jueves, mayo 28, 2026
¡Hablando del rey de Roma y los Derechos Especiales de Giro que se asoman!
Las oportunidades las pintan calvas, dice un refrán popular.
Recientemente, la representación del gobierno legítimo y legal de Venezuela fue aceptada nuevamente en el Fondo Monetario Internacional, ello significó que el país tiene un ñere, ñere pendiente de 3.568 millones en Derechos Especiales de Giro (DEGs) de una asignación general que hizo el FMI en agosto de 2021, para entonces un equivalente de US $5.100 millones, para ayudar a los países miembros a responder a las demandas de liquidez que significó la contingencia de la pandemia COVID-19. (28-1-2026, CEPR)
Clara, una amiga, preguntó a quien suscribe sobre los Derechos Especiales de Giro (DEGs), de los que fugazmente se había reseñado en los medios y ya era un “periódico de ayer”, pero no para los ciudadanos de a pie, como Clara y yo, y de seguro usted que me lee también, todavía quedó un vacío sobre el tema que necesita llenarse. En el momento la respuesta fue parca y muy general, en la presente reflexión se buscará completar.
¿Qué carrizo son los DEGs
Primero, sin entrar mucho en detalle el “Giro bancario o postal” es una forma de pago que surgió en Génova y Venecia, Italia, entre los siglos XII y XIV. Se hizo popular y mundial hasta llegar a lo que hoy son las empresas de encomiendas que le permiten enviar mercancías y remesas de dinero a otros países. Lo novedoso es que no se transfiere el dinero físico de un lugar a otro sino una orden de pago, esto brindaba mayor seguridad que el llevar del dinero en efectivo.
Volviendo al punto, los DEGs son esas órdenes de pago o promesas/compromiso de pago que emite el Fondo Monetario Internacional (FMI) para expandir la liquidez internacional que se distribuye entre los países miembros que lo decidan voluntariamente, en proporción a su cuota de participación, es un crédito no reembolsable que hace las veces de un sistema monetario internacional restringido a países miembros, cuya unidad de cuenta se llama Derechos Especiales de Giro.
Éstos fueron posibles a partir del 1 de enero de 1970, gracias a la reforma del Fondo Monetario Internacional iniciada en 1963, la enmienda sobre los DEGs fue aprobada el 28 de julio de 1969 (p.32, 2002, El Sistema Monetario Internacional, Michel Lelart)
La enmienda de la reforma del FMI que los crea establece el para qué de los DEGs:
“Es el director general quien la propone, si estima que permitirá «responder a la necesidad mundial a largo plazo de completar los instrumentos de reserva existentes» (artículo XXIV, sección 1). (Ibíd.)
Por arte de magia
“Los DEG’s se adjudican sin contrapartida, son creados ex nihilo, son una pura anotación contable. El banco central de un país inscribe en su activo, es decir en sus reservas, los DEG’s que son adjudicados por el Fondo, y como no tiene nada en contrapartida, ni ninguna promesa, incluso de reembolso, inscribe en su pasivo dichos DEG’s como una donación del Fondo, «adjudicación de DEG’s». Naturalmente estas dos cuentas varían de forma diferente: la primera lo hace a medida que el país cede o recibe DEG’s y la segunda al ritmo de las adjudicaciones. Los países se clasificarán, por tanto, en poseedores netos si sus reservas exceden sus asignaciones, y usuarios netos en el caso contrario.”(Ibíd.)
Lo que quiere decir que no son deudas adquiridas por el país, no son préstamos del FMI.
¿Cuánto vale un DEG?
Primero en sus inicios su valor era de 0,888671 granos de oro,
Hoy, después del fin de convertibilidad del patrón oro, el valor de un Derecho Especial de Giro (DEG) en el mercado cambiario se calcula diariamente mediante la suma de cantidades fijas de una canasta de cinco monedas principales, convertidas a su equivalente en dólares estadounidenses (USD) según los tipos de cambio vigentes en el mercado. Esta cesta de monedas tiene que ver con el peso específico de las exportaciones en el comercio internacional concentradas en un conjunto de países, que se revisa cada cinco años, actualmente son cinco países los escogidos y la proporción de cada una de sus monedas en la cesta es: 43,38% del dólar de Estados Unidos, 29,31% del Euro, 12,28% del Renminbi Chino, 7,59% el Yen Japonés y 7,44% la Libra Esterlina del Reino Unido. (22 de julio 2022, FMI)
¿En qué condiciones se pueden utilizar los DEG’s?
