lunes, febrero 09, 2026
Delcy Rodríguez llama a romper el modelo rentista con la economía comunal
Anunció la realización del Primer Encuentro Nacional de la Economía del Emprendimiento y la Economía Comunal
En un despliegue de protección social realizado en el circuito comunal de Samán de Güere, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, subrayó la necesidad estratégica de romper con el modelo económico rentista y resaltó la fortaleza del modelo democrático participativo y protagónico.
Durante su recorrido, Rodríguez informó que la renta petrolera se reservará exclusivamente para la protección social y la mejora de los servicios públicos, mientras que el desarrollo productivo deberá nacer del territorio.
»El desarrollo económico de Venezuela debe ser integral y desarrollar las grandes potencialidades que tiene nuestro país», afirmó la mandataria.
En este sentido, anunció la realización del Primer Encuentro Nacional de la Economía del Emprendimiento y la Economía Comunal, con el fin de garantizar que los alimentos y servicios surjan directamente de las comunidades organizadas.
Renta petrolera será destinada a la inversión social y servicios públicos
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que la renta petrolera se destinará exclusivamente a la inversión social y los servicios públicos.
Según la mandataria, este cambio busca proteger los derechos ciudadanos de las variaciones del mercado global, mientras se impulsa la diversificación de la producción interna.
Rodríguez destacó que el nuevo esquema financiero se apoya en la creación de dos fondos soberanos estratégicos. El primero estará dirigido a la protección directa del Poder Popular, mientras que el segundo se concentrará en la modernización de la infraestructura del país.
Finalmente, dijo que la paz nacional depende de una economía nacional fuerte y motores productivos activos.
Nueva Esparta elige voceros campesinos para potenciar rubros tradicionales
Los encuentros, efectuados en los sectores Aricagua y El Salado, se centraron en la selección de voceros para el ají y el tomate margariteño
Tania González 8 febrero, 2026
El estado Nueva Esparta realizó asambleas para elegir a los representantes por rubro del Consejo Nacional de Campesinos. Los encuentros, efectuados en los sectores Aricagua y El Salado, se centraron en la selección de voceros para el ají margariteño, el tomate margariteño y el conuco integral
Eduardo Ibarra, vocero del Consejo Nacional Campesino, explicó que estas designaciones son fundamentales para potenciar la productividad del estado.
Por su parte José Moreno, representante en el municipio Gómez, destacó que este proceso es posible gracias al impulso de las autoridades nacionales y regionales para fortalecer el sector agrícola.
Los productores resaltaron las cualidades únicas de los cultivos emblemáticos de la zona. Eduardo Marcano, electo vocero del tomate margariteño, señaló que este fruto se distingue por su tamaño y acidez siendo una producción exclusiva de la isla.
Asimismo Ángel Zorrilla, conuquero de El Salado, atribuyó la calidad de estos rubros a las condiciones climáticas y al nivel del pH del suelo local.
Para el campesinado insular la elección de voceros representa un paso hacia la capacitación técnica.
Zorrilla expresó que este proceso permitirá un mayor fortalecimiento del gremio al facilitar el acceso a formación sobre la elaboración de abonos y el tratamiento de la tierra.
Compromiso y respaldo político
Durante las asambleas las campesinas manifestaron su compromiso con la soberanía alimentaria. Meglis Caraballo afirmó la disposición del sector para seguir produciendo y extendió su respaldo a la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Con estas elecciones el sector busca consolidar su representación, mejorar el acceso a recursos y defender la identidad de los productos tradicionales de la entidad.
Tania González 8 febrero, 2026
El estado Nueva Esparta realizó asambleas para elegir a los representantes por rubro del Consejo Nacional de Campesinos. Los encuentros, efectuados en los sectores Aricagua y El Salado, se centraron en la selección de voceros para el ají margariteño, el tomate margariteño y el conuco integral
Eduardo Ibarra, vocero del Consejo Nacional Campesino, explicó que estas designaciones son fundamentales para potenciar la productividad del estado.
Por su parte José Moreno, representante en el municipio Gómez, destacó que este proceso es posible gracias al impulso de las autoridades nacionales y regionales para fortalecer el sector agrícola.
Los productores resaltaron las cualidades únicas de los cultivos emblemáticos de la zona. Eduardo Marcano, electo vocero del tomate margariteño, señaló que este fruto se distingue por su tamaño y acidez siendo una producción exclusiva de la isla.
