Chavez en la web

jueves, octubre 27, 2011

ECUADOR Y VENEZUELA EXIGEN IMPARCIALIDAD SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS

Publicado: 27 oct 2011 | 02:57 MSK
Última actualización: 27 oct 2011 | 06:07 MSK

Venezuela y Ecuador se defendieron ante las acusaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a las que calificaron de manipuladoras y carecer de veracidad.
La organización con sede en Washington acogió una audiencia este martes en la que los dos países latinoamericanos fueron objeto de acusaciones de violar la libertad de expresión, obstaculizar el acceso de los medios independientes a las fuentes de información pública e impedir el trabajo de organizaciones financiadas desde el exterior.
En una entrevista concedida tras la sesión, el presidente ecuatoriano Rafael Correa señaló que solo aceptará las recomendaciones de la CIDH que sean "razonables", pero no si están basadas en "mentiras".
Correa alertó de que la CIDH "no es el oráculo de Delfos", aunque dijo que su Gobierno sí aceptaría una visita de una delegación de la Comisión.
El martes grupos de periodistas denunciaron presión por parte del Ejecutivo ecuatoriano, "estigmatización" y ataques "sistemáticos".
En respuesta, Correa acusó a ciertos medios de prensa, que no mencionó, de ser corruptos y formar una mafia. "No defienden la libertad de expresión, defienden la libertad de empresa, sus intereses", dijo.
Las ONG en Venezuela
El comisionado Paulo Sergio Pinheiro, relator para Venezuela, acusó el martes a ese país de interferir en el trabajo de las organizaciones internacionales pro derechos humanos que trabajan en su territorio.
Hizo una apelación "amistosa" a que Venezuela "reconsidere el trato que confiere a las ONG, que en ocasiones llegan a sufrir casi amenazas".
El representante venezolano ante la CIDH, Germán Saltrón, respondió al comisionado y alegó que la democracia venezolana es una democracia participativa que permite a todos los ciudadanos defender libremente los derechos sin necesidad de crear una ONG. "Pero queremos que las organizaciones de derechos humanos sean objetivas e imparciales", añadió Saltrón.
Aseguró que las acusaciones de la Comisión "están sustentadas en suposiciones, presunciones, hechos hipotéticos e inciertos que intentan suplantar a las autoridades venezolanas".
Intervención humanitaria
El analista político Basem Tajeldine propone prestar atención a las fuentes de financiación de las ONG que trabajan en estos países para entender los fines de su funcionamiento.
"Yo creo que tanto la CIDH como las ONG responden a los intereses de Estados Unidos y también estamos todavía esperando por parte de esa Comisión porque no se ha pronunciado en contra del golpe de Estado en Venezuela que ocurrió en 2002", dijo el experto.
"Ni siquiera se ha pronunciado contra el golpe de Estado en Honduras ni contra las bases de EE. UU. en Guantánamo", sostuvo el experto.
Tal selectividad de esa organización, según el analista, además de mostrar su clara dependencia de EE. UU. "nos muestra también que se pretende aprobar un formato de intervención humanitaria tal como se está dando en Libia y en otros países, un formato legalizado con estos instrumentos regionales que están más que desfasados y desprestigiados".

miércoles, octubre 26, 2011

La Mayoría de los estadounidenses desconfía del gobierno

26 OCTUBRE 2011               tomado de cuba debate
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A poco más de un año de las elecciones presidenciales estadunidenses, hay un profundo sentido de ansiedad económica y la desconfianza frente al gobierno ha llegado a su nivel más alto, reveló hoy un sondeo.
Según la encuesta, difundida por The New York Times y la cadena CBS, el 89 por ciento de los estadunidenses desconfía del gobierno, 74 por ciento opina que el país va por un camino equivocado y 84 por ciento desaprueba al Congreso (tanto la labor de demócratas como de los republicanos).
El rotativo neoyorquino indicó que el pesado clima ayuda a explicar la volatilidad de las elecciones presidenciales y ha dado la oportunidad a movimientos de protesta como ‘Ocupemos Wall Street’.
Dicho movimiento ha puesto de relieve quejas sobre los bancos, los ingresos desiguales y la sensación de que a las clases pobre y media se les ha privado de sus derechos.
Casi la mitad de la población cree que el sentimiento que motivó la creación del movimiento ‘Ocupemos Wall Street’ refleja en general las opinión de la mayoría de los estadunidenses.
Además, casi todos los estadunidenses están temerosos de que la economía se encuentre estancada o deterioradados terceras partes de la población dijeron que la riqueza debe ser distribuida de manera más uniforme en el país.
Siete de cada 10 estadunidenses piensan que las políticas de los republicanos del Congreso favorecen a los ricos.
Las dos terceras partes objetan los recortes de impuestos para las corporaciones y un número similarprefiere mayores impuestos sobre la renta de los millonarios.
El martes, la Oficina de Presupuesto del Congreso dio a conocer un nuevo estudio que concluyó que en las últimas tres décadas la distribución del ingreso ha sido mucho más desigual.
El estudio, según el New York Times, podría ocupar un lugar destacado en la batalla sobre cómo reactivar la economía y frenar la deuda federal.
La encuesta subrayó la insatisfacción e inquietud de cara a la campaña electoral que ha puesto de relieve voces que van desde los movimientos ‘Ocupemos Wall Street’ hasta del Partido del Té, sobre un amplio sentimiento anti-Washington.
La encuesta telefónica a nivel nacional se llevó a cabo desde el pasado miércoles hasta el lunes yentrevistó a 1650 adultos, de los cuales 1475 están registrados para votar.
El sondeo tiene un margen de error de más o menos tres puntos porcentuales.
Con información de Notimex

Cientos de soldados de Qatar participaron en las operaciones militares en Libia

26 OCTUBRE 2011 tomado de cuba debate
Grupos militares en Libia
Cientos de soldados de Qatar participaron en las operaciones militares en Libia al lado de los rebeldes, reveló el miércoles el jefe de estado mayor qatarí, general Hamad ben Ali al Attiya.
Se trata de la primera vez que Qatar reconoce que participó en las operaciones armadas en tierra en Libia. Hasta ahora, sólo se reconocía una participación de este país en las operaciones aéreas dirigidas por la OTAN.
Con información de AFP

Continuan enfrentamientos entre manifestantes indignados y policía EE.UU.