Lo usual es emplearlos para: conversión en divisas duras, liquidación de deudas, operaciones financieras autorizadas por lo general entre países e instituciones como el FMI y el BPI. La potestad es soberana, deciden los gobiernos junto con sus Bancos Centrales.
¿Los DEGs son una divisa o moneda dura internacional?
Se trata de un sistema monetario exclusivo para países creado y gestionado por el FMI.
Estos créditos o pagos a favor DEGs no son realmente una moneda dura o divisa internacional pero sí se pueden cambiar por ellas en los países con balanzas de pago equilibradas o superavitarias y con Reservas Internacionales excedentarias.
Quien decide los países que pueden recibir los DEGs y cambiarlos por divisas es el FMI.
“Es el Fondo el que los designa, preparando cada tres meses un «plan de designación»…”(2002, El Sistema Monetario Internacional, Michel Lelart)
¿Cuántas Adjudicaciones de DEGs se han hecho hasta la fecha desde su creación?
.-Primera Asignación General (1970–1972): DEG 9.300 millones, distribuidos en tramos anuales desde el 1 de enero de 1970 hasta 1972, se emitió justo después de la creación del DEG (1969) para complementar los activos de reserva internacional existentes (oro y dólares) bajo el sistema de Bretton Woods.
.-Segunda Asignación General (1979–1981): DEG 12.100 millones, distribuidos en tramos anuales entre el 1 de enero de 1979 y 1981, para responder a las necesidades de liquidez y expansión del comercio global durante las perturbaciones macroeconómicas de finales de los años setenta.
.-Tercera Asignación General (2009): DEG 161.200 millones (aprox. USD 250.000 millones), el 28 de agosto de 2009, para proveer liquidez inmediata al sistema económico mundial y contrarrestar los efectos de la Crisis Financiera Global.
.-Asignación Especial Única (2009): DEG 21.500 millones el 9 de septiembre de 2009 para permitir que los países miembros que ingresaron al FMI después de 1981 (más de una quinta parte de los miembros, incluyendo ex repúblicas soviéticas) participaran en el sistema de DEG de manera equitativa, ya que nunca habían recibido una asignación.
.- Cuarta Asignación General (2021): DEG 456.500 millones (la más grande de la historia, aprox. USD 650.000 millones), aprobada el 2 de agosto de 2021 y efectiva el 23 de agosto de 2021, para afrontar la necesidad global de reservas a largo plazo provocada por la crisis humanitaria y económica de la pandemia de COVID-19, apoyando de forma prioritaria a las economías más vulnerables.
El verdadero objetivo de la primera emisión de los DEGs
En la enmienda que los crea se añaden condiciones suplementarias para la primera asignación:
“el director general debía tener en cuenta «la realización de un mayor equilibrio de la balanza de pagos americana, así como un funcionamiento futuro más eficaz de los mecanismos de ajuste».” (Ibíd.).
Para 1969 el déficit de la balanza de pagos para Estados Unidos era significativo, US $6.000 millones, para que tengan una idea la balanza comercial de bienes y servicios de Estados Unidos para 1970 fue de US $3.940 millones, lo que quiere decir que salían de los Estados Unidos más USDs de los que entraban, en forma de inversión y préstamos, con el compromiso/promesa de su convertibilidad en oro, el país estaba “sobre girado” si no contaba con las reservas de oro suficiente para cubrir está demanda futura.
Al cierre
En la reflexión pasada hubo dos valiosas contribuciones en la sección de comentarios que agradecemos, al respecto se opina:
¿Expansión o revolución del crédito?
“Hoy no fío, mañana sí”, recuerdan ese cartel en los comercios sobre todo al menudeo, era una señal de que el crédito al consumo ya no se ofrecía en los comercios se había desplazado y concentrado en empresas de tarjetas de crédito internacionales en asociación con la banca nacional. Hoy, con la popularización de la modalidad de pago digital de Compre Ahora y Pague después (BNPL, por sus siglas en Inglés) se rompe este monopolio que comienza a ser desplazado por empresas de tecnología financieras, privadas, con cuatro particularidades del momento: primero, muchas de las opciones de este financiamiento están basadas en el sistema monetario internacional USD; segundo, las empresas que prestan el servicio son de alcance global; tercero, pueden estar fuera del país sin presencia ni representación local como PayPal, WechatPay, AlibabaPay, Apple Pay; y cuarto, no hace falta que los clientes estén bancarizados. Ésta es una revolución silenciosa que está cambiando radicalmente nuestra vida cotidiana.
