las «leyes de hierro» de la fuerza y el poder. Esta diáfana confesión de que la invasión es una expresión de poder imperial, no una operación legal, invalida toda la arquitectura de justificación que, por otro lado, Rubio construye públicamente.
Este doble discurso genera un vacío de responsabilidad estratégicamente diseñado: mientras un sector de la Casa Blanca niega la guerra para evitar sanciones de la ONU y condenas internacionales, el otro sector la celebra abiertamente en redes sociales para satisfacer a la base política doméstica y proyectar fuerza regional.
Validando la rabia legítima sin caer en la trampa
Un error grave del análisis político sería descartar el discurso de Miller como puramente falso o manipulador. Precisamente porque su retórica funciona y genera reacciones en la población venezolana, es porque contiene elementos de verdad que resuenan con experiencias reales.
La intervención militar estadounidense en Venezuela el 3 de enero de 2026 fue, de hecho, una intervención militar de una potencia externa en territorio sudamericano, algo que no ocurría con estas características desde hace décadas. Esta intervención representa una violación del derecho internacional, un hecho que expertos en relaciones internacionales documentan explícitamente, independientemente de sus posiciones sobre el gobierno venezolano. Para cualquier venezolano que cree en la soberanía nacional, esta realidad genera indignación legítima.
Además, sobre la base de la coacción —amenazas de otras agresiones y de asesinatos—, el gobierno de Trump impone condiciones para las transacciones de los recursos petroleros de Venezuela. La administración Trump presiona acuerdos para que Venezuela venda petróleo a Estados Unidos, asegurando que «dinero del petróleo» ingrese bajo términos estadounidenses. Este no es un invento retórico, sino una realidad concreta. La frustración por la pérdida de soberanía sobre recursos naturales está, objetivamente, justificada.
La trampa política detrás de la retórica
Si nuestro análisis solo se restringiera a validar la rabia legítima, estaríamos incurriendo en un análisis incompleto. Es necesario desmontar el «para qué» de la retórica de la Casa Blanca: ¿cuál es exactamente el objetivo político que persigue?
Desde la perspectiva de teoría política sobre guerra de cuarta generación o híbrida, las narrativas instigadoras como las de Trump y Miller sirven a un propósito distinto al que parecen servir en superficie. No se trata simplemente de «ganar un argumento» o de comunicar una posición política convencional. Se trata de mantener a la sociedad objetivo en estado de polarización permanente para evitar que articule respuestas unitarias y estratégicas.
La estrategia tiene dos niveles. En primer lugar, si el pueblo venezolano reacciona violentamente a la narrativa de Miller, entonces la narrativa de «cartel terrorista» se refuerza automáticamente. La provocación genera la reacción que justifica la intervención. Este es el ciclo de lawfare político: uso de acusaciones criminalistas para deslegitimar gobiernos, para generar una reacción que valide las acusaciones originales.
En segundo lugar, si la oposición venezolana se divide entre quienes apoyan la intervención estadounidense —porque ven ventajas tácticas cortoplacistas— y quienes la rechazan por razones de soberanía, la capacidad de articular una demanda democrática unitaria se fragmenta. Miller y su círculo obtienen lo que quieren: no necesariamente un gobierno específico, sino una Venezuela débil, dividida internamente, dependiente de Estados Unidos para toda decisión política.
Otros ejemplos de esta estrategia
El fenómeno no es nuevo. En Brasil, la operación «Lava Jato» combinó elementos de lawfare judicial con narrativas de criminalización para desmantelar gobiernos de orientación progresista, utilizando exactamente los mismos mecanismos: etiquetaje como criminal, presión emocional para generar adhesión inicial, posterior reconocimiento de falta de pruebas, pero daño político ya realizado. En el caso de Colombia durante el conflicto armado, la construcción retórica del «enemigo interno» utilizó exactamente la lógica de Carl Schmitt cuando define lo político como la distinción entre un «nosotros» (amigos/semejantes) y un «ellos» (enemigos/extraños hostiles), cuyo efecto es criminalizar una posible cohesión social y justificar la agresión.