26 OCTUBRE 2011 tomado de cuba debate

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Autoridades estadounidenses continuaron los arrestos de manifestantes del grupo Ocupar Wall Street (OWS) en California y Georgia, y uno de los choques involucró el uso de gas lacrimógeno, reportó hoy la CNN.
Voceros policiales argumentaron que habían utilizado el gas contra el público luego que integrantes de OWS acampados en Oakland, California, “arrojaron pintura y otros objetos contra oficiales del orden”.
Se trataba de una multitud de 500 activistas del movimiento popular que llevaban semanas instalados en un área peatonal citadina cerca del centro de negocios City Hall, agregaron las fuentes.
Más hacia el este la Policía de Georgia también encarceló a manifestantes estacionados en el parque Woodruff, en la parte baja de Atlanta. Según el alcalde Kasim Reed, “fue imposible parlamentar por vía pacífica” con los individuos que lideraban la protesta.
Uno de los activistas civiles, Malcolm McKenzie, dijo en la televisión nacional que la operación de Oakland fue muy intimidante y las personas corrieron en todas direcciones cuando los agentes lanzaron el químico nocivo.
“Los bancos no tomarán más nuestras casas. No destruirán más el medio ambiente. No financiarán la miseria de la guerra. Los bancos no causarán más desempleo masivo”, reza la principal proclama del movimiento, que comenzó en Nueva York hace más de un mes.
A juicio de analistas, las protestas organizadas bajo la denominación OWS reflejan la frustración del pueblo estadounidense afectado por los coletazos de la peor crisis económica desde la Gran Depresión de 1930.
Activados también en Washington, Boston, Filadelfia, Los Ángeles, Chicago, Miami, y Dallas, entre otras ciudades, Ocupar Wall Street pide atención para ese gran por ciento de ciudadanos que son menospreciados por las grandes corporaciones y los megabancos.

La sonrisa de ese chico
Buenos Aires, 24 Oct. AVN Vicente Battista.- El resultado de las elecciones presidenciales no sorprendieron: era un secreto a voces que Cristina Fernández de Kirchner iba a ser reelegida. Hubo, no obstante, algún candidato que imaginaba un posible ballotage. Optimista a ultranza, confiaba en un milagro. El milagro no se produjo y Cristina Fernández de Kirchner consiguió el mayor porcentaje electoral que se ha registrado desde que recuperamos la democracia: hasta este momento ha obtenido el 53,75 % de los votos. Raúl Alfonsín en 1983 logró el 51,7 %. Pero aquella había sido la primera elección democrática luego de sufrir siete años de dictadura, una herencia sangrienta que nos alentó a buscar un futuro mejor. Fue un futuro ilusorio: Alfonsín no logró terminar su mandato. Lo sucedió Menem y luego De la Rúa, dos presidentes incapaces de conseguir futuros promisorios, ni siquiera con la ayuda de un milagro.
En 2003 de la mano de Néstor Kirchner se puso en movimiento un nuevo modelo político y económico, que no requeriría de milagros y menos aún de vientos de cola para recomponer las cosas y comenzar a hacer posible lo que hasta ese momento parecían meras quimeras. En 2003 Kirchner obtuvo el 22 % de los votos. Hoy, luego de dos gestiones, Cristina Fernández de Kirchner logra casi el 54%, cifra que tira por tierra aquella creencia de que los gobiernos se desgastan con el paso de los años.
En esta oportunidad la oposición supo aceptar la derrota: no hubo denuncias de posibles fraudes y unánimemente reconocieron la contundencia de las cifras. Lilita Carrió no. La inefable Lilita, desde su también inefable 1,85 %, anunció que pasaría a la resistencia. Tal vez, como consecuencia de un mal entendido, se pensó que volvería a su Chaco natal. Eso, sin embargo, no es posible, ni siquiera sus comprovincianos la votaron: Lilita en el Chaco no llegó al 2%. Habrá que creer, entonces, que iniciará una resistencia, o, tal vez, como otros aseguran, se retire de la política y decida, por fin, explotar sus dotes naturales. Dicen que fundará una suerte de ONG y que, con el lema “Lilita le lee su futuro – predicciones garantizadas”, irá de pueblo en pueblo vaticinando el porvenir de sus compatriotas. Los programa de TV que acostumbran a invitarla podrían ser excelentes sponsors.
Pero esas son meras posibilidades, lo real es lo que hoy, sin disimular su rencor, tituló en tapa “Clarín”: “Cristina por cuatro años más”. Ayer a la noche los principales canales de televisión daban cuenta de ese triunfo, las cámaras mostraban a los miles de manifestantes que colmaban la Plaza de Mayo. Entre la muchedumbre, de pronto me sorprendió el primer plano de la cara de un chico de tres o cuatro años, de pelo negro y revuelto, con una camiseta de la selección nacional, en brazos de su madre. El chico, lógicamente, no tenía muy claro por qué estaba ahí, no alcanzaba a entender por qué su madre lo había sacado de casa para traerlo a ese sitio, no se explicaba la razón de ese júbilo y de esos gritos. Pese a tantas preguntas sin respuestas, ese chico se veía feliz, sus ojos, su sonrisa, hablaban de una dicha inmensa. La presidenta, desde un palco semi improvisado, le hablaba al país, a esa plaza y a ese chico. Alguien podría argumentar que el chico lejos estaba de entender lo que le decía Cristina Fernández de Kirchner. Se equivocan los que argumentan eso. Tengo la certeza de que ese chico, íntimamente, acababa de comprender que él, en ese mismo momento, comenzaba a vivir en un país mejor, infinitamente mejor, que el país en el que habían vivido sus padres y sus abuelos. La sonrisa de ese chico, su felicidad, despejaban cualquier duda.
Vicente Battista AVN 24/10/2011 17:23

¡Aguas con los falsos amigos!