Sr. José Gregorio Piña, va más allá del dinero digital esta es una modalidad de pago digital, se expande el crédito como modelo de negocios para la emergencia de nuevas empresas privadas no bancarias .
¿Volver al trueque?
Es un punto interesante el que plantea el Sr. Arnoldo Lezama, ir hacia un intercambio de bienes y servicios directo sin un sistema monetario que sirva de intermediario.
Por la historia pareciera que hasta ahora siempre ha habido la necesidad de un sistema de equivalencias de valor que le de sentido al intercambio partiendo incluso del trueque, éstas se hacen a través de un bien que sirve de equivalente general de valor, tal como: sal, tabaco, conchas de mar, metales, entres tantos otros, hasta llegar a ser un simple número que representa el compromiso/promesa de valor, como quiera que se materialice éste en físico, digital o solo en un registro contable.
El valor es el resultado de la interacción subjetiva entre los sujetos en una sociedad no podemos prescindir de él. ¿Su preocupación es que este medio se convierta en el fin y desnaturalice el intercambio? Pareciera que esas fallas son más del sistema monetario o como decimos, del sistema contable público de compromisos/promesas de pago del que el dinero es parte.
Cuando lo cómico se vuelve trágico y viceversa
Miguel Posani
25 mayo, 2026
“Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro” Groucho Marx
Toda oscilación entre lo cómico y lo trágico nace de una incongruencia: el choque entre lo que esperamos y lo que ocurre. Esperamos que un piso sea firme, pero resbalamos. Esperamos que una persona seria actúe con solemnidad, pero tropieza. Esperamos justicia, pero ocurre el absurdo. Esa ruptura entre la expectativa y la realidad es el germen tanto de la risa como del horror.
Pero surge una pregunta fundamental: ¿por qué la misma incongruencia a veces nos da risa y otras veces nos horroriza? La respuesta está en la distancia y en cuánto nos afecta.
Si veo a un hombre resbalar en una cáscara de plátano, me río porque no me afecta. Si ese hombre soy yo y me rompo la cadera, ya no es gracioso: es trágico. Si la caída se repite cien veces sin sentido, la incongruencia se vuelve tan enorme que solo queda una risa amarga. La frontera entre comedia y tragedia no es el tipo de incongruencia, sino el grado de implicación emocional.
En la comedia clásica, la incongruencia es controlable: un malentendido, una hipocresía descubierta. Pero cuando el personaje pierde el control y la incongruencia se vuelve ley cósmica, la risa se quiebra.
Pensemos en el cine de los hermanos Coen, en “Fargo”, un hombre es triturado por una máquina de leña de forma inesperada y absurda. Algunos espectadores ríen por nerviosismo. Ese «reír para no llorar» es la señal de que lo cómico se ha vuelto trágico. Lo mismo ocurre con un cómico que relata su depresión con chistes: en medio de la risa, se abre una grieta y escuchamos el verdadero llanto.
Cuando la tragedia es tan enorme que cualquier respuesta seria (llanto, lamento) parece insuficiente, entonces la incongruencia provoca lo cómico. No es una comedia alegre, sino negra, absurda.
En “Dr. Strangelove” de Kubrick, el fin del mundo depende de un loco que cabalga una bomba. La situación es trágica, pero la ridiculez de los personajes solo puede resolverse con carcajadas. De lo contrario, sería insoportable. O como en “El pianista” de Polanski, donde un hombre sobrevive en el tiempo al horror nazi y, en un momento grotesco, al ser descubierto, tiene que tocar el piano para un oficial nazi sin saber si lo matará después—, no sabes si llorar o reir. Lo trágico se vuelve cómico o viceversa, en el instante en que la burbuja de la incongruencia estalla.
En la vida real, los soldados bromean sobre perder una pierna, los enfermos terminales se ríen de su diagnóstico. No es masoquismo: es una forma de imponer un orden subjetivo ante lo insoportable. Como escribió Viktor Frankl: «El humor era otra de las armas del alma en la lucha por la supervivencia».
Freud explicó esto con el «humor del patíbulo»: un reo camino a la horca exclama: «¡Qué buena manera de empezar la semana!». ¿Cómo es posible que se tenga una actitud así? Según Freud, el humor retira la energía del miedo y la transforma en placer a través de la risa. No es negar la realidad, sino procesar activamente lo insoportable. El humor es la más elevada de las defensas: permite al yo no ser doblegado por el sufrimiento real.