Asimismo Ángel Zorrilla, conuquero de El Salado, atribuyó la calidad de estos rubros a las condiciones climáticas y al nivel del pH del suelo local.
Para el campesinado insular la elección de voceros representa un paso hacia la capacitación técnica.
Zorrilla expresó que este proceso permitirá un mayor fortalecimiento del gremio al facilitar el acceso a formación sobre la elaboración de abonos y el tratamiento de la tierra.
Compromiso y respaldo político
Durante las asambleas las campesinas manifestaron su compromiso con la soberanía alimentaria. Meglis Caraballo afirmó la disposición del sector para seguir produciendo y extendió su respaldo a la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Con estas elecciones el sector busca consolidar su representación, mejorar el acceso a recursos y defender la identidad de los productos tradicionales de la entidad.
Venezuela felicita a António José Seguro por su victoria electoral en Portugal
Gil subrayó la intención de construir una agenda de trabajo conjunta que fortalezca los lazos institucionales durante el nuevo periodo presidencial
Olys Guárate 8 febrero, 2026
A través de un comunicado oficial el canciller Yván Gil extendió sus felicitaciones al mandatario electo tras obtener una victoria contundente en la jornada electoral de este domingo.
Fortalecimiento de la agenda bilateral
El mensaje del Gobierno nacional destacó la importancia de seguir transitando caminos de cooperación y amistad entre ambas naciones.
Gil subrayó la intención de construir una agenda de trabajo conjunta que beneficie a ambos pueblos y fortalezca los lazos institucionales durante el nuevo periodo presidencial.
La Cancillería envió un saludo especial a la numerosa comunidad portuguesa que reside en Venezuela.
El Gobierno nacional reconoció el papel fundamental de estos ciudadanos en la relación bilateral y reafirmó su compromiso de mantener una comunicación fluida que favorezca el desarrollo mutuo y la integración histórica que une a Caracas y Lisboa.
La prisión invisible, el arte sutil de la auto represión
Miguel Posani 2 febrero, 2026
Si la evasión es la huida hacia afuera, la auto represión es la huida hacia adentro. Es el proceso, a menudo inconsciente, mediante el cual construimos una cárcel mental con barrotes hechos de mandatos, «deberías» y miedos. No se trata sólo de evitar ciertos pensamientos y opiniones contradictorias con el núcleo duro de tus creencias, sino de erradicar la posibilidad misma de que nazcan, cultivando una mente ordenada, predecible y, en última instancia, empobrecida.
Este es el arte de mantener la contradicción de las opiniones internas a raya, a fuerza de silencio interno.
La auto represión no nace en el vacío. Es el resultado de una internalización profunda de voces y miradas ajenas.
Desde la socialización primaria, familia, escuela y religión nos enseñan, desde la más tierna infancia, no sólo qué hacer, sino qué y cómo pensar y, sobre todo, qué sentir y a que tenerle miedo. «Los niños no lloran», «no seas egoísta», «no cuestiones a la autoridad».
Aprendemos a censurar emociones y preguntas legítimas para recibir amor y aprobación.
Después está el miedo al conflicto interno, la contradicción se vive como una falla, una señal de debilidad o incoherencia. La cultura del convencimiento exige una narrativa única y sólida de nosotros mismos. ¿Cómo admitir que ambicionamos y tememos, que amamos y odiamos, que creemos y dudamos? Más fácil simplificar: elegir un polo y reprimir el opuesto. Esto es parte de ver las cosas en blanco y negro, sin grises.
No puede faltar el pensamiento binario, si bien la realidad es compleja y matizada, nuestra mente, buscando eficiencia, anhela categorías claras: bueno/malo, correcto/incorrecto, éxito/fracaso, amigo/enemigo. La auto represión actúa como un filtro, eliminando los datos que ensucian esta dicotomía. Un pensamiento que amenace con romper el esquema es rápidamente aislado y desactivado. Aquí funciona una evasión inconsciente impregnada de emocionalidad.
Ahora esta hipervigilancia constante se ejerce a través de mecanismos psicológicos sofisticados.
La narrativa del «yo ideal». Creamos una versión idealizada de nosotros mismos (el buen hijo, el profesional impecable, la persona siempre positiva). Cualquier pensamiento, deseo o emoción que no encaje en ese guion es reprimido o racionalizado y aislado. La envidia se maquilla de «admiración sana», el cansancio de «flojera inaceptable», la duda de «herejía».
