sábado, marzo 12, 2011
CRISIS DEL CAPITALISMO
GOBERNADOR DE WISCONSIN FIRMARÁ LEY ANTISOCIAL EN MEDIO DE FUERTES PROTESTAS
Caracas, 11 Mar. AVN .- Para este viernes está previsto que el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, firme la ley que limita los derechos sindicales y los beneficios de los trabajadores del sector público como los maestros, bomberos, policías, funcionarios, empleados, trabajadores y estudiantes.
Lo hará "tan pronto como llegue al despacho", así lo dio a conocer el gobernador Scott al referirse a la rúbrica de la ley que ha sido el tema central de múltiples protestas y manifestaciones realizadas en 20 estados de Estados Unidos.
En ese sentido este viernes fue necesario cerrar el acceso al Capitolio debido a las protestas suscitadas en sus alrededores.
Mientras la policía de Wisconsin prohibía el acceso al Congreso en la capital del estado, Madison, el gobernador republicano ratificaba en una conferencia de prensa que "La ley va en el camino correcto, y es efectivamente fiscal", reseñó el portal de latinocalifornia.com.
Al comentar la ley a la CNN, el cineasta Michael Moore sostuvo que los ricos se habían sobrepasado, primero tomando el dinero de la clase obrera y, ahora, tratando de silenciarlos.
El plan de reducción de gastos obligará a elevar la cifra de alumnos por aula a 60 y lanzar al desempleo a 12 mil trabajadores.
En el interior del recinto legislativo permanecen alrededor de 200 manifestantes quienes desde anoche y luego de presenciar la votación se niegan a abandonar el Capitolio.
Entretanto, esta mañana otro grupo fue fuertemente reprimido por agente de la policía de ese estado, momentos cuando intentaba acceder al interior del Congreso.
Por su parte los senadores demócratas se han trasladado temporalmente al vecino estado de Illinois, para así evitar el funcionamientos del Congreso de Wisconsin al no contar con el quórum necesario y paralizar la aprobación de una ley que conspira contra los derechos sindicales de los trabajadores.
Nos obstante, anoche los senadores republicanos dieron con una salida ante el vacío legal y pudieron separar las provisiones presupuestarias, que por norma sí ameritan la asistencia de los senadores demócratas, de los artículos sindicales y se sometieron estos últimos a votación.
Tras la artimaña republicana la ley fue aprobada en el Senado por 18 votos a favor y 1 en contra, entretanto en las afueras y en el propio Capitolio se escuchaban los gritos de los protestantes que habían asistido a presenciar la votación gritaban "¡Vergüenza!" y "Son unos Cobardes".
Mientras tanto para este viernes se espera que la ley sea sometida a votación en la Cámara de Representantes, para pasar al despacho del gobernador Walker donde recibirá su ratificación definitiva.
Esta decisión del gobernante Scott se suma a una fuerte propuesta de ajuste de gastos para saldar un déficit de 137 mil millones de dólares a costa de los recortes a los derechos de sindicales de los trabajadores, entre ellos la supresión de la contratación colectiva, la realización de huelgas y mayores recortes salariales para cubrir sistema de pensiones y seguro médico.
Los senadores demócratas "exiliados" ya han anunciado que volverán a Wisconsin para continuar su lucha contra la iniciativa de Walker.
Para el diario Washington Post, ahora comenzará una verdadera "batalla".
El senador Mike Tate, presidente del Partido Demócrata en Wisconsin, comentó desde Illinois que "la votación no hace nada para crear trabajos, no fortalece nuestro estado y muestra finalmente que se trata exclusivamente de puro control político".
Según la ley, se podrán incautar documentos personales o empresariales durante una investigación y detener a ciudadanos extranjeros "sospechosos" de ser terroristas.
Hasta ahora la propuesta de Walker cuenta con el apoyo de otros gobernantes igualmente republicanos, lo cual ha generado una ola de protestas en estados como Indiana, Ohio, Nueva Jersey y Rhode Island.
Esta misma mañana Richard Trumka, presidente de la mayor federación sindical norteamericana AFL-CIO, calificó la aprobación de la artimaña republicana como una "absoluta corrupción de la democracia", al tiempo que hizo un llamado a la movilización.