En el caso venezolano varía la escala y la apertura de la intervención militar estadounidense, pero la gramática retórica es idéntica.
La estrategia del ruido total
Más allá de la incoherencia entre voceros, la Casa Blanca ha implementado una técnica de bombardeo informativo diseñada para que el público venezolano y global pierda la capacidad de procesar la gravedad de los hechos. En apenas 48 horas tras la agresión militar llamada Operación Absolute Resolve, el gobierno de Trump emitió una ráfaga de amenazas y anuncios contra múltiples objetivos simultáneamente: amenazas de invasión similar contra Colombia, México y Cuba; declaraciones sobre «necesidad» de Groenlandia por seguridad nacional; anuncios de aumento masivo en producción de defensa para la industria armamentística; congelamiento de fondos federales para estados políticos opositores dentro de Estados Unidos.
Al proyectar a Trump como un «rey» de la industria y como líder que «necesita» territorios por seguridad nacional, la Casa Blanca logra un efecto calculado: la invasión a Venezuela se convierte en solo una noticia más en una avalancha de crisis provocadas. Esta saturación de amenazas impide que la diplomacia internacional se concentre exclusivamente en la violación de la soberanía venezolana, pues cada país vecino se ve obligado a atender sus propias alarmas de seguridad, generando fragmentación de la respuesta regional. Es la maximización deliberada de ruido para minimizar claridad política.
La trampa de la respuesta en sus términos
Si la tesis anterior es correcta —que la Casa Blanca busca provocar para generar una reacción que justifique intervención—, entonces la pregunta urgente es: ¿cómo responde el pueblo venezolano sin caer en la trampa?
Responder a provocación «en sus términos» significa exactamente lo que los estrategas de comunicación política quieren. Significa enfrascarse en discusión sobre si Venezuela es un «cartel» o no, si Maduro era un «terrorista» o no, validando la gramática de seguridad y criminalización que la Casa Blanca impone. Significa concentrar energías en rebatir narrativas en lugar de construir alternativas.
El error sería pensar que «no dejarse provocar» significa silencio o aceptación. Por el contrario, significa una sofisticación estratégica: reconocer la provocación como tal, validar la rabia legítima que genera, pero redirigir esa energía hacia objetivos que fortalezcan la cohesión social.
El poder de la unidad estratégica
Finalmente, debe tomarse en cuenta: la razón por la que esta estrategia de provocación-reacción funciona es porque requiere división. Si el pueblo venezolano logra mantener la unidad en torno a demandas mínimas concretas (incluso mientras se discrepa sobre otras cosas), la capacidad de manipulación disminuye drásticamente.
La arquitectónica discursiva de la Casa Blanca tiene poder mientras puede presentar a Venezuela como caótica, dividida, incapaz de articular posición clara. Si Venezuela presenta posición unificada, su narrativa de «país cartel sin instituciones» colapsa automáticamente. La provocación solo funciona si hay fragmentación.
La deshumanización intensiva también ha extendido sus tentáculos hacia figuras que originalmente fueron utilizadas por la estrategia estadounidense. María Corina Machado, tras dedicar su Premio Nobel a Trump, fue posteriormente despreciada públicamente por el presidente, quien afirmó que ella «no tiene el respeto» para liderar Venezuela. Esta movida comunica un mensaje político clarísimo a actores políticos venezolanos: El jefe de la oposición está en la Casa Blanca; él decide quién es válido.
Validar la rabia, rechazar la trampa
La indignación de los venezolanos ante el discurso de la administración Trump y la situación política actual no es irracional. Es una respuesta comprensible a hechos reales: intervención militar externa, secuestro del presidente y la primera dama, agenda gringa con pretensión de control de los recursos venezolanos con levantamiento discrecional de sanciones, castigo a la defensa de la soberanía. Esta rabia, además, puede ser una fuerza transformadora si se canaliza adecuadamente.