Un hombre caminaba por el bosque cuando apareció un tigre. Corrió hasta un precipicio, se aferró a una liana y se dejó caer. Abajo, otro tigre lo esperaba. La liana comenzó a desgarrarse. Dos ratones, uno blanco y uno negro, la roían desde arriba. El hombre miró arriba: el tigre asomaba. Miró abajo: el otro tigre acechaba. Miró la liana: los ratones seguían mordiéndola. Entonces, vio una pequeña fresa en la pared. La cogió, se la comió y dijo:
—¡Qué dulce está!
Este cuento lo resume todo. La situación es trágica, muerte segura por arriba, por abajo y por la liana que se rompe. Pero el hombre, en medio del horror, se come una fresa y la disfruta. La incongruencia entre la gravedad del contexto y la pequeñez del gesto es total. Freud diría que es el humor del patíbulo llevado a la perfección. Eco diría que la risa (o la sonrisa) desmonta el poder absoluto de la muerte. Y el cuento nos enseña que, frente a lo inevitable, aún podemos saborear un instante.
En esta época es importante darnos cuenta que lo cómico y lo trágico no son esencias fijas, sino posiciones relativas, frente a una realidad que está poblada de incongruencias. Hasta en las situaciones tragicómicas, cuando podemos mantener distancia, reímos. Cuando la incongruencia nos golpea de lleno, lloramos. Y cuando es tan grande (calamitosa, desastrosa, adversa, incontrolable e inevitable) que no podemos ni reír ni llorar, emerge esa risa extraña que es la máscara de la desesperación. El arte, la crítica y la vida cotidiana deben navegar este péndulo. Porque, lo verdaderamente humano —y terrible— es que nunca sabemos si aplaudir o taparnos los ojos cuando la incongruencia se sienta frente a nosotros.
25 mayo, 2026
“Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro” Groucho Marx
Toda oscilación entre lo cómico y lo trágico nace de una incongruencia: el choque entre lo que esperamos y lo que ocurre. Esperamos que un piso sea firme, pero resbalamos. Esperamos que una persona seria actúe con solemnidad, pero tropieza. Esperamos justicia, pero ocurre el absurdo. Esa ruptura entre la expectativa y la realidad es el germen tanto de la risa como del horror.
Pero surge una pregunta fundamental: ¿por qué la misma incongruencia a veces nos da risa y otras veces nos horroriza? La respuesta está en la distancia y en cuánto nos afecta.
Si veo a un hombre resbalar en una cáscara de plátano, me río porque no me afecta. Si ese hombre soy yo y me rompo la cadera, ya no es gracioso: es trágico. Si la caída se repite cien veces sin sentido, la incongruencia se vuelve tan enorme que solo queda una risa amarga. La frontera entre comedia y tragedia no es el tipo de incongruencia, sino el grado de implicación emocional.
En la comedia clásica, la incongruencia es controlable: un malentendido, una hipocresía descubierta. Pero cuando el personaje pierde el control y la incongruencia se vuelve ley cósmica, la risa se quiebra.
Pensemos en el cine de los hermanos Coen, en “Fargo”, un hombre es triturado por una máquina de leña de forma inesperada y absurda. Algunos espectadores ríen por nerviosismo. Ese «reír para no llorar» es la señal de que lo cómico se ha vuelto trágico. Lo mismo ocurre con un cómico que relata su depresión con chistes: en medio de la risa, se abre una grieta y escuchamos el verdadero llanto.
Cuando la tragedia es tan enorme que cualquier respuesta seria (llanto, lamento) parece insuficiente, entonces la incongruencia provoca lo cómico. No es una comedia alegre, sino negra, absurda.
En “Dr. Strangelove” de Kubrick, el fin del mundo depende de un loco que cabalga una bomba. La situación es trágica, pero la ridiculez de los personajes solo puede resolverse con carcajadas. De lo contrario, sería insoportable. O como en “El pianista” de Polanski, donde un hombre sobrevive en el tiempo al horror nazi y, en un momento grotesco, al ser descubierto, tiene que tocar el piano para un oficial nazi sin saber si lo matará después—, no sabes si llorar o reir. Lo trágico se vuelve cómico o viceversa, en el instante en que la burbuja de la incongruencia estalla.
En la vida real, los soldados bromean sobre perder una pierna, los enfermos terminales se ríen de su diagnóstico. No es masoquismo: es una forma de imponer un orden subjetivo ante lo insoportable. Como escribió Viktor Frankl: «El humor era otra de las armas del alma en la lucha por la supervivencia».