Por su parte los sindicatos afirman que el déficit presupuestario es una "excusa" por parte del gobernador de Wisconsin para despojar a los trabajadores públicos de sus "derechos laborales".
Según declaraciones de Kevin Gibbons, líder sindical de la universidad de Wisconsin, Walker usa la crisis financiera como una excusa para atacar a los gremios.
BOMBEROS EXTINGUIERON VORAZ INCENDIO EN LA EMPRESA GEMACA DE BARQUISIMETO

INSPECCION DEL ALCALDE Y MINISTERIO DE SALUD A INSTALACIONES DEL PEDIATRICO Y CDI
Los trabajos serán realizados por la Alcaldía de GuacaraMinisterio de Salud destinó recursos
para culminación de Maternidad “Julia Benítez”


CICPC ESCLARECIÓ HURTO DE ARMAS EN LA POLICÍA METROPOLITANA
ALCALDIA DE GUACARA EMPRENDE ESTRATEGIA PARA RESCATAR A LOS ESTUDIANTES
Plan piloto será implementado en 10 instituciones educativas

ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS SE NIEGAN A DIALOGAR CON AUTORIDADES DEL MPPEUPrensa MPPEU (11.03.11) (DGMAC) MinCI.-
GOBIERNO VENEZOLANO DESCARTA CONSECUENCIAS DE TSUNAMI EN COSTAS VENEZOLANAS
PARTIDO SOCIALISTA UNIDO DE VENEZUELA (PSUV)

Presenta los 15 integrantes de la Dirección Regional del ZuliaBUQUE ESCUELA SIMÓN BOLÍVAR SIGUE SU RUTA CON NORMALIDAD
jueves, marzo 10, 2011
REFLEXIONES DE FIDEL
ESPECIALESLA OTAN-LA GUERRA-LA MENTIRA Y LOS NEGOCIOS
Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.
Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.
Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.
Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.
Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.
Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.
En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli , entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.
En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.
La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.
El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter “Socialista” de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.
Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.
La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.
Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.
Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.
El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.
Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.
A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.
Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.
A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.
Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.
Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.
Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.
En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.
En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.
El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.
Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.
El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.
En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia Libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N’Djamena-Paris, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.
Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.
Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.
Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.
El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.
Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.
En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.
El 2 de diciembre, Massimo D’Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.
Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.
Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.
A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.
En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del “eje del mal”.
Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.
Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.
Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.
A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.
Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.
En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.
En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato “enormemente importante” según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.
En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.
¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?
Todo resulta sumamente extraño.
George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point “Nuestra seguridad requerirá [...] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y [...] nuestra vidas.”
“Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más [...] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso.”
¿Qué pensará Obama de ese discurso?
¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?
Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, rebela que: “El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2.800 muertos, un 15% mas que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población.”
“…la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este.”
“Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán…”
“El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su “profundo pesar” al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates.”
“…el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año.
“El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30.000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado.”
Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:
“La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación.”
Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:
“Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?”
“¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?
“¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?
“¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?”
Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.
Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.
Fidel Castro Ruz
insurrección e intervención en libia
Global Research-Cuba Debate
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández
Estados Unidos y la OTAN están apoyando una insurrección armada en el Este de Libia, tratando de justificar su intervención como “intervención humanitaria”.
Este no es un movimiento de protesta no violento como en Egipto y en Túnez. Las condiciones en Libia son completamente diferentes. La insurgencia armada en el Este de Libia está directamente apoyada por potencias extranjeras. La insurrección en Bengasi enarboló inmediatamente la bandera roja, negra y verde con la media luna y la estrella: la bandera de la monarquía del Rey Idris, que simbolizaba el dominio de los antiguos poderes coloniales. (Véase Manlio Dinucci: “Libya-When historial memory is erased“, Global Research, 28 febrero 2011).
Las fuerzas especiales y los asesores de la OTAN están ya sobre el terreno. La operación se planeó para hacerla coincidir con el movimiento de protesta en los países árabes vecinos, haciéndosele creer a la opinión pública que el movimiento de protesta se había extendido de forma espontánea a Libia desde Túnez y Egipto.