Pero exactamente porque esa rabia es real y comprensible, es por lo que es una herramienta política peligrosa si no se reflexiona sobre ella. La Casa Blanca parece haber diseñado una narrativa que simultáneamente valida esa rabia (documentando hechos reales) y la captura para otros fines (provocar división, justificar tutela externa, impedir la cohesión social).
Para los venezolanos, el desafío no es ignorar la rabia, sino canalizar su energía. Significa: reconocer la intervención, pero negarse a responder en términos de confrontación. Es crucial entender que la estrategia comunicacional de la Casa Blanca busca generar una rabia que nuble el juicio político. Los mensajes de Miller en X, las declaraciones de Trump, la «pinza» de Rubio y otros, están diseñados para ser ofensivos, «provocadores» e imposibles de ignorar. La incoherencia no es error sino táctica: uno intenta neutralizar la ley internacional, mientras el otro intenta neutralizar la voluntad nacional mediante miedo e indignación. Para el pueblo venezolano, se trata de un trance complejo: la soberanía hoy se defiende no dejándose arrastrar por la saturación de mensajes que buscan provocación constante.
La verdadera estrategia inteligente no es «no dejarse provocar» en el sentido de pasividad. Es ejercer tal grado de sofisticación política que se pueda absorber la provocación, validar la emoción que genera y redirigirla hacia acciones que fortalezcan la propia posición. Significa convertir la rabia en claridad, la indignación en propuesta de soluciones, la frustración en acción soberana. Así y solo así, los venezolanos podemos superar las trampas que buscan mantenernos reactivos y divididos.
Fiscal Saab: los venezolanos nos merecemos la paz
En una entrevista concedida a AFP, el fiscal Saab celebró el anuncio realizado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez de una amnistía general y destacó el proceso de consulta pública del proyecto en el que participaron juristas, dirigentes opositores y hasta familiares de los privados de libertad. «Los venezolanos nos merecemos la paz, que todo sea debatido a través del diálogo», remata.
Saab también destacó que el Poder Ciudadano apoya de manera unánime el anteproyecto de ley de amnistía que impulsa la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez y recalcó que desde las instancias que dirige se han hecho aportes e ideas al referido anteproyecto que en la actualidad se discute en el seno de la Asamblea Nacional.
El fiscal defiende que la ley abarque las distintas crisis a lo largo de todos estos años, a los cuales. «Intentos de magnicidio, invasiones, incursiones marítimas», enumera. «Manifestaciones violentas con decenas, centenares de muertos, heridos», a las que calificó como «embriones de guerra civil».
Por otra parte, calificó esta iniciativa como excepcional, debido a que recorre los momentos históricos más importantes de la Venezuela contemporánea del último cuarto de siglo, por lo que espera que la ley de amnistía garantice un país «100% pacificado» donde los crímenes incluidos en el proyecto de ley no se repitan.
Saab defiende una política de Estado de perdón y asegura que «se han dado excarcelaciones masivas», aunque insiste que la amnistía no cubrirá a todos. «No puede seguir ocurriendo la reincidencia en hechos punibles. Si te están dando medidas de gracia para participar en la vida política de manera sana, eso debe respetarse», apunta.
Gesto humanitario
El fiscal general califica de ilegal y violatoria del derecho internacional el secuestro de la pareja presidencial. Considera que la reconciliación que promueve la amnistía debe beneficiar igualmente al presidente Nicolás Maduro y a la primera dama, Cilia Flores.
«Dentro de lo que implica este gesto humanitario, histórico, sin precedentes de la ley de amnistía que abarque a todos los factores del Estado, diría, incluyendo como un mensaje» que «cuando se dé la audiencia en marzo se decrete la libertad de Nicolás Maduro y Cilia Flores», expresó.
«Estamos tendiendo la mano», asegura el fiscal, y a partir de este gesto «que se levanten las sanciones» internacionales contra el país.