Ocupa Wall Street



El plantón en Nueva York se convirtió en un epicentro de la rabia acumulada y de la energía política orientada a buscar los cambios sistémicos. Se apoderó del espacio físico en las entrañas del orden hegemónico y acaparó el imaginario social, atrayendo el apoyo desde los sindicatos, hasta los intelectuales y artistas como Naomi Klein, Slavoj Zizek o Michael Moore. Todos activistas y verdaderos amigos de las causas progresistas que vinieron a dialogar con los ocupantes.
También Lech Walesa, ex líder sindical, premio Nobel de la Paz, reveló que quiere venir y solidarizarse con los manifestantes (lo informó aquí David Brooks el viernes pasado).
A la invitación de uno de los plantonistas, que subrayó que él y Solidaridad son para el movimiento neoyorquino una gran inspiración, el ex presidente polaco contestó (citado por la prensa polaca hace dos semanas): El capitalismo no aguantará este centenario. Estas protestas son en contra de este sistema. Los sindicatos y los capitalistas tenemos que hacer algo, porque habrá una rebelión global en contra del capitalismo. En una entrevista añadió: Este sistema tiene que caer. Los capitalistas se quedaron con el dinero, lo mandaron al extranjero y no quieren crear empleos. Les permitimos esto, pero el dinero es de nosotros. Si no hacemos algo, las masas trabajadoras no aguantarán y habrá anarquía.
Aunque estas declaraciones podrían parecer bien a primera vista, en realidad resultan bastante problemáticas.
Primero, el afán de Walesa de hacerse amigo de Ocupa Wall Street (OWS) y su indignación con el sistema suenan falsos. Contrastan con sus creencias y prácticas como el abrazo a la revolución conservadora de Reagan-Thatcher, la introducción de las reformas neoliberales en Polonia (descritas entre otros por Naomi Klein en La doctrina del shock) o con su papel de neutralizar Solidaridad para que no estorbara a éstos. El resultado fueron menos democracia, desigualdades, alto desempleo y el sufrimiento de los trabajadores abandonados por su líder y forzados a aguantar porque no había alternativas. Segundo, su nueva retórica se inserta en un cambio de lenguaje de los políticos y banqueros que ayer promovían el capitalismo globalizado y hoy claman por la justicia social, tratando de succionar la energía y frenar las movilizaciones.
Un peligro que ya se lo advirtió al movimiento Slavoj Zizek hablando en el parque Zuccotti: “Cuidado con los enemigos, pero también con los falsos amigos, que ya trabajan para diluir su protesta de la misma manera que se obtiene el café sin cafeína […]. Ellos tratarán de convertirla en una protesta por los valores”.
Walesa, hoy ni obrero ni sindicalista, sino empresario-conferencista, miembro del uno por ciento de la élite mundial, es justamente ese tipo de falso amigo que busca diluir las protestas (ése es el mensaje de sus declaraciones). De eso sabe.
David Ost, politólogo estadunidense, en su magistral estudio The defeat of Solidarity. Anger and politics in postcommunist Europe, analizó cómo Walesa y otros líderes destruyeron el potencial democrático de Solidaridad y la energía política de los comités fabriles y ciudadanos para poder llevar a cabo la transformación pos-89 sin la participación política (el primer golpe lo dio el gobierno comunista, luego remataron los oposicionistas). Y cómo neutralizaron su filo anticapitalista al abandonar los temas económicos y la articulación de los conflictos según los intereses de clase organizando la rabia generada por el avance del mercado en torno a los temas simbólicos. En vez de contra el capital, la dirigieron contra el aborto, los enemigos de la religión o los poscomunistas, con lo que Solidaridad, de defender los derechos laborales, pasó a defender los valores. Esto mató a la izquierda y fortaleció la ultraderecha.
El mismo proceso vivió Estados Unidos, donde la clase obrera sindicalizada, ante la falta de voluntad de los políticos de abordar sus problemas en términos económicos, fue acaparada por la ultraderecha evangélica, que dirigió su rabia, como en Polonia, contra el aborto o el comunismo. Mecanismo político –analizado por Thomas Frank en ¿Qué pasa con Kansas?– que conquistó el país y acabó en la locura del Tea Party.
Se podría decir que Walesa, con su anticomunismo y fanatismo religioso, siempre estuvo más cerca de este grupo que de Ocupa Wall Street. De hecho hoy su decepción con el capitalismo o los reproches a los ricos se parecen más a la lucha de clases invertida de los tepartidistas, que a las ideas de los ocupas.
Ocupa Wall Street finalmente logró trasladar el debate en Estados Unidos más al centro, revivir un poco el movimiento laboral y dirigir la energía hacia las causas progresistas. Si en la búsqueda de maneras de hacer las cosas (tanto los movimientos sociales como las élites saben que este sistema no durará, y la cuestión es en favor de quién será formateado el nuevo) sus integrantes quieren inspirarse en Solidaridad y/o revivir sus ideales (la lucha pacífica, democracia directa, etcétera), para eso no hace falta la presencia de Walesa, el enterrador de ese movimiento.
Maciek Wisniewski es periodista polaco.