Insurrección e intervención militar en Libia
La administración de Obama, en consultas con sus aliados, está propiciando una rebelión armada, es decir, un intento de golpe de estado:
“La administración Obama está preparada para ofrecer “cualquier tipo de ayuda” a los libios que tratan de derrocar a Moammar Gadafi. Estamos tendiendo la mano a muchos libios que están intentando organizarse en el este, y cuando la revolución se extienda hacia el oeste, también allí”, dijo la Secretaria de Estado Hillary Clinton el 27 de febrero. “Creo que es demasiado pronto para poder decir cómo se va a desarrollar la situación, pero vamos a estar preparados para ofrecer cualquier tipo de ayuda que cualquiera pueda necesitar de Estados Unidos”. Se están llevando a cabo esfuerzos para formar un gobierno provisional en la parte oriental del país, donde empezó la rebelión a mediados del pasado mes.EEUU amenaza con adoptar más medidas contra el gobierno de Gadafi, pero no dijo cuáles eran ni cuándo iban a anunciarse, según Clinton.
“EEUU debería reconocer al gobierno provisional que se está ya tratando de instaurar” [McCain].
Lieberman se despachó en términos similares, instando a proporcionar “apoyo tangible, una zona de exclusión aérea, reconocimiento del gobierno revolucionario y prestar apoyo a los ciudadanos con ayuda humanitaria, aunque yo les proporcionaría armas“.
(”Clinton: US Ready to aid to Libyan opposition“, Associated Press, 27 febrero 2011, énfasis añadido).
La planeada invasion
EEUU y la OTAN están ahora considerando una invasión militar de sus fuerzas bajo un “mandato humanitario”.
“EEUU está enviando fuerzas navales y aéreas a la región en preparación de todas las opciones posibles en el enfrentamiento con Libia”, anunció el 1 de marzo el portavoz del Pentágono, Coronel Dave Lapan del cuerpo de marines. Dijo después que “fue el Presidente Obama el que pidió al ejército que se preparase para esas opciones ‘porque la situación en Libia iba a peor’” (Manlio Dinucci, “Operation Libya: The Pentagon is “Repositioning” its Naval and Air Forces…”, Global Research, 3 marzo de 2011, énfasis añadido)
El objeto real de la “Operación Libia” no es establecer la democracia sino tomar posesión de las reservas de petróleo de Libia, desestabilizar la National Oil Corporation(NOC) y, finalmente, privatizar la industria petrolera del país, es decir, transferir el control y propiedad de la riqueza petrolera de Libia a manos extranjeras. La National Oil Corporation se sitúa en el puesto 25 entre las 100 compañías petroleras más importantes del mundo. (“The Energy Intelligence ranks NOC 25 among the world’s Top 100 companies“, Libyaonline.com.)
Libia está entre las mayores economías petroleras del mundo, con aproximadamente el 3,5% de las reservas globales de petróleo, más de dos veces las de EEUU (para más detalles, véase en breve la parte II de este artículo, que se llamará: “Operación Libia” y la batalla por el petróleo).
La planificada invasión de Libia, que está ya en marcha, forma parte de la más amplia “Batalla por el Petróleo”. Cerca del 80% de las reservas de petróleo de Libia se localizan en la meseta del Golfo de Sirte, al este de Libia. (Véase mapa al final)
Los supuestos estratégicos tras la “Operación Libia” son reminiscencia de las anteriores empresas militares de EEUU y la OTAN en Yugoslavia e Iraq.
En Yugoslavia, las fuerzas de EEUU y la OTAN desencadenaron una guerra civil. El objetivo era crear divisiones étnicas y políticas que finalmente llevaron al desmembramiento de todo un país. Ese objetivo se consiguió mediante la financiación y entrenamiento secretos de ejércitos paramilitares armados, primero en Bosnia (Ejército Musulmán Bosnio, 1991-95) y seguidamente en Kosovo (Ejército de Liberación de Kosovo -KLA, por sus siglas en inglés-, 1998-99). Tanto en Kosovo como en Bosnia, la desinformación llevada a cabo por los medios (incluyendo mentiras e invenciones) se utilizaron para apoyar las proclamas de EEUU y la UE de que el gobierno de Belgrado había cometido atrocidades, justificando así una intervención militar en función de razones humanitarias.
Irónicamente, la “Operación Yugoslavia” está ahora en labios de los políticos estadounidenses: el Senador Lieberman ha “comparado la situación en Libia con los acontecimientos en los Balcanes en la década de 1990, cuando dijo que EEUU ‘había intervenido para detener un genocidio contra los bosnios’. Y lo primero que hicimos fue proporcionarles armas para que se defendieran. Esto es lo que creo que deberíamos hacer en Libia”. (”Clinton: US Ready to aid to Libyan opposition”, Associated Press, 27 febrero 2011, énfasis añadido).
Esta opción está en marcha ya. La invasión de Libia ha dado comienzo.
“Cientos de asesores militares estadounidenses, británicos y franceses están ya en Cirenaica, la provincia separatista oriental de Libia… Los asesores, incluyendo oficiales de inteligencia, llegaron desde barcos de guerra y buques con misiles hasta las ciudades costeras de Bengasi y Tobruk” (DEBKAfile, “US military advisers in Cyrenaica”, 25 febrero 2011).
Las fuerzas especiales de EEUU y los aliados están sobre el terreno en el este de Libia, proporcionando apoyo secreto a los rebeldes. Esto se reconoció tras arrestarse a comandos de Fuerzas Especiales SAS británicas en la región de Bengasi. Estaban actuando como asesores militares de las fuerzas de oposición:
“Ocho comandos de las fuerzas especiales británicas, en misión secreta e intentando poner en contacto a diplomáticos británicos con los principales opositores al Coronel Gadafi en Libia, acabaron humillados tras ser detenidos por fuerzas rebeldes al este de Libia”, informaba hoy el Sunday Times.
“Los hombres, armados pero con ropas civilesl, afirmaron que estaban allí para examinar las necesidades de la oposición y ofrecer ayuda” (”Top UK comandos captures by rebel forces in Libya: Report“, Indian Express, 6 marzo 2011, énfasis añadido).
Las fuerzas de los SAS fueron arrestadas cuando escoltan a una “misión diplomática” británica que había entrado ilegalmente en el país (sin duda alguna desde un buque de guerra británico) para mantener conversaciones con los dirigentes de la rebelión. El Foreign Office británico admitió “haber enviado al este de Libia a un pequeño equipo para iniciar contactos con la oposición que apoya a los rebeldes”. (”UK diplomatic team leaves Libya“, World - CBC News, 6 marzo 2011).
Para colmo de ironías, las informaciones no sólo confirman la intervención militar occidental (incluyendo varios cientos de fuerzas especiales), sino que reconocen que la rebelión se opone firmemente a la presencia ilegal de tropas extranjeras sobre suelo libio:
“La intervención de las SAS indignó a los dirigentes de la oposición libia que ordenaron que se encerrara a los soldados en una base militar. Los opositores a Gadafi temen que éste pueda utilizar cualquier prueba de interferencias militares occidentales para reunir apoyos patrióticos hacia su régimen.” (Reuters, 6 marzo 2011).
El “diplomático” británico capturado con siete soldados de las fuerzas especiales era un miembro de la inteligencia británica, un agente del MI6 en “misión secreta” (The Sun, 7 marzo 2011).
Los comunicados de la OTAN han confirmado que estaban suministrando armas a las fuerzas de la oposición. Hay indicios, aunque no pruebas claras hasta ahora, de que se entregaron armas a los insurgentes antes de la embestida de los rebeldes. Es más que probable que también hubiera sobre el terreno asesores de inteligencia y del ejército de EEUU y la OTAN previamente a que los insurgentes dieran comienzo a su ofensiva. Esa fue la pauta aplicada en Kosovo: fuerzas especiales apoyando y entrenando al Ejército de Liberación de Kosovo en los meses anteriores a la campaña de bombardeos de 1999 y la invasión de Yugoslavia.
“La gran ofensiva lanzada por las fuerzas favorables de Gadafi [4 marzo] para arrancar el control de las ciudades y centros petroleros más importantes de Libia de manos rebeldes tuvo como consecuencia la recuperación de la ciudad clave de Zawiya y la mayoría de las ciudades petroleras por todo el Golfo de Sirte. En Washington y Londres, todo el parloteo acerca de una intervención militar al lado de la oposición libia se acalló al comprender que la inteligencia de campo a ambos lados del conflicto libio era demasiado superficial como para que pudiera servir de base para tomar decisiones.” (Debkafile, “Qaddafi pushes rebels back. Obama names Libya intel panel“, 5 marzo 2011, énfasis añadido).
El movimiento de oposición está firmemente dividido en cuanto a la cuestión de una intervención extranjera.
La división se da entre los movimientos de base, por un lado, y los “dirigentes” de la insurrección armada apoyados por EEUU, por otro, que están a favor de la intervención militar extranjera alegando “razones humanitarias”.
La mayor parte de la población libia, tanto los seguidores como los opositores al régimen, se opone firmemente a cualquier forma de intervención exterior.
Desinformación mediática
Los medios no están mencionando los amplios objetivos estratégicos que subyacen en la propuesta invasión. Tras una campaña mediática engañosa, donde se han estado fabricando literalmente las noticias sin informar sobre lo que realmente sucedía sobre el terreno, un gran sector de la opinión pública mundial ha otorgado su firme apoyo a la intervención extranjera por razones humanitarias.
La invasión está sobre la mesa de planes del Pentágono. Se está elaborando para llevarla a cabo sin tener en cuenta las demandas del pueblo de Libia, incluidos los opositores al régimen, que han expresado claramente su aversión ante una intervención militar extranjera en derogación de la soberanía de la nación.
Despliegue de fuerzas navales y aéreas
Si esta intervención militar se perpetrara, acarrearía una guerra a gran escala, un ataque relámpago, que implicaría bombardear objetivos militares y también civiles.
A este respecto, el General James Mattis, Comandante del Mando Central de EEUU (USCENTCOM), ha dado a entender que el establecimiento de una “zona de exclusión aérea” implicaría de facto una campaña de bombardeo a gran escala contra, entre otros objetivos, el sistema defensivo aéreo libio:
“Sería una operación militar, no bastaría con decirle a la gente que no volasen aviones. ‘Habría que anular toda la capacidad de defensa aérea para establecer esa zona de exclusión aérea, pensar otra cosa es hacerse falsas ilusiones’.“ (“U.S. general warns no-fly zone could lead to all-out war in Libya, Mail Online, 5 marzo 2011, énfasis agregado).
A lo largo de la línea costera libia se ha desplegado un potencial naval masivo estadounidense y aliado.
El Pentágono está trasladando sus buques de guerra hacia el Mediterráneo. El portaaviones USS Enterprise pasó por el Canal de Suez pocos días después de la insurrección (http://www.enterprise.navy.mil)
También están desplegados por el Mediterráneo buques de guerra anfibios estadounidenses: el USS Ponce y el USS Kearsarge.
Portaaviones de EEUUSe ha enviado a 400 marines estadounidenses a la isla griega de Creta “antes de su despliegue en buques de guerra hacia Libia” (”Operation Libya”: US Marines on Crete for Lybian deployment, Times of Malta, 3 marzo 2011).
Mientras tanto, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Canadá e Italia se preparan para desplegar navíos de guerra a lo largo de la costa libia.
Alemania ha desplegado tres buques de guerra pretextando que van a ayudar en la evacuación de los refugiados que se encuentran en la frontera entre Túnez y Libia. “Francia ha decidido enviar el Mistral, su buque-transporte de helicópteros, que, según su Ministerio de Defensa, contribuirá a evacuar a miles de egipcios”(“Towards the Coasts of Libya: US, French and British Warships Enter the Mediterranean“, Agenzia Giornalistica Italia, 3 marzo 2011). Canadá ha enviado (2 de marzo) la Fragata Naval HMCS Charlottetown.
Mientras tanto, la 17ª Fuerza Aérea estadounidense, denominada Fuerza Aérea EEUU para África, con sede en la Base de la Fuerza Aérea de Ramstein, Alemania, está ayudando en la evacuación de refugiados. Las instalaciones aéreas de EEUU y la OTAN en Gran Bretaña, Italia, Francia y Oriente Medio están a la espera.
Buque militar de EEUU 
Insurrección e intervención militar en Libia
LA AMENAZA DE LA INTERVENCION YANKI EN LIBIA
Las revueltas en Libia se habrían iniciado estimuladas por la onda expansiva de las rebeliones populares en Túnez y Egipto, países vecinos. Pero se han trasformado rápidamente en guerra civil pues Kadafi conserva Trípoli, la capital, y al parecer cuenta con una base de apoyo político y militar, erosionada pero relativamente estable y cierta capacidad de contraataque, mientras en los combatientes de la oposición se observa resolución, ímpetu ofensivo y al menos el firme control de Bengazi, segunda ciudad en importancia.
El fermento de los actuales acontecimientos tendría sus raíces en la aplicación de las políticas neoliberales por Libia, que a su vez llevaron al descontento de importantes sectores de la población por encima de diferencias tribales y a la muerte de civiles inocentes desde que iniciaron las protestas.
En todo caso, es necesario realizar un estudio a fondo sobre el curso de la campaña mediática desde que se desencadenara el conflicto puesto que ha logrado cuando menos crear confusión en la opinión pública y, por lo tanto, hacer difícil su movilización para impedir la injerencia imperialista. El objetivo central de Washington, como denunció tempranamente Fidel Castro, es amenazar a la revolución árabe ocupando Libia, además de lograr el control sobre sus ricos yacimientos de hidrocarburos.
Kadafi, siguiendo el hilo de la campaña, ha pasado de un día para otro a ser la encarnación misma del demonio luego de colmársele de elogios, en especial después del 11 de septiembre de 2001, por Condoleeza, Aznar, Zapatero, Berlusconi et al, hasta el FMI, a partir de que en una ruptura con su pasado antiimperialista decidiera sumarse a la “guerra contra el terrorismo” e iniciar la ola de privatizaciones que comenzó el desmantelamiento del robusto sector público de su país.
Las campañas de mentiras y exageraciones son clásica previas a una intervención militar, pues como ha dicho Obama “todas las opciones” están sobre la mesa. Nada más parecido al preludio de la invasión de Irak.
Pese a sus contradicciones con los intereses en Libia de la Unión Europea y, sobre todo, de Rusia y China, Estados Unidos está armando un andamiaje diplomático que le permita realizar esa intervención con o sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Por lo pronto, se sigue insistiendo por los líderes europeos con la aquiescencia de Obama en establecer la famosa zona de exclusión aérea, que como ha declarado Robert Gates, jefe del Pentágono, exige bombardear posiciones libias. Sin contar que ya la han pedido el opositor Consejo Nacional Libio y la Organización de la Conferencia Islámica, ésta aclarando paradójicamente que se pronuncia contra cualquier intervención extranjera. También rechazan la intervención los miembros de filas de la oposición pero han sido contradictorias las declaraciones de sus líderes, algunos de los cuales ya aceptan cooperación militar de otros países.
La situación en Libia es confusa en parte pero una valiosa ayuda para encuadrarla en su contexto es la lectura de las 6 Reflexiones de Fidel sobre los acontecimientos en el mundo árabe. Cito fragmentos de la última:
“La Revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la OTAN, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada… a ser más profunda que la que en 1789 se desató… con la toma de La Bastilla
“A partir de la crisis en Libia, la extracción en Arabia Saudita se elevó en un millón de barriles diarios… los ingresos de ese país… se elevan a mil millones de dólares diarios.
“Son conmovedores los relatos de las condiciones de vida de muchos trabajadores(sauditas)… que se ven obligados a trabajar 13 y 14 horas con salarios miserables.
“Lo peor para el estatus quo de los sectores privilegiados es que los …hechos están coincidiendo con un considerable incremento de los precios de los alimentos y el impacto demoledor de los cambios climáticos, mientras Estados Unidos… gasta el 40 por ciento (del maíz) subsidiado y una parte importante de la soya en producir biocombustible para… los automóviles…
El presidente… Hugo Chávez, realiza un valiente esfuerzo por buscar una solución sin la intervención de la OTAN en Libia. Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Iraq.”