Luego está el positivismo tóxico como guardián. La orden de «pensar en positivo» se convierte en un instrumento interno de represión brutal. No es solo una actitud; es un mandato que invalida. El pensamiento «negativo» (crítico, triste, pesimista o realista) no es procesado, es eliminado. El mensaje es claro: ciertas facetas de la experiencia humana no son bienvenidas en tu propia mente, te hacen sentir débil.
Aparece la sobre racionalización. Ante un problema emocional o existencial, la mente reprime la dimensión afectiva y se lanza a un análisis hiperlógico, buscando una solución técnica a un malestar del alma. Es pensar sobre el sentimiento para no sentir el sentimiento. Esto ocurre muchas veces y no nos damos cuenta.
No podemos dejar pasar el miedo a la propia sombra (Jung). Reprimimos aquellos aspectos de nosotros mismos que consideramos inaceptables (la agresividad, la pereza, la vulnerabilidad, la duda). Pero estos no desaparecen; se convierten en «la sombra», una fuerza subterránea que sabotea desde las profundidades, generando ansiedad, proyección negativa en los demás y malestar difuso.
Y finalmente tenemos la negación absoluta. Se da como huida total de una realidad que no queremos aceptar porque además de deprimirnos pondría en discusión la estructura de creencias que gobiernan inconscientemente nuestra praxis cotidiana, llevándonos a una crisis profunda para la que no tenemos herramientas. Y entonces surge la negación total, el alejamiento del problema y la huida. Como niños nos tapamos los oídos y tarareamos algo esperando que esa actitud nos aleje del tomar conciencia.
El objetivo de la auto represión es la seguridad: una mente tranquila, una identidad coherente, una vida sin los tormentos de la ambigüedad y un convencimiento total de lo que pensamos es lo correcto. Sin embargo, el resultado es paradójico.
Una personalidad construida sobre la represión es como un muro de yeso. Carece de la flexibilidad y resistencia que da integrar y aceptar las propias contradicciones. Una grieta en la narrativa puede llevar al derrumbe.
Dejamos de saber quiénes somos realmente, porque hemos silenciado a tantas voces internas que solo escuchamos un monólogo pre aprobado. La vida se vuelve una representación para un público interno exigente.
La contradicción, el conflicto interno y el pensamiento «peligroso» son el motor del crecimiento y la creatividad. Una mente que reprime es una mente estéril, que solo recicla lo ya conocido y aceptado.
Lo reprimido no se evapora. Encuentra salida en el cuerpo: ansiedad generalizada, tensiones musculares, insomnio, fatiga crónica. El cuerpo grita lo que la mente se niega a articular.
Desmantelar la prisión de la auto represión no implica caer en el caos o la auto indulgencia. Se trata de sustituir la censura por la curiosidad compasiva.
En vez de decir «no deberías pensar eso», pregúntate: «¿Qué está tratando de decirme esta parte de mí? ¿Qué necesidad o miedo representa?»
Tolerar la incomodidad de no tener una respuesta clara, de sostener dos verdades opuestas. «Puedo estar agradecido y a la vez resentido». «Puedo ser fuerte y necesitar ayuda».
Atreverse a mirar de reojo lo reprimido. Escribir, crear arte o hablar en confianza sobre esos impulsos o pensamientos «inaceptables». Descubrir que, al darles un espacio consciente, pierden su poder destructivo y pueden incluso convertirse en fuentes de energía y comprensión.
Sustituir el «debería» por el «prefiero» o «elijo»: Este simple cambio lingüístico traslada el poder de un mandato externo internalizado a una decisión personal consciente.
La verdadera fortaleza no reside en una coherencia absoluta, sino en la capacidad de contener multitudes internas sin que estallen en guerra civil. Es el reconocimiento de que somos ecosistemas, no monumentos de piedra. Que la contradicción no es un error del sistema, sino una característica esencial de una mente viva, compleja y en proceso.
Liberarse de la auto represión no es caer en un libertinaje mental; es recuperar la soberanía sobre el paisaje interior. Es el acto de despedir al carcelero y convertirse, en su lugar, en un explorador atento y amable de ese territorio vasto, salvaje y fascinante que es la propia mente. En un mundo que premia las respuestas simples, el acto más radical puede ser permitirse la pregunta compleja, y escuchar, sin pánico, las múltiples y a veces contradictorias respuestas que surgen desde dentro.
Si la evasión es la huida hacia afuera, la auto represión es la huida hacia adentro. Es el proceso, a menudo inconsciente, mediante el cual construimos una cárcel mental con barrotes hechos de mandatos, «deberías» y miedos. No se trata sólo de evitar ciertos pensamientos y opiniones contradictorias con el núcleo duro de tus creencias, sino de erradicar la posibilidad misma de que nazcan, cultivando una mente ordenada, predecible y, en última instancia, empobrecida.
Este es el arte de mantener la contradicción de las opiniones internas a raya, a fuerza de silencio interno.
La auto represión no nace en el vacío. Es el resultado de una internalización profunda de voces y miradas ajenas.
Desde la socialización primaria, familia, escuela y religión nos enseñan, desde la más tierna infancia, no sólo qué hacer, sino qué y cómo pensar y, sobre todo, qué sentir y a que tenerle miedo. «Los niños no lloran», «no seas egoísta», «no cuestiones a la autoridad».
Aprendemos a censurar emociones y preguntas legítimas para recibir amor y aprobación.
Después está el miedo al conflicto interno, la contradicción se vive como una falla, una señal de debilidad o incoherencia. La cultura del convencimiento exige una narrativa única y sólida de nosotros mismos. ¿Cómo admitir que ambicionamos y tememos, que amamos y odiamos, que creemos y dudamos? Más fácil simplificar: elegir un polo y reprimir el opuesto. Esto es parte de ver las cosas en blanco y negro, sin grises.
No puede faltar el pensamiento binario, si bien la realidad es compleja y matizada, nuestra mente, buscando eficiencia, anhela categorías claras: bueno/malo, correcto/incorrecto, éxito/fracaso, amigo/enemigo. La auto represión actúa como un filtro, eliminando los datos que ensucian esta dicotomía. Un pensamiento que amenace con romper el esquema es rápidamente aislado y desactivado. Aquí funciona una evasión inconsciente impregnada de emocionalidad.
Ahora esta hipervigilancia constante se ejerce a través de mecanismos psicológicos sofisticados.
La narrativa del «yo ideal». Creamos una versión idealizada de nosotros mismos (el buen hijo, el profesional impecable, la persona siempre positiva). Cualquier pensamiento, deseo o emoción que no encaje en ese guion es reprimido o racionalizado y aislado. La envidia se maquilla de «admiración sana», el cansancio de «flojera inaceptable», la duda de «herejía».
Luego está el positivismo tóxico como guardián. La orden de «pensar en positivo» se convierte en un instrumento interno de represión brutal. No es solo una actitud; es un mandato que invalida. El pensamiento «negativo» (crítico, triste, pesimista o realista) no es procesado, es eliminado. El mensaje es claro: ciertas facetas de la experiencia humana no son bienvenidas en tu propia mente, te hacen sentir débil.
Aparece la sobre racionalización. Ante un problema emocional o existencial, la mente reprime la dimensión afectiva y se lanza a un análisis hiperlógico, buscando una solución técnica a un malestar del alma. Es pensar sobre el sentimiento para no sentir el sentimiento. Esto ocurre muchas veces y no nos damos cuenta.
No podemos dejar pasar el miedo a la propia sombra (Jung). Reprimimos aquellos aspectos de nosotros mismos que consideramos inaceptables (la agresividad, la pereza, la vulnerabilidad, la duda). Pero estos no desaparecen; se convierten en «la sombra», una fuerza subterránea que sabotea desde las profundidades, generando ansiedad, proyección negativa en los demás y malestar difuso.
Y finalmente tenemos la negación absoluta. Se da como huida total de una realidad que no queremos aceptar porque además de deprimirnos pondría en discusión la estructura de creencias que gobiernan inconscientemente nuestra praxis cotidiana, llevándonos a una crisis profunda para la que no tenemos herramientas. Y entonces surge la negación total, el alejamiento del problema y la huida. Como niños nos tapamos los oídos y tarareamos algo esperando que esa actitud nos aleje del tomar conciencia.
El objetivo de la auto represión es la seguridad: una mente tranquila, una identidad coherente, una vida sin los tormentos de la ambigüedad y un convencimiento total de lo que pensamos es lo correcto. Sin embargo, el resultado es paradójico.
Una personalidad construida sobre la represión es como un muro de yeso. Carece de la flexibilidad y resistencia que da integrar y aceptar las propias contradicciones. Una grieta en la narrativa puede llevar al derrumbe.
Dejamos de saber quiénes somos realmente, porque hemos silenciado a tantas voces internas que solo escuchamos un monólogo pre aprobado. La vida se vuelve una representación para un público interno exigente.
La contradicción, el conflicto interno y el pensamiento «peligroso» son el motor del crecimiento y la creatividad. Una mente que reprime es una mente estéril, que solo recicla lo ya conocido y aceptado.
Lo reprimido no se evapora. Encuentra salida en el cuerpo: ansiedad generalizada, tensiones musculares, insomnio, fatiga crónica. El cuerpo grita lo que la mente se niega a articular.
Desmantelar la prisión de la auto represión no implica caer en el caos o la auto indulgencia. Se trata de sustituir la censura por la curiosidad compasiva.
En vez de decir «no deberías pensar eso», pregúntate: «¿Qué está tratando de decirme esta parte de mí? ¿Qué necesidad o miedo representa?»
Tolerar la incomodidad de no tener una respuesta clara, de sostener dos verdades opuestas. «Puedo estar agradecido y a la vez resentido». «Puedo ser fuerte y necesitar ayuda».
Atreverse a mirar de reojo lo reprimido. Escribir, crear arte o hablar en confianza sobre esos impulsos o pensamientos «inaceptables». Descubrir que, al darles un espacio consciente, pierden su poder destructivo y pueden incluso convertirse en fuentes de energía y comprensión.
Sustituir el «debería» por el «prefiero» o «elijo»: Este simple cambio lingüístico traslada el poder de un mandato externo internalizado a una decisión personal consciente.
La verdadera fortaleza no reside en una coherencia absoluta, sino en la capacidad de contener multitudes internas sin que estallen en guerra civil. Es el reconocimiento de que somos ecosistemas, no monumentos de piedra. Que la contradicción no es un error del sistema, sino una característica esencial de una mente viva, compleja y en proceso.
Liberarse de la auto represión no es caer en un libertinaje mental; es recuperar la soberanía sobre el paisaje interior. Es el acto de despedir al carcelero y convertirse, en su lugar, en un explorador atento y amable de ese territorio vasto, salvaje y fascinante que es la propia mente. En un mundo que premia las respuestas simples, el acto más radical puede ser permitirse la pregunta compleja, y escuchar, sin pánico, las múltiples y a veces contradictorias respuestas que surgen desde dentro.
Panameño Jorge Castelblanco y la ecuatoriana Silvia Ortiz son ganadores del Maratón CAF
8 de febrero de 2026
Deportes
Este domingo se corrió la décima edición del Maratón CAF en la ciudad de Caracas, donde unos 10 mil atletas participaron en las rutas de 21K y 42K, así como también de 10K para celebrar el hito de las 10 competencias celebradas en el país.
El panameño Jorge Enrique Castelblanco y la ecuatoriana Silvia Ortiz resultaron ganadores de los 42 kilómetros con un cronometro de dos horas 15 minutos y 18 segundos para Castelblanco y de dos horas, 33 minutos y 54 segundos para Ortiz.
En esta edición del Maratón CAF se alberga además el Campeonato Nacional de Maratón y debutó como sede del Campeonato Nacional de Medio Maratón, lo que significa que es clasificatorio para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Es decir, que los primeros venezolanos que crucen la meta en las categorías igualmente se coronan ganadores en los torneos nacionales.
Ganadores 42K Masculino
Jorge Enrique Castelblanco – Panamá – 2:15:18
José Antonio Reyes – Venezuela – 2:20:41
Pedro José Puentes – Venezuela – 2:22:38
Ganadores 42K Femenino
Silvia Patricia Ortiz – Ecuador – 2:33:55
Deisy Castro Huamán – Perú – 2:35:13
Karen Quiroz – Argentina – 2:41:06
Ganadores 21K femenino
Edymar Brea – Venezuela – 1:15:57
María Garrido – Venezuela – 1:17:29
Bélgica Duque – Venezuela 1:21:21
Ganadores 21K Masculino
José Daniel Gonzalez – Venezuela – 1:06:05
Whinton Palma – Venezuela
Carlos Briceño – Venezuela
Movilidad Reducida
Ganadores 42K Femenino
Yenni Hernández – México – 2:30:13
Ganadores 42K Masculino
Juan Valladares – Venezuela – 1:45:39
Ganadores 21K Femenino
Mariberliina Pereira – Venezuela – 1:54:43
Ganadores 21K Masculino
Lawrence Molina – Costa Rica – 52:19
VTV
Ministra Jiménez felicitó a los jóvenes que clasificaron a la Competencia Internacional de Matemáticas Aplicadas
6 de febrero de 2026
Ciencia y tecnologíaDestacadaImpactoNacionales
La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, felicitó a los jóvenes del Programa Nacional Semilleros Científicos por su destacada participación en la Competencia Internacional de Matemáticas Aplicadas de Vietnam (VIAMC) 2026, donde obtuvieron importantes reconocimientos.
«Celebramos por todo lo alto a nuestros jóvenes del Programa Nacional Semilleros Científicos, quienes dejaron el nombre de Venezuela en alto durante la Competencia Internacional de Matemáticas Aplicadas de Vietnam (VIAMC) 2026”, expresó la ministra Gabriela Jiménez Ramírez.
Destacó el logro alcanzado por Axel Hernández, joven de 17 años del estado Bolívar, quien obtuvo la medalla de bronce, así como la participación de Joseph David Pérez, Fabrizzio Abate y Franco Abate, quienes recibieron mención honorífica.
La ministra Gabriela Jiménez Ramírez resaltó el alto nivel de la competencia y el desempeño del equipo venezolano frente a potencias educativas internacionales.
«La grandeza de este logro se magnifica al ver contra quiénes se midieron. Nuestros muchachos se enfrentaron con delegaciones de 16 países, desafiando a potencias educativas asiáticas como Vietnam, Hong Kong, Taiwán y Tailandia, además de fuertes competidores de México, Indonesia y Sudáfrica», afirmó al tiempo subrayó el valor del talento nacional en áreas científicas y tecnológicas.
Extendió un reconocimiento especial a Ibrahim Falaha, de 12 años de edad, por su destacada participación en la competencia.
Reafirmó el respaldo del Gobierno Bolivariano al desarrollo científico de la juventud venezolana.
«Ustedes son la prueba de que en Venezuela hay talento de sobra. Son nuestro Semillero Científico, respaldado por la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, y la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán”, expresó.
La ministra Gabriela Jiménez Ramírez hizo un llamado a continuar impulsando el talento joven del país:
«Como ha dicho nuestro Presidente Nicolás Maduro: ‘Ustedes son la Generación Genial, la esperanza tecnológica de la Patria y la garantía de que el conocimiento nos abrirá las puertas hacia la prosperidad futura», concluyó.
F/Mincyt
Ciencia y tecnologíaDestacadaImpactoNacionales
La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, felicitó a los jóvenes del Programa Nacional Semilleros Científicos por su destacada participación en la Competencia Internacional de Matemáticas Aplicadas de Vietnam (VIAMC) 2026, donde obtuvieron importantes reconocimientos.
«Celebramos por todo lo alto a nuestros jóvenes del Programa Nacional Semilleros Científicos, quienes dejaron el nombre de Venezuela en alto durante la Competencia Internacional de Matemáticas Aplicadas de Vietnam (VIAMC) 2026”, expresó la ministra Gabriela Jiménez Ramírez.
Destacó el logro alcanzado por Axel Hernández, joven de 17 años del estado Bolívar, quien obtuvo la medalla de bronce, así como la participación de Joseph David Pérez, Fabrizzio Abate y Franco Abate, quienes recibieron mención honorífica.
La ministra Gabriela Jiménez Ramírez resaltó el alto nivel de la competencia y el desempeño del equipo venezolano frente a potencias educativas internacionales.
«La grandeza de este logro se magnifica al ver contra quiénes se midieron. Nuestros muchachos se enfrentaron con delegaciones de 16 países, desafiando a potencias educativas asiáticas como Vietnam, Hong Kong, Taiwán y Tailandia, además de fuertes competidores de México, Indonesia y Sudáfrica», afirmó al tiempo subrayó el valor del talento nacional en áreas científicas y tecnológicas.
Extendió un reconocimiento especial a Ibrahim Falaha, de 12 años de edad, por su destacada participación en la competencia.
Reafirmó el respaldo del Gobierno Bolivariano al desarrollo científico de la juventud venezolana.
«Ustedes son la prueba de que en Venezuela hay talento de sobra. Son nuestro Semillero Científico, respaldado por la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, y la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán”, expresó.
La ministra Gabriela Jiménez Ramírez hizo un llamado a continuar impulsando el talento joven del país:
«Como ha dicho nuestro Presidente Nicolás Maduro: ‘Ustedes son la Generación Genial, la esperanza tecnológica de la Patria y la garantía de que el conocimiento nos abrirá las puertas hacia la prosperidad futura», concluyó.
F/Mincyt
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