Naciones Unidas condenó, por vigésima ocasión, el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba


Intervención del Canciller cubano


Naciones Unidas condenó hoy, por vigésima ocasión en 20 años consecutivos, el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba y exigió su levantamiento.
El nuevo rechazo a ese cerco norteamericano fue sancionado este martes aquí por el plenario de la Asamblea General de la ONU 186 votos a favor, dos en contra y tres abstenciones.
Las votaciones contra el bloqueo comenzaron el 24 noviembre de 1992 cuando la 47 sesión ordinaria de ese órgano aprobó por 59 votos a favor, tres en contra y 71 abstenciones la primera resolución en ese sentido.
Desde entonces la Asamblea ha aprobado cada año una resolución titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.
(Con información de Prensa Latina)
Resultado de las votaciones en la ON. Serie histórica.
AñosA favorEn contraAbstención
199259371
199388457
1994101248
1995117338
1996137325
1997143317
1998157212
199915528
200016734
200116733
200217334
200317932
200417947
200518241
200618341
200718441
200818532
200918732
201018723
201118623

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La política de bloqueo y hostilidad de Estados Unidos contra Cuba no ha cambiado en 50 años (+Video) Discurso del Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en la 66ma Sesión de la Asamblea General de la ONU

Señor Presidente:
El 13 de noviembre de 1991, esta Asamblea General tomó la decisión de incluir en el programa de su siguiente período de sesiones, el examen del tema titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
Eran los momentos en que Estados Unidos se disponía, con cruel oportunismo, a apretar el cerco contra la isla que luchaba sola,  mediante la llamada Ley Torricelli, la cual cercenó nuestro comercio de medicinas y alimentos con las subsidiarias de compañías norteamericanas asentadas en terceros países. Fue ese el acto oficial que hizo notoria y pública la aplicación extraterritorial de las leyes del bloqueo contra terceros Estados.
Hubiera parecido imposible entonces que, 20 años después, esta Asamblea estaría hoy considerando el mismo asunto, tan estrechamente vinculado al derecho de los pueblos a la autodeterminación, al Derecho Internacional, a las reglas internacionales del comercio, a las razones por las cuales existe esta Organización.
Se trata ya de uno de los temas tradicionales de la Asamblea General, que convoca los pronunciamientos más reiterados, con el apoyo más categórico y abrumador, y que muestra con mayor nitidez el aislamiento incómodo del país agresor y la resistencia heroica de un pueblo negado a ceder sus derechos soberanos.
Durante dos décadas, la comunidad internacional ha reclamado invariable y sostenidamente que se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba.  Lo ha hecho por medio de las resoluciones que cada año se aprueban casi unánimemente, de las decenas de apelaciones de Jefes de Estado y de Delegaciones que se refieren al tema en el Debate General de alto nivel de esta Asamblea, y de los pronunciamientos de casi todos los organismos internacionales y agrupaciones de Estados, en particular los de América Latina y el Caribe.
En 1996, la Ley Helms-Burton amplió de forma inédita las dimensiones extraterritoriales del bloqueo y codificó integralmente el “cambio de régimen” y la ulterior intervención en Cuba. Nadie conoce que el “Plan Bush para Cuba”, del año 2004, haya sido dejado sin efecto.
El Informe del Secretario General dedicado a este tema, que recoge los pronunciamientos de más de 160 países y organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas, ilustra con abundantes datos la persistencia de esta política criminal y sus efectos directos sobre la población y la economía cubanas.
El daño económico directo ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo supera los 975 mil millones de dólares, calculado al depreciado valor del dólar frente al oro.
La Convención contra el Genocidio de 1948, en su artículo 2 inciso b tipifica como acto de genocidio la “lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo”  y en su inciso c,  el “sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial”.
Los objetivos del bloqueo han sido, según el memorando del Gobierno de los Estados Unidos del 6 de abril de 1960 “provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria [...]  debilitar la vida económica negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.
Nunca ha ocultado que su objetivo es derrocar al gobierno revolucionario y destruir el orden constitucional que el pueblo soberanamente defiende, lo que el ex Presidente George W. Bush llamó “cambio de régimen” y que ahora alcanza nuevas dimensiones.
Señor Presidente:
A pesar de la falsa imagen de flexibilidad que pretende trasladar el actual gobierno de los Estados Unidos, el bloqueo y las sanciones permanecen intactos, en completa aplicación y se ha acentuado en los años más recientes su carácter extraterritorial.  Como rasgo distintivo del período del presidente Obama, se refuerza la persecución a las transacciones financieras cubanas en todo el mundo, sin respeto a las leyes de terceros países ni a la oposición de sus gobiernos.
Cuba continúa sin poder exportar e importar libremente productos y servicios de tipo alguno hacia o desde los Estados Unidos.  No puede utilizar el dólar norteamericano en sus transacciones, incluidos los pagos a la Organización de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales. Tampoco puede tener cuentas en esa moneda en bancos de terceros países o acceso a créditos de bancos en Estados Unidos, de sus filiales en terceros países y de instituciones internacionales como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo.
La prohibición de comerciar con subsidiarias de empresas estadounidenses en terceros países permanece inalterable. Los empresarios de otras naciones interesados en invertir en mi país continúan siendo sancionados, amenazados o incluidos en listas negras.
Los organismos internacionales, los programas y agencias del sistema de la ONU no escapan a esta política, al obstaculizar el gobierno de los Estados Unidos  la cooperación que estas entidades prestan a Cuba, incluida la destinada a áreas de sensibilidad extrema.
La incautación, en enero de 2011, de 4 millones 207 mil dólares del financiamiento del Fondo Mundial de Lucha Contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, para la ejecución de proyectos de cooperación con Cuba destinados a combatir el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y la tuberculosis, así lo demuestra.
Como resultado de la denuncia de Cuba, el Departamento del Tesoro estadounidense emitió una licencia general en mayo de este año para liberar dichos fondos, la cual vencerá el 30 de junio de 2015. Pero, el hecho mismo de que los recursos de esta organización requieran, para llegar a Cuba, de una licencia del gobierno de los Estados Unidos muestra, además del designio de utilizar a estos programas tan sensibles como rehenes de su política de agresión contra mi país, un flagrante irrespeto a las Naciones Unidas y a las instituciones que la integran.
Varios proyectos de cooperación ejecutados por el Organismo Internacional de Energía Atómica también han  sido víctimas del  bloqueo.
En medio de la supuesta flexibilización para que viajen a Cuba algunos grupos de norteamericanos, en fecha muy reciente el Departamento del Tesoro denegó también licencias de viajes a Cuba a dos importantes organizaciones no gubernamentales estadounidenses que durante varios años han  cooperado con instituciones cubanas en la esfera de la salud. Esta decisión podría impedir que lleguen a su destino donaciones de medicamentos a los que nuestro país no tiene acceso producto del bloqueo.
La verdad es que la libertad de viajar de los norteamericanos sigue cercenada y que Cuba sigue siendo el único destino prohibido.
Señor Presidente:
En repetidas oportunidades los representantes de los Estados Unidos han señalado que el tema que hoy discutimos es una cuestión bilateral y que, por tanto, no debe ser tratada en este foro. Probablemente repitan hoy este falaz argumento.
Los hechos demuestran su inconsistencia. Ciudadanos y compañías de numerosos Estados miembros aquí representados han sido objeto de sanciones por establecer relaciones económicas con Cuba.
¿Qué son, si no, muestra de la extraterritorialidad de dicha política, las multas impuestas el 18 de agosto de 2011 a la subsidiaria de la empresa naviera y de transporte francesa CMA CGM por ofrecer servicios de contenedores a Cuba?  ¿Cómo pudieran calificarse las exigencias de la sucursal europea PayPal, empresa encargada de facilitar las transacciones electrónicas por Internet, a la firma alemana Rum Co para que sacara de su página web el ron y el  tabaco cubanos?
Los ejemplos sobre la extraterritorialidad, como se aprecia en la respuesta de Cuba contenida en el mencionado informe del Secretario General, son innumerables.
Señor Presidente:
Las declaraciones más recientes sobre Cuba del Presidente Obama han dejado anonadados a no pocos observadores, pero no nos sorprenden. Al ofrecimiento del gobierno de Cuba de establecer un diálogo sobre todos los temas de interés de la agenda bilateral, la respuesta del Presidente Obama ha sido, nuevamente, el rechazo solapado, bajo argumentos absurdos y condicionamientos inaceptables que nunca han funcionado. Su postura es vieja, repetitiva, anclada al pasado, es como si, en vez del Presidente elegido para el cambio, hablaran sus predecesores, incluso republicanos. Parecería desinformado, desconocedor totalmente de lo que hoy sucede en nuestro país, de nuestra historia y cultura.
Cuba hizo el gran cambio en 1959. Al precio de 20 mil vidas, barrió a la dictadura de Batista, el hombre fuerte de los Estados Unidos. Después ha seguido cambiando cada día y debido a su capacidad de renovación es que ha resistido. Otros no resistieron porque no cambiaron y se anquilosaron o se desviaron. Ahora, Cuba cambia y cambiará resueltamente todo lo que deba ser cambiado dentro de la Revolución y del socialismo. Más Revolución y mejor socialismo.
Lo que no ha cambiado durante 50 años, Mr. President, es el bloqueo y la política de hostilidad y agresión de Estados Unidos, a pesar de que no han funcionado, ni van a funcionar.
Pero lo que el gobierno de Estados Unidos quiere que cambie, no va a cambiar. El gobierno de Cuba seguirá siendo “el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Nuestras elecciones no serán subastas. No habrá campañas electorales de 4 mil millones de dólares ni un Parlamento con un 13% de apoyo de los electores. No tendremos élites políticas corruptas separadas de la gente. Continuaremos siendo una democracia verdadera y no una plutocracia. Defenderemos el derecho a la información veraz y objetiva.
Seguiremos conquistando “toda la justicia”. Protegeremos la igualdad de oportunidades de cada niño y no abandonaremos a nadie. No renunciaremos a nuestras políticas sociales. La salud y la educación seguirán siendo universales y gratuitas. Aseguraremos el derecho al trabajo y a la jubilación digna y la seguridad social. Seguirá habiendo salario igual a trabajo igual. Protegeremos a la maternidad y a la discapacidad. El ser humano seguirá siendo lo primero y más importante. Defenderemos nuestra cultura. Continuaremos creyendo en los valores humanos. Será garantizado el ejercicio de los derechos humanos a todos los cubanos.
La economía tendrá que ser eficiente pero seguirá al servicio del hombre. La vida de la gente es y será más importante que los datos macroeconómicos. Las políticas económicas continuarán siendo consultadas al pueblo. Las consecuencias de la crisis económica global se compartirán entre todos. Seguiremos redistribuyendo la riqueza para que no haya ricos ni pobres. No admitiremos la corrupción, la especulación, ni quitaremos el dinero a los trabajadores para salvar bancos. Continuaremos buscando la participación en nuestra economía de compañías extranjeras sin exclusión alguna.
Señor Presidente:
Bastaría revisar lo recientemente divulgado por Wikileaks sobre el trabajo del Departamento de Estado y las Embajadas estadounidenses en todos los países, orientado a entorpecer las relaciones políticas, diplomáticas, económicas, comerciales y de cooperación de Cuba. Resultan vergonzosas por su contenido, las informaciones que revelan la preocupación, interés y persecución a la humanitaria labor de las brigadas médicas de Cuba que prestan su noble y desinteresado servicio a millones de personas en decenas de pueblos hermanos.
Los vínculos familiares y el limitado intercambio cultural, académico, científico que existen entre Estados Unidos y Cuba, demuestran hoy cuán positiva sería la expansión de estos vínculos para beneficio de ambos pueblos, sin las trabas y condicionamientos impuestos por Washington. La propuesta de Cuba para avanzar hacia la normalización de las relaciones y expandir la cooperación bilateral en diversas esferas sigue en pie. Estaría igual en el interés común la solución recíproca de asuntos humanitarios pendientes.
¿Por qué el gobierno del presidente Obama mejor no se ocupa de los problemas de los Estados Unidos y nos deja a los cubanos resolver en paz y tranquilos los nuestros?
Uno de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos acaba de cumplir, hasta el último minuto, los 13 años de su injusta condena, pero se le impide regresar a Cuba a unirse con su familia, mientras los otros cuatro permanecen bajo cruel e injusta prisión política. La burda corrupción del proceso legal y la conducta ilegal del gobierno, en relación con este, es ampliamente conocida y ha sido bien documentada. ¿Por qué no los liberan en un acto de justicia o, al menos, humanitario?
Señor Presidente:
Debo trasmitir la profunda gratitud del pueblo de Cuba a todos los países que durante 20 años han expresado con su voz y su voto la necesidad de poner fin a las sanciones unilaterales más injustas, prolongadas y abarcadoras de la historia, que tanto han afectado a millones de cubanos.
En nombre de Guillermo Domínguez Díaz (16 años), Ivis Palacio Terry (18), Randy Barroso Torres (17) y Adrián Izquierdo Cabrera (12), que han sufrido cirugías conservadoras y pasado meses enyesados en sus camas por no disponer de prótesis extensibles pediátricas (endoprótesis tumoral extensoras), las cuales se producen en los Estados Unidos o bajo sus patentes, y de María Amelia Alonso Valdés (2), Damián Hernández Valdés (4) y Dayán Romayena Lorente (12), quienes padecen de tumores del sistema nervioso central y necesitan tratamiento con Temodal que es norteamericano y está protegido por su patente;
En nombre de mi pueblo abnegado, generoso, optimista y heroico, y para bien de la comunidad de naciones y del “equilibrio del mundo”, les solicito apoyar el proyecto de resolución L.4 titulado: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
Muchas gracias.
Video de la intervención: http://www.youtube.com/watch?v=Bh7fukN2CoU&feature=player_embedded

Una revolución asistida por ordenador



Renenaba.com

Traducido para Rebelión por Caty R.

Se esperaba el final desde que el 19 de octubre de 2011, por sorpresa, Hillary Clinton aterrizó en Trípoli para declarar públicamente su deseo de que Gadafi fuera eliminado.
El epílogo, sangriento, previsible. Cruzar miles de kilómetros, el océano Atlántico y después el mar Mediterráneo para formular ese deseo en Trípoli no es una casualidad. Sólo podía surgir de manera tan imperativa en cuanto que el objetivo del viaje era informar a los servidores libios de que se había puesto en marcha la ejecución ordenándola por una proclama pública.
Se podría imaginar un comportamiento mejor que fundase una nueva ética política. Pero el ejemplo viene de arriba, de un país que se autodenomina la primera democracia del mundo y acaba de sufrir una mutación de graves consecuencias.
Jamás un dirigente de una gran democracia occidental había dado rienda suelta, públicamente, a semejantes instintos asesinos.
La conmemoración del décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre en 2011 y la proximidad de las elecciones presidenciales estadounidenses en realidad debieron estimular el ardor guerrero de un presidente que se presentó, hace poco, como el primer presidente post racial de la sociedad multicultural estadounidense y que, en realidad, sólo es la reproducción, en negativo, de sus carniceros antecesores.
Dar el nombre en clave de «Jerónimo» a la operación especial dirigida a eliminar a Osama bin Laden nos devuelve a los peores recuerdos de la conquista del Oeste y del correspondiente exterminio de los «pieles rojas». Y revela la patología de su autor.
Eliminado bin Laden el 2 de mayo, su sucesor en la Península Arábiga, Anuar al Awaliki, de Yemen, también fue eliminado por un drone estadounidense, así como el hijo de su compañero de viaje, el mulá Omar, en septiembre en Pakistán, por un segundo drone estadounidense. A Gadafi le tocó el turno en octubre, mientras los liberadores libios marcaban el paso a las puertas de Sirte y sus tutores occidentales padecían las sacudidas inflacionistas de la operación en plena crisis del endeudamiento bancario europeo y de la desafección de la opinión pública árabe ante el veto estadounidense a la admisión de Palestina en la ONU.
Bajo el paraguas de la instauración de la democracia, en realidad Estados Unidos ha inaugurado, en el orden subliminal, una política de asesinatos extrajudiciales a la manera de sus émulos israelíes, las famosas operaciones homicidas prohibidas por la legislación desde los excesos de la CIA en América Latina en las décadas de 1960 y 1970.
Es cierto que Estados Unidos no es el responsable directo del asesinato de Gadafi, pero creó las condiciones al detener a su convoy que intentaba escapar de la ratonera de Sirte.
Gadafi es el principal responsable del caos destructor de Libia y nadie lo niega. Pero sus oponentes no se han cubierto de gloria con semejante ensañamiento morboso sobre un hombre tirado en el suelo.
La historia contará que la revolución libia habrá sido «la primera revolución asistida por ordenador» y el asesinato liberador de su antiguo verdugo habrá sido objeto de una asistencia a distancia.
El final de Gadafi es el final de una larga levitación política y de una ilusión lírica. Los libios tienen que purgar la pesadilla que ha poblado su subconsciente y su inconsciente y demostrar que no son un pueblo de asistidos permanentes.
Al final de un prolongado letargo, forzar el respeto del mundo impulsando la reconstrucción del país sin corrupción, la reconciliación de los conciudadanos sin derramamiento de sangre, lo contrario, en suma, del esquema iraquí.
Que la liberación de Libia sea una acción de la OTAN, el enemigo más implacable de las aspiraciones nacionales del mundo árabe, es un síntoma grave que indica la inversión de los valores en plena primavera árabe y la vigencia de la contraofensiva occidental para hacerse con el control de los levantamientos populares árabes.
Si nos descuidamos, corremos el peligro de una nueva ola de colonización del mundo árabe, bajo el paraguas democrático, esta vez con la complicidad de los colaboracionistas árabes.
La peor de las posibilidades, que reducirá a la nada cualquier esperanza de renacimiento árabe.
Fuente: http://www.renenaba.com/libye-une-revolution-assistee-par-ordinateur/

Destruyen el sustento de trece millones de personas


El mito del despilfarro griego


Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


Históricamente los griegos tienen una reputación de constructores de mitos. ¿Y el resto del mundo? No tanto. Al leer la prensa, uno obtiene la impresión de un montón de perezosos parásitos mediterráneos, que gozan de uno de los niveles de vida más altos de Europa mientras hacen que los frugales alemanes paguen la cuenta. Es propaganda absurda, hecha para justificar la continua ejecución colectiva infligida a Atenas por los pecados de sus padres y abuelos. ¡Como si Grecia fuera el único país que ha amañado alguna vez sus libros en la Unión Europea! La parte esencial del problema yace en el antiguo paquete fiscal que financia a ese Estado, lo que lleva a un déficit presupuestario que siempre llega a casi un 10% del PIB. El 20% de ingresos en Grecia virtualmente no paga ningún impuesto en absoluto, producto de un trato corrupto al que se llegó durante los días de la junta entre los militares y los plutócratas más ricos del país. No es sorprendente que haya una crisis fiscal.
Por lo tanto no es un problema de parásitos griegos, o de un Estado de bienestar demasiado generoso, dos cosas que sugieren que los remedios estándar al estilo del FMI que son propuestos tienen que fracasar como está pasando ahora mismo. En los hechos, en vista de la continua austeridad impuesta a Atenas (que simplemente tiene el efecto de desvalorar aún más la economía y de exacerbar de esa manera precisamente el problema que los griegos tratan de eliminar), los griegos se acercan realmente al punto en el cual simplemente deberían declarar la cesación de pagos y devolver el problema a los que imponen la austeridad. No puede ser peor que el ajusticiamiento lento que enfrentan actualmente.
En realidad, los griegos tienen uno de los ingresos per cápita más bajos en Europa (21.000 euros), mucho más bajo que los 12 de la Eurozona (27.600 euros) o el nivel alemán (29.400 euros). Además, las redes griegas de seguridad social podrán parecer muy generosas según estándares estadounidenses pero son verdaderamente modestas en comparación con el resto de Europa. En promedio, Grecia gastó en 1998-2007 solo 3.530,47 euros per cápita en prestaciones de protección social, un poco menos que España y unos 700 euros más que Portugal, que tiene uno de los niveles más bajos de toda la Eurozona. En contraste, Alemania y Francia gastaron más del doble que los griegos, mientras el nivel original de los 12 de la Eurozona promedió 6.251,78 euros. Incluso Irlanda, que tiene una de las economías más neoliberales de la zona euro, gastó más en protección social que los presuntos derrochadores griegos.
Se pensaría que si el sistema de bienestar griego fuera tan generoso e ineficiente como lo describen usualmente, los costes administrativos serían mayores que los de gobiernos más disciplinados como el alemán y el francés. Pero obviamente no es así, según Eurostat. Incluso los gastos en pensiones, que son el objetivo principal de los neoliberales, son inferiores a los de otros países europeos. Además, si se consideran los gastos sociales totales de países europeos seleccionados como porcentaje del PIB hasta 2005 (sobre la base de estadísticas de la OCDE), los gastos de Grecia fueron inferiores a los de todos los países del euro con la excepción de Irlanda, y estuvieron bajo el promedio de la OCDE. Nótese también que a pesar de todos los comentarios sobre la jubilación anticipada en Grecia, sus gastos en programas para adultos mayores correspondían a los de Alemania y Francia.
En los hechos, Grecia tiene una de las distribuciones más desiguales de los ingresos en Europa, y un altísimo nivel de pobreza. De nuevo, la evidencia no concuerda con el cuadro presentado en los medios de un Estado de bienestar demasiado generoso, a menos que la comparación se haga con la situación de EE.UU.
Evidentemente, esos hechos no importan. El mito que prevalece es que Grecia era, según John Auters del Financial Times: “un país verdaderamente despilfarrador”, con pocos datos que apoyen esa afirmación. El país, sin embargo, está realmente atascado: no puede devaluar, no puede costear sus gastos a los actuales precios, y nadie quiere financiarlo voluntariamente. Por lo tanto debe salirse y devaluar o reducir sus precios interiores. El default masivo, aunque inevitable, sólo es un paso por ese camino.
Para empeorar el problema, los ingresos de la exportación también parecen enfrentar su propio límite estructural que es permanentemente excedido por los gastos en la importación, lo que significa que la deuda que financia el déficit del gobierno cada vez se mantiene más en el extranjero. La deuda se emite bajo ley griega, pero ahora es pagable en euros que Grecia no tiene el poder de imprimir. En este sentido, irónicamente, la crisis fiscal es una consecuencia del éxito de Grecia, después de un prolongado preparativo, al unirse a la Unión Europea, renunciando por lo tanto a su propia moneda.
El punto es que, si este análisis de la fuente del problema es correcto, es poco probable que la política estándar de austeridad del FMI sirva de gran ayuda. Si el problema no es el nivel de los salarios, ni el tamaño del Estado de bienestar, la reducción de los salarios y la reducción del Estado de bienestar no van a servir de mucho. Grecia, después de todo, sigue siendo una democracia y a juzgar por la intensificación de los disturbios en el país, está lejos de estar claro si Grecia (o en realidad cualquier otro miembro de la Eurozona) está verdaderamente dispuesta a reducir los gastos y aumentar suficientemente las tasas de impuestos como para que tenga impacto. Este hecho es implícitamente aceptado por la “Troika” –la Comisión Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), y el Banco Central Europeo (BCE)-, lo que fue presentado ayer a la Cumbre de la UE, y sin duda formará parte de las deliberaciones sobre las propuestas de reestructuración de la deuda griega que se elaborarán el 26 de octubre.
En la primera página del documento no hay solamente una admisión bastante abierta y obvia de que la consolidación expansionaría fiscal (EFC, por sus siglas en inglés) ha resultado ser una contradictio in terminis, por lo menos en Grecia, sino que también hay un serio problema de incompatibilidad política, por lo menos respecto al horizonte a mediano plazo, con esfuerzos de devaluación interna (DI), es decir, un intento de deflación nominal de los ingresos privados interiores a fin de mejorar las perspectivas comerciales ante una limitación por una tasa de cambio fija.
Aunque no llegan a reconocer que sus demandas y los actos que han impuesto a los responsables políticos griegos están provocando una implosión de la economía griega por la deflación de la deuda (no importa la ruptura de cualquier apariencia de un contrato social y el desgarro del tejido social es, después de todo, la versión autoritaria de la “reforma” neoliberal para eliminar hasta el último vestigio de democracia social y de mano de obra organizada en la Eurozona) es una enorme concesión hecha de la Troika.
Admitir que la EFC no está funcionando y que la realización de la DI agravará aún más las cosas, incluida la capacidad de Grecia de realizar objetivos fiscales, es un paso bastante grande en el reconocimiento de la realidad de la situación. No es algo a lo que tiendan los economistas neoliberales de las organizaciones de la Troika. No es lo que los llevan a hacer sus estructuras incentivas, formales e informales.
¿Entonces por qué lo hacen? Bueno, seamos realistas: por el momento tiene mucho menos que ver con Grecia (aunque según el mito dominante prevaleciente sigue perpetuando el mito de un país perezoso, improductivo, lleno de derrochadores y sacadineros), que con el castigo a otros posibles recalcitrantes fiscales. Convierten a los griegos en chivos expiatorios a fin de asegurarse de que si Grecia acepta el rumoreado “corte de pelo” de su deuda y se reestructura, los otros países de la periferia –especialmente Italia– no comiencen a tener ideas y a verse tentados de seguir el mismo camino. Esta es la estrategia para impedir lo que se llama eufemísticamente el “impacto del contagio”. En realidad, también se llama el principio de la culpa colectiva, que destruye el sustento de trece millones de personas por motivos políticos. En vista de su propia historia, los alemanes deberían comprender este fenómeno mejor que todas las demás naciones.
Si continúa la mezcla prevaleciente de políticas de austeridad fiscal, habrá efectos secundarios en naciones que exportan a Grecia. Sin duda Grecia es un pequeñísimo mercado en Eurolandia, pero sus problemas fiscales no son únicos, de ninguna manera. Mientras las economías mayores como España e Italia también adoptan medidas de austeridad, todo el continente puede sufrir un colapso de los ingresos de los gobiernos, incluso Alemania, donde la desaceleración económica ha llegado a ser mucho más discernible en los últimos meses. Peor todavía, las exportaciones a los vecinos serán afectadas por una reducción de la demanda. Finalmente, si la austeridad logra reducir salarios y precios en una nación puede llevar a una deflación competitiva, lo que solo complicará el problema a medida que cada país trate de conseguir ventajas a fin de promover el crecimiento mediante exportaciones. Nos parece que lo más notable es que el mayor exportador neto, Alemania, no parece reconocer que su insistencia en la austeridad fiscal para todos sus vecinos será equivalente a matar su propia gallina de los huevos de oro.
A Angela Merkel le gusta decir que ninguna verdadera unión económica es posible si una parte de la unión (Grecia) trabaja menos horas y toma vacaciones más largas que otra (Alemania). Lo que debería decir es que ninguna unión económica real es posible si los plutócratas gobernantes de TODAS las naciones (no solo los multimillonarios dueños de barcos griegos, quienes probablemente ya han transferido su dinero al extranjero, sino también los banqueros acaudalados que no han sufrido ninguna consecuencia por sus propias prácticas prestatarias fraudulentas e intencionalmente destructivas) evaden permanentemente su justa parte del coste de los gastos del propio Estado y esperan que en su lugar la unión pague la cuenta, o que se obligue al 80% de abajo a pagarla.
Grecia no es un caso especial, sino más bien un ejemplo claro de lo que sucede cuando se impone la consolidación fiscal a países con altas ratios de deuda privada respecto al PIB, altas tasas de ahorro neto privado, y grandes déficit recalcitrantes de sus cuentas corrientes. Lo que se necesita es un camino para redistribuir la demanda hacia las naciones con déficit comercial, por ejemplo, haciendo que las naciones con superávit comercial gasten euros en inversiones directas en los países con déficit comercial. Alemania lo hizo con Alemania Oriental. Un mecanismo semejante podría establecerse muy rápidamente bajo el patrocinio del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Incentivos efectivos para “reciclar” de esa manera los superávit de las cuentas corrientes a través de inversión extranjera directa, flujos de valores, ayuda al extranjero o compras de importaciones podrían implementarse fácilmente. Si se pudiera lograr, sería una manera de que Grecia y otros países se vuelvan suficientemente competitivos para asegurar su futuro mediante mayores exportaciones.
Si no se apoya este tipo de opción de crecimiento a los griegos no les quedará en última instancia mucha alternativa aparte del default, dejando en manos de los responsables políticos de la Eurozona un lío aún mayor y más costoso. Hay que admitir que esto no resolverá totalmente los problemas de Grecia, ni la salida de la Eurozona y la reintroducción de la dracma. Esto significaría controles de capital, lo que llevaría a que la gente se dirija a las salidas (después de todo es un país con muchos barcos). Si hace default, se parecería más a un “momento Sansón” para toda la Eurozona. Como Sansón en sus últimos días, cegado y golpeado por los filisteos, Grecia está debilitada, ciega y maniatada. El default representaría un desafiante último estallido de fuerza con el cual “derriba el templo” (en este caso la Eurozona), por medio del default y los destruye a todos. Hacer mitos a costa de los griegos no sirve los intereses de nadie, ya que habrá una cascada de "defaults" por doquier, y un colapso en los ingresos al estilo soviético, lo que difícilmente puede ser una perspectiva atractiva para la economía global. No es un fin atractivo, pero es el tipo de resultado al que podrían llevar las políticas interesadas, inmorales y crueles de la troika. Los griegos, y la vasta mayoría de los ciudadanos europeos, merecen algo mejor.
MARSHALL AUERBACK es analista de mercados y comentaristas. Es especialista del Franklin and Eleanor Roosevelt Intitute. Para contactos: MAuer1959@aol.com