Freud explicó esto con el «humor del patíbulo»: un reo camino a la horca exclama: «¡Qué buena manera de empezar la semana!». ¿Cómo es posible que se tenga una actitud así? Según Freud, el humor retira la energía del miedo y la transforma en placer a través de la risa. No es negar la realidad, sino procesar activamente lo insoportable. El humor es la más elevada de las defensas: permite al yo no ser doblegado por el sufrimiento real.
Un hombre caminaba por el bosque cuando apareció un tigre. Corrió hasta un precipicio, se aferró a una liana y se dejó caer. Abajo, otro tigre lo esperaba. La liana comenzó a desgarrarse. Dos ratones, uno blanco y uno negro, la roían desde arriba. El hombre miró arriba: el tigre asomaba. Miró abajo: el otro tigre acechaba. Miró la liana: los ratones seguían mordiéndola. Entonces, vio una pequeña fresa en la pared. La cogió, se la comió y dijo:
—¡Qué dulce está!
Este cuento lo resume todo. La situación es trágica, muerte segura por arriba, por abajo y por la liana que se rompe. Pero el hombre, en medio del horror, se come una fresa y la disfruta. La incongruencia entre la gravedad del contexto y la pequeñez del gesto es total. Freud diría que es el humor del patíbulo llevado a la perfección. Eco diría que la risa (o la sonrisa) desmonta el poder absoluto de la muerte. Y el cuento nos enseña que, frente a lo inevitable, aún podemos saborear un instante.
En esta época es importante darnos cuenta que lo cómico y lo trágico no son esencias fijas, sino posiciones relativas, frente a una realidad que está poblada de incongruencias. Hasta en las situaciones tragicómicas, cuando podemos mantener distancia, reímos. Cuando la incongruencia nos golpea de lleno, lloramos. Y cuando es tan grande (calamitosa, desastrosa, adversa, incontrolable e inevitable) que no podemos ni reír ni llorar, emerge esa risa extraña que es la máscara de la desesperación. El arte, la crítica y la vida cotidiana deben navegar este péndulo. Porque, lo verdaderamente humano —y terrible— es que nunca sabemos si aplaudir o taparnos los ojos cuando la incongruencia se sienta frente a nosotros.
Delcy Rodríguez a EEUU: no le tengan miedo a Venezuela desbloqueada
Hizo un llamado a construir una sociedad basada en la paz y alejada de la intolerancia, el odio y el extremismo que pretendieron imponer algunos sectores.
Odry Farnetano 27 mayo, 2026
En el marco de la agenda de movilización y contacto directo con las regiones productivas del país, la presidenta encargada Delcy Rodríguez, envió un mensaje directo al gobierno de los Estados Unidos y a las potencias europeas que mantienen sanciones sobre la nación, exhortándolos a levantar el bloqueo económico y a dejar atrás las posturas de confrontación.
«Nosotros no descansamos en la agenda diplomática con los Estados Unidos, con Europa, con gobiernos que se hayan sumado a sancionar a Venezuela y decir: ‘No le tengan miedo a Venezuela desbloqueada’. No le tengan miedo a una Venezuela sin sanción, porque el pueblo venezolano en su historia lo que ha demostrado es amistad con otros pueblos, es cooperación con otros pueblos«, machacó Rodríguez.
La jefa de Estado encargada insistió en que el temor internacional hacia el país carece de fundamento, recordando que la diplomacia venezolana siempre se ha caracterizado por brindar apoyo oportuno cuando otras naciones lo han requerido. «Cese el miedo contra Venezuela, a una Venezuela libre de sanciones», exclamó, al tiempo que hizo un llamado a construir una sociedad basada en la paz y alejada de la intolerancia, el odio y el extremismo que pretendieron imponer algunos sectores.
Finalmente, desde el estado Anzoátegui envió un saludo de reconocimiento al potencial del estado Zulia—, Rodríguez convocó a todos los sectores de la vida nacional a convertirse en «peregrinos» activos en defensa de la soberanía. «Que todo lo que podamos hacer para convertirnos en peregrinos, en peregrinas, para sumar esfuerzo para que esta lucha, para que cese el bloqueo económico contra Venezuela, llegue a donde tenga que llegar para que cese definitivamente (…) vamos por la paz, vamos por el desarrollo y vamos por la Venezuela libre de sanciones», concluyó